Las calaveritas literarias para maestros son los versos que alumnos y colegas le dedican a un docente en Día de Muertos: la Muerte llega por la maestra y acaba atrapada en su clase. Aquí hay quince, tres de ellas de cuatro estrofas, para la directora, para la maestra de preescolar, para cada materia y para secundaria y universidad. Le siguen diez escritas para un nombre, de Verónica a Daniel, y dos con el hueco listo para poner el de tu maestra.
Y si quieres que tu peque le regale a su maestra una calaverita con su nombre, en calaverita literaria con su nombre eliges para quién es, quién la firma y lo que más le gusta a la maestra, y en un minuto sale lista para imprimir, gratis.
De cuatro estrofas, para leer en voz alta
Para la maestra de matemáticas
La Flaca llegó al salón
buscando a doña Lupita,
la maestra de las cuentas,
que en su lista estaba escrita.—Muéstrame el procedimiento
—le dijo sin levantar
la vista de su cuaderno—;
sin él, no te dejo entrar.La Muerte sacó su cuenta:
un difunto más, dos menos…
y al llegar a las fracciones
se le trabaron los frenos.Hoy la Flaca está sentada
en la fila de hasta atrás,
con tarea para el lunes
y sin recreo, además.
Para el profe de educación física
El profe Toño corría
con su silbato en la mano
cuando llegó la Calaca
a llevárselo temprano.—¡Veinte vueltas a la cancha!
—le gritó sin saludar—,
¡y cincuenta sentadillas
antes de ir a descansar!La Flaca, que es puro hueso,
dio tres vueltas y paró;
se le zafó una costilla
y en la banca se sentó.Ahora la Muerte entrena
con el grupo de tercero,
y dice que al otro mundo
se va con todo y trofeo.
La tercera de cuatro estrofas es para la directora, y está en la sección que sigue.
Para la directora o el director
Para la directora, de cuatro estrofas
A la directora Carmen
la Pelona fue a buscar,
pero estaba en una junta
y se tuvo que esperar.Luego le pidió un oficio
con copia y sello de entrada,
dos firmas, una constancia
y la carta membretada.La Flaca llenó el formato
con su letra más bonita,
pero le faltó la firma
y ahora pide otra cita.Y así sigue la Pelona,
haciendo fila en la puerta,
la directora, en su junta,
y la escuela, bien despierta.
Para el director
Al director don Ernesto
la Muerte fue a visitar;
y él le pidió credencial
y la puso a desfilar.Un lunes de honores largo
la Flaca aguantó en la escolta;
al final, del sol que hacía,
volvió a su tumba bien floja.
Para la maestra de preescolar
En el kínder la broma va por el lado de la ternura: la Muerte acaba sentada en la alfombra, con crayolas, como uno más del grupo.
La Calaca llegó al kínder
buscando a la maestra Ana,
y Ana la sentó en la alfombra
a cantar en la mañana.Le dio crayolas y engrudo
y una estrellita en la frente;
hoy la Flaca, en el recreo,
se forma, muy obediente.
Cortas, una por materia
Para la maestra de español
A la maestra Rosita
la Calaca le escribió;
le devolvió la cartita
y la Muerte reprobó.Le faltaban los acentos
y le sobraba una coma,
y la Flaca, avergonzada,
borra y borra con su goma.
Para la maestra de inglés
La Calaca vino en busca
de Miss Paty, la de inglés;
ella la hizo repetir
y se quedó hasta las tres.Hoy la Flaca dice «sorry»
cuando se lleva a un doctor,
y en vez de «me voy», le dice:
«¡See you later!», por favor.
Para la maestra de ciencias
A la maestra de ciencias
la Muerte vino a buscar,
y le mostró un volcancito
que hizo a la Flaca volar.
Para la maestra de danza
A la maestra de danza
la Muerte fue a reclamar,
y con un buen son jarocho
la puso a zapatear.Tanto zapateó la Flaca
que se le zafó un huesito;
hoy da clases al panteón
con falda y con sombrerito.
Para el maestro de música
Al maestro de la flauta
la Calaca fue a llamar;
él tocó «Las mañanitas»
¡y hasta la Flaca a bailar!Tanto brincó la Pelona
que se le cayó el sombrero,
y en la banda del salón
la Flaca toca el pandero.
Para el profe de computación
Al profe Beto, el de compu,
la Pelona lo buscó;
le pidió su contraseña
y el profe no la encontró.
Para secundaria y universidad
Con los más grandes, la broma cambia de tema: la Muerte termina sin celular o desvelada con las lecturas.
Para el profe de secundaria
Al profe de secundaria
la Muerte le fue a avisar:
—Te toca, mi profesor.
Y él: —Primero, a revisar.Le revisó la tarea,
le recogió el celular,
y la Flaca, castigada,
se quedó sin descansar.
Para el maestro de la universidad
Al doctor Julio Ramírez
la Pelona fue a buscar;
le dejó cinco lecturas
y un examen que estudiar.Hoy la Flaca se desvela
leyendo sin parpadear,
y el doctor le puso un siete
por la cita sin cerrar.
Entre colegas, para la sala de maestros
Para la maestra que siempre hace el café
A la sala de maestros
la Flaca llegó por Chelo,
pero Chelo hizo café
y se lo sirvió con hielo.Y entre chisme y galletita
se les pasó la mañana;
la Flaca olvidó su lista
y volvió la otra semana.
Para el que nunca suelta la copiadora
La Muerte fue por Gabriel,
dueño de la copiadora;
la Flaca llegó con su hoja
y lleva en la fila una hora.
Calaveritas con el nombre de tu maestra
Estas diez van escritas para un nombre en concreto, y casi todas riman con él. Si la maestra de tu peque se llama de otra manera, en calaverita literaria con su nombre eliges a la maestra o el maestro, escribes su nombre, quién la firma y lo que más le gusta, y sale su calaverita lista para imprimir.










Para la maestra Verónica
La Flaca llegó al salón
buscando a la miss Verónica;
la puso a cantar el himno
y acabó la Flaca afónica.
Para la maestra Erika
Miss Erika, la de química,
le dio a la Muerte un examen;
la Calaca sacó un cinco
y se llevó un susto grande.
Para la maestra Isabel
Por Isabel fue la Flaca
con su guadaña en la mano;
ella le invitó un pastel
y se quedó todo el año.
Para la maestra Jessica
Por la miss Jessica fue
la Calaca muy temprano;
la miss le pidió el cuaderno
y lavarse bien las manos.
Para la maestra Paty
Por la miss Paty llegó
la Muerte con su guadaña;
pero Paty dio un dictado
y la salvó la campana.
Para la maestra Diana
La Calaca, con su lista,
fue por la maestra Diana,
y le encargó una maqueta
para entregarla mañana.
Para la maestra Carmen
La Muerte, muy decidida,
fue a buscar a la miss Carmen,
pero no pudo llevársela
sin antes pasar su examen.
Para la maestra Laura
Fue la Muerte por miss Laura
con su capa y su reloj;
Laura le dio la palabra
y la Flaca se trabó.
Para la maestra Karla
La Muerte fue por miss Karla
con ganas de platicar;
Karla le puso tarea
y no la dejó escapar.
Para el maestro Daniel
Al maestro don Daniel
la Muerte vino a buscar;
él le revisó el cartel
y la puso a dibujar.
Cómo poner el nombre de tu maestra sin romper la rima
Cada verso de una calaverita tiene ocho sílabas, así que el nombre tiene que caber justo. Estas dos llevan el hueco marcado y te dicen qué tamaño de nombre entra.
Para tu maestra, con un nombre de tres sílabas, como Teresa, Patricia o Lupita. Verónica también cabe, porque el acento va antes:
Por la maestra \_\_\_\_\_\_\_\_
la Flaca llegó al salón,
pero estaba dando clase
y la sentó en un rincón.Le enseñó a sumar de nuevo,
a escribir con buena letra,
y a la Flaca, tan contenta,
se le olvidó la libreta.
Para tu maestro, con un nombre de dos sílabas que empiece por consonante, como Beto, Toño, Memo o Pepe (Iván u Omar quedan mejor en la de arriba, cambiando «la maestra» por «el profesor»):
Al profe \_\_\_\_\_\_\_\_ buscaba
la Muerte con su guadaña,
pero el profe pasó lista
y la Flaca tuvo falta.
Si el nombre es más largo, hay dos salidas. Una es cambiar «maestra» por «profe», que deja sitio para un nombre de cuatro sílabas: «Por la profe Guadalupe» o «Por la profe Margarita» suenan igual de bien. La otra es mover el nombre al principio del verso, donde no tiene que rimar. Y en las de arriba, Lupita se cambia por Anita o Rosita sin tocar nada más, y Carmen por Laura o Marta: basta con que el nombre nuevo tenga las mismas sílabas y el mismo acento.
Para concurso escolar
En los concursos de calaveritas de la escuela suelen pedirse varias estrofas, y ahí lucen las de cuatro: tienen espacio para contar una historia completa (donde la Muerte suele llegar personificada como la clásica calavera Catrina) y dejar el chiste para el final.
Antes de inscribir una, conviene leerla en voz alta para comprobar que cada verso suena parejo, revisar que rimen el segundo y el cuarto de cada estrofa, y que la broma salga de algo que la maestra hace en clase. Las tres de arriba, la de matemáticas, la de educación física y la de la directora, se pueden adaptar a cualquier docente, y en calaveritas literarias: origen, ejemplos y cómo escribirlas están los cuatro pasos para escribir una propia.
¿Cómo se arma una calaverita de cuatro estrofas?
Cuatro estrofas son una historia pequeña, y cada una tiene su trabajo. En la de la maestra de matemáticas se ve completo: la llegada, donde la Flaca entra al salón y dice a quién busca; la manía, donde la maestra hace lo que siempre hace, que es pedir el procedimiento; el intento, en el que la Muerte trata de cumplir y se enreda en las fracciones; y el remate, que la deja castigada en la última fila. El chiste llega en la cuarta, y por eso la tercera tiene que dejarla lista para caer.
Preguntas
¿Se le puede dar una calaverita a la maestra?
Es de las tradiciones más queridas del salón en noviembre, y a casi todos los docentes les gusta recibirla. Funciona mejor cuando la broma sale de algo que la maestra hace en clase, como pedir el procedimiento o dejar tarea, y se queda lejos de su aspecto o de su vida personal.
¿Y si el nombre de mi maestro no rima con nada?
Pásalo al principio del verso, donde no tiene que rimar: «Al profe Beto, el de compu» funciona con cualquier nombre de dos sílabas. La rima se queda para la palabra del final, que puedes escoger tú.
¿Hay para otras personas?
Hay calaveritas cortas, para niños y para la escuela, chistosas y para amigos.
Escrito por el Equipo Editorial de Idunn, con apoyo de herramientas de IA en la investigación y el borrador.











