Calaveritas literarias chistosas

La Muerte llega muy formal, con su guadaña y su lista, y acaba viendo el partido, contando un chisme o formada en una fila que no avanza. De ahí sale la risa.

Las calaveritas literarias chistosas, que también se buscan como calaveras literarias chistosas, son poemas cortos en los que la Muerte viene por alguien y termina atrapada en su manía. Aquí hay once, escritas en esta casa, en cuartetas de ocho sílabas: para la familia, para amigos y compañeros, y unas en las que la burlada es la Muerte. Al final contamos qué hace reír en una calaverita y cómo escribir la tuya.

Para la familia

Para la tía del chisme

A mi tía Rosa Elena
la Calaca fue a llevar;
le contó un chisme tan bueno
que se quedó a platicar.

Para el abuelo de la siesta

A mi abuelo, en plena siesta,
la Calaca lo encontró;
tocó tres veces la puerta
y ella también se durmió.

Para la prima de las series

A mi prima con sus series
la Calaca fue a buscar:
«un capítulo y nos vamos»,
y ya van diez sin parar.

Para el perro que se come todo

A mi perro, el Chilaquil,
la Muerte vino a llevar;
se le comió la guadaña
y no la puede encontrar.

Para amigos, vecinos y compañeros

Para el que siempre llega tarde

A Rodrigo, que es tan lento,
la Pelona fue a buscar;
esperó todo un invierno
y no acaba de llegar.

Para el que no suelta el celular

Mateo y su celular:
la Flaca vino por él,
le mandó un mensaje urgente
y Mateo… en visto. ¡Cruel!

Para el vecino futbolero

A don Beto, el futbolero,
la Pelona lo citó;
llegó a mitad del penal
y la Muerte gritó: «¡Gol!».

Para el que todo lo sabe

Julián, el sabelotodo,
la Muerte fue a visitar;
le corrigió la guadaña
y la mandó a estudiar.

Para la reina del picante

La salsita de Lupita
la Muerte quiso probar;
le picó hasta la guadaña
y hoy no deja de soplar.

Cuando la burlada es la Muerte

La Muerte en el tráfico

La Pelona fue hasta el centro
con la lista de difuntos;
se atoró en el Periférico
y allí siguen todos juntos.

La Muerte haciendo un trámite

La Flaca hizo una fila
para llevarse a un señor;
le pidieron cinco copias
y hoy sigue en el mostrador.

¿Qué hace reír en una calaverita?

Casi siempre, el último verso. Los tres primeros preparan la escena con toda seriedad, la Muerte llega con su encargo, y el cuarto la desvía hacia la costumbre de la persona. Si el final solo cuenta que la Muerte cumplió, la calaverita rima pero no hace gracia. Compara estas dos:

A don Beto, el futbolero,
la Pelona lo citó;
llegó a mitad del penal
y a don Beto se llevó.

A don Beto, el futbolero,
la Pelona lo citó;
llegó a mitad del penal
y la Muerte gritó: «¡Gol!».

La primera termina donde cualquiera esperaba. En la segunda, la Muerte se contagia de la pasión de don Beto, y el chiste está en ese cambio de papeles. También ayuda exagerar: diez capítulos en vez de dos, un invierno entero de espera, cinco copias para un solo trámite.

Una calaverita chistosa se ríe de lo que la persona hace: llega tarde, platica de más, no suelta el teléfono. Lo que es, su cuerpo, su dinero o su salud, se queda fuera, porque ahí la risa deja de ser compartida. Si tienes duda, léesela a quien va dirigida antes de repartirla. Si se ríe, está lista.

Cómo escribir una calaverita chistosa

Empieza por el final. Piensa primero en qué haría la Muerte si se topara con esa manía: ¿se quedaría a ver la serie?, ¿se dormiría?, ¿pediría la receta de la salsa? Escribe ese último verso y luego arma hacia atrás los tres que lo preparan. Los cuatro pasos completos, con cómo contar las sílabas, están en calaveritas literarias: origen, ejemplos y cómo escribirlas.

Preguntas

¿Una calaverita chistosa puede ser corta? Todas las de esta página son de una sola cuarteta, que es la medida más fácil de recordar y de recitar. Hay más en calaveritas literarias cortas.

¿Sirven para la escuela? Las de la familia y las de la Muerte funcionan bien en clase. Para el salón hay una selección pensada para cada edad en calaveritas literarias para niños, y otra para dedicarle a quien da clases en calaveritas literarias para maestros.

¿Y si quiero una para un amigo en particular? Cambia el nombre y la manía por las suyas, y conserva el giro del final. Tenemos más ideas en calaveritas literarias para amigos.

Escrito por el Equipo Editorial de Idunn, con apoyo de herramientas de IA en la investigación y el borrador.

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