Géneros literarios

Qué es un cuento, una novela, un cómic o un ensayo, cuáles son sus partes, sus elementos y sus tipos, con ejemplos para la tarea y para entender cómo se arma una historia. La entrada es los géneros literarios.

  • Partes de un cuento: inicio, nudo y desenlace con ejemplos

    Partes de un cuento: inicio, nudo y desenlace con ejemplos

    Una lámpara apunta a la pared de la sala. Juntas las manos frente a la luz y aparece un conejo; basta imaginar que la sombra se queda ahí cuando las bajas para tener el comienzo de un cuento.

    Las partes de un cuento, en su estructura clásica, son inicio, desarrollo o nudo y desenlace. El inicio presenta la situación; el nudo cuenta cómo se complica y qué hacen los personajes; el desenlace lleva la historia a su cierre. Este esquema ayuda a seguir los cambios del relato y admite variaciones.

    ¿Cuáles son las partes de un cuento?

    Si acompañas una tarea, puedes encontrar planteamiento para el inicio y desarrollo para el nudo.

    En qué es un cuento puedes ver sus características generales. Para reconocer sus partes vamos a seguir una sola pregunta: ¿qué cambia de un tramo al siguiente?

    Anna Navarro Pascual, en su explicación para el INTEF, llama clásica a esa estructura y muestra otras formas de ordenar una historia. Al abrir otro libro, puedes encontrarte con un recorrido distinto.

    Los personajes, el narrador, el tiempo y el espacio son los elementos del cuento. Las partes nos permiten seguir cómo avanza lo que les sucede a esos personajes.

    ¿Cómo es un cuento con inicio, nudo y desenlace?

    Puedes leer La sombra que quería ver de corrido. Después volveremos al momento en que Teo baja las manos: ahí empieza a torcerse su plan.

    La sombra que quería ver

    Teo pegó una luna de papel en la pared de la sala. Puso la lámpara sobre una caja y acomodó dos cojines frente a ella: uno para su abuela y otro para el gato, que prefirió quedarse debajo de la mesa.

    La función se llamaba El conejo que llegó a la luna. Teo había ensayado el salto toda la tarde.

    —Primera llamada —anunció.

    Juntó las manos delante de la lámpara y levantó dos dedos. En la pared apareció un conejo con una oreja torcida. Teo bajó las manos para saludar al público.

    El conejo se quedó allí.

    Teo miró sus dedos, luego la pared. Los movió otra vez. La sombra siguió sentada, con las patas sobre la barriga.

    —Te toca saltar —le susurró.

    El conejo volvió una oreja hacia el sofá.

    Teo acercó la luna de papel. Quizá estaba demasiado lejos. La puso casi encima de la nariz del conejo, pero este se hizo a un lado.

    Su abuela esperó con las manos sobre las rodillas.

    —¿Necesitas que sostenga algo?

    —Todavía no.

    Teo ensayó un salto con su propio cuerpo. La sombra lo miró. Desde debajo de la mesa llegó un bostezo del gato.

    La luna se despegó de una esquina. Teo la sujetó y sintió que la cara se le calentaba. Había preparado una función, y todos estaban esperando.

    —Pues se acabó.

    Apoyó el dedo en el interruptor. El conejo encogió las orejas.

    —Espera —dijo la sombra—. Yo también quiero ver la función.

    Teo miró el cojín vacío.

    —Puedes sentarte junto a mi abuela.

    El conejo bajó por la pared, cruzó el piso y se acomodó en el cojín. Su abuela se hizo un poquito a un lado.

    Teo volvió a juntar las manos. Esta vez apareció un pájaro. Lo hizo volar despacio hasta la luna, que seguía pegada de una esquina.

    Al terminar, su abuela aplaudió. En el cojín de al lado, dos orejas dieron palmadas.

    ¿Dónde empieza y termina cada parte del cuento?

    En el cuento de Teo, el nudo empieza cuando baja las manos y el conejo permanece en la pared. Hasta entonces prepara una función; desde ese momento tiene que averiguar qué hacer con una sombra que actúa por su cuenta.

    ParteQué ocurre en el cuentoFrase que ayuda a localizarla
    Inicio o planteamientoTeo prepara el teatro y ensaya su conejo. Los cojines y la luna sitúan la función.«Teo pegó una luna de papel en la pared de la sala».
    Desarrollo o nudoLa sombra se queda quieta. Teo la llama, acerca la luna y le muestra el salto; sus intentos fallan.«El conejo se quedó allí».
    DesenlaceTeo le ofrece un asiento, la sombra acepta y él representa la función con un pájaro.«Puedes sentarte junto a mi abuela».

    El inicio nos deja entrar en la sala. Vemos qué prepara Teo y quién está esperando. Conocemos la sala mientras Teo coloca la lámpara y acomoda los cojines. Más adelante, su abuela nos muestra cómo es al ofrecerle ayuda.

    El nudo crece con los intentos de Teo. Le pide al conejo que salte; como sigue quieto, acerca la luna. Cuando se le agotan las ideas, siente calor en la cara. Al leer con tu hija o tu hijo, pueden seguir qué provoca cada intento.

    El detonante es ese primer cambio: Teo baja las manos y el conejo sigue en la pared. Durante el nudo vemos qué intenta Teo para que la función continúe.

    Si tú marcas una frase como comienzo del nudo y quien escucha señala la anterior, vuelvan a leerlas. Busquen qué cambia entre las dos. El corte se explica por lo que pasa; repartir los párrafos en tres montones iguales podría partir un intento a la mitad.

    ¿Qué diferencia hay entre clímax y desenlace?

    El clímax es el momento de mayor tensión; el desenlace cuenta cómo llega la historia a su cierre. En el arco narrativo que explica OpenStax en Writing Guide with Handbook, el punto de máxima tensión se distingue de la resolución.

    En el cuento de Teo, situamos el clímax cuando él pone el dedo sobre el interruptor y el conejo encoge las orejas: la función está a punto de acabarse. El desenlace empieza a tomar forma cuando el conejo habla y Teo le ofrece un lugar.

    Si miras…Pregunta que lo distingueEn el cuento de Teo
    El clímax¿En qué momento está más cerca de perderse lo que importa?Teo va a apagar la lámpara.
    El desenlace¿Qué ocurre con el problema al cerrar el relato?La sombra se sienta entre el público y Teo cambia su función.

    Pueden quedar muy cerca. Si Teo apagara la luz, guardara la luna y ahí terminara el cuento, ese gesto sería decisivo y cerraría la historia. Al mirar las diferencias entre clímax y desenlace, fíjate en qué hace cada momento, aunque compartan escena.

    ¿Cómo reconocer un final cerrado y uno abierto?

    Un final cerrado responde a la pregunta principal del relato; un final abierto deja una incertidumbre importante para quien lee.

    El cuento de Teo tiene un final cerrado: el conejo ve la función y Teo consigue representarla. Queda la curiosidad por saber de dónde salió la sombra, pero el problema de esa noche se resolvió.

    Para probar un final abierto, conserva el cuento hasta el dedo en el interruptor y sustituye lo que sigue por esto:

    Teo apartó el dedo. Del otro lado de la pared llegaron tres golpes. El conejo levantó las orejas, como si alguien acabara de llamarlo.

    ¿Quién llamó desde la pared? ¿Se irá el conejo? Teo todavía tiene la función por hacer. Pueden imaginar una continuación a partir de los golpes y las orejas levantadas.

    También se puede cerrar con tristeza: imagina que Teo guarda el teatro y se va a dormir sin hacer la función. En el nuestro elegimos las orejas que aplauden. Añadir una moraleja sería otra decisión de escritura.

    ¿Cuáles son las partes de Caperucita Roja?

    El encargo de visitar a la abuela abre el camino al encuentro con el lobo. Los hermanos Grimm, en «Caperucita Roja» de Bosque adentro, traducida por Iván Hernández, cuentan el engaño y el rescate, y después añaden otro encuentro con un lobo. Seguiremos solo el primer episodio.

    ParteQué sucede en esta versión
    InicioLa madre pide a Caperucita que lleve comida y bebida a su abuela enferma.
    NudoCaperucita encuentra al lobo y se entretiene con las flores. Él llega antes, se come a la abuela y ocupa su cama. La niña entra, pregunta por su aspecto y el lobo se la come.
    DesenlaceUn cazador encuentra al lobo dormido y libera a Caperucita y a su abuela. El lobo muere después de que llenan su vientre de piedras.

    Situamos el clímax al final del diálogo junto a la cama, cuando el lobo salta y se come a Caperucita. El rescate viene después: por eso podemos separar la mayor amenaza de la salida del peligro.

    La tabla resume con nuestras palabras esta traducción al español. Si tu libro cambia el rescate, mira quién lo firma o adapta y busca los cortes en esas páginas.

    ¿Qué pasa cuando cambia el orden del cuento?

    En una estructura lineal seguimos los sucesos según ocurren. También puedes contarlos en otro orden: mostrar primero el resultado y después explicar qué lo provocó.

    Si empiezas por «Apoyó el dedo en el interruptor. El conejo encogió las orejas», entras en plena acción: in medias res. Puedes volver después a la preparación: «Un rato antes, Teo había pegado una luna en la pared».

    O abre con «En el cojín de al lado, dos orejas dieron palmadas» y vuelve al principio para contar cómo llegaron allí. Sabemos que habrá aplausos, pero queremos averiguar quién aplaude.

    ¿Cómo usar las partes al leer e inventar en casa?

    Puedes detenerte antes del desenlace y dejar que quien escucha ensaye una posibilidad. En el cuento de Teo, prueba después de que el conejo encoge las orejas: «¿Qué crees que quiere la sombra?». Escucha su idea, comparte la tuya si quieres y sigue leyendo. Si te pide que continúes, la pregunta puede esperar.

    Para inventar, toma tres tarjetas y anota una cosa en cada una:

    1. Inicio: alguien prepara algo que le importa. Por ejemplo, una niña ensaya una canción para su abuelo.
    2. Nudo: algo cambia y le pide una respuesta. Al cantar, las palabras salen en un idioma que ninguno conoce. ¿Qué intenta la niña?
    3. Desenlace: elige dónde dejar la historia. Tal vez el abuelo contesta cantando en ese idioma; tal vez los dos salen a buscar a quien pueda entenderlos.

    Une las tarjetas y cuenta cómo un intento lleva al siguiente. Si al decirlo se te ocurre otro final, cambia la última tarjeta. Puedes trabajar el ritmo y los diálogos al escribir un cuento para niños.

    Fuentes

    • Anna Navarro Pascual. El texto narrativo. Conceptos y elementos básicos. INTEF, 2021: «Acción» y «Tiempo», secciones sobre estructura y orden temporal.
    • Michelle Bachelor Robinson y Maria Jerskey, con Toby Fulwiler. Writing Guide with Handbook. OpenStax, 2021, §4.3, «Glance at Genre: Conflict, Detail, and Revelation», explicación del arco narrativo y glosario.
    • Portal Académico del CCH, UNAM. «Secuencias de un relato», s. f., apartados de situación inicial, ruptura, desarrollo y desenlace.
    • Jacob y Wilhelm Grimm. «Caperucita Roja», en Bosque adentro: cuentos de Grimm, traducción de Iván Hernández e ilustraciones de Claudia Rueda. Ministerio de Cultura y Ministerio de Educación Nacional de Colombia, primera edición, 2013, pp. 4–8. El análisis de la tabla corresponde al primer episodio.

    Fuentes consultadas el 9 de octubre de 2026.

  • Ideas para un cuento: 12 preguntas para hacer en familia

    Ideas para un cuento: 12 preguntas para hacer en familia

    El paraguas sigue abierto junto a la puerta, secándose después del aguacero. Vas a guardarlo y se te ocurre que quizá está cansado de salir siempre cuando llueve.

    Para encontrar ideas para un cuento, elige algo cercano —un objeto, un lugar, un sonido— y haz una pregunta que cambie lo que suele pasar. Escoge una respuesta y pregunta qué haría el personaje después. Estas doce preguntas, con ejemplos inventados, son puntos de partida para conversar y guardar una primera escena.

    Si vas a inventar con tu hija, escoge una pregunta que también te dé curiosidad a ti. Quien protagonice puede ser un paraguas, una señora o un caracol. Si prefieren que la aventura lleve el nombre de tu peque, después pueden seguir con cómo escribir un cuento con tu hijo como protagonista.

    ¿Qué preguntas puedes hacer para inventar un cuento?

    Escoge una y deja que la respuesta te lleve a la siguiente pregunta. Las doce son propuestas para inventar; puedes cambiarlas o saltarte las que hoy les digan poco. Los ejemplos muestran una posibilidad entre muchas.

    1. Si un objeto de la casa pudiera pedir un día libre, ¿qué haría? El paraguas quiere salir cuando haya sol. Puedes preguntar quién lo acompañaría o adónde le gustaría ir.
    1. ¿Qué cambiaría si una cosa amaneciera de otro tamaño? Una cucharita crece tanto que atraviesa la cocina. Tal vez alguien tenga que sacar el desayuno al patio.
    1. ¿Qué lugar conocido podría aparecer donde nunca lo habías visto? En el último piso del edificio abre una playa. Para llegar hay que subir en el elevador con una cubeta.
    1. Si un animal tuviera un trabajo inesperado, ¿qué le encargarían? Un caracol reparte cartas. Quizá una de ellas tenga que llegar antes de que se enfríe un pastel.
    1. ¿Quién podría estar haciendo ese ruido? Debajo de la cama se oye un estornudo diminuto. Puede ser una hormiga que sacude su cobija; quien inventa decide.
    1. ¿Qué pasaría si algo cotidiano funcionara al revés? El espejo muestra la nuca de quien se asoma. Una peluquera lo pide prestado para terminar un corte.
    1. ¿Qué recibiría alguien en un paquete sin nombre? Una caja trae un pedazo de cielo nublado. Pueden decidir quién abre la tapa y dónde empieza a llover.
    1. ¿Qué quiere hacer un personaje por primera vez? Una señora quiere aprender a silbar para llamar a su perro. El perro puede reconocer otro sonido que ella haga.
    1. ¿Qué podría perder alguien que casi nunca pierde nada? Un pulpo pierde uno de sus guantes antes de salir. Puede revisar los bolsillos de quienes van con él.
    1. ¿Quién necesitaría ayuda para algo que tú sabes hacer? Un gigante quiere envolver un regalo muy pequeño. ¿A quién le pediría que sostuviera el papel?
    1. ¿Qué acuerdo tendrían que hacer dos personajes que quieren usar lo mismo? Una liebre quiere dormir en una hamaca y un oso quiere columpiarse. Prueba a imaginar lo que propone cada uno.
    1. ¿Qué detalle cambiarías de una tarde cualquiera? Alguien llega a casa con los zapatos cubiertos de arena, aunque viene de la biblioteca. Puedes seguir sus huellas para averiguar qué ocurrió.

    Puedes leer solo la pregunta y reservarte el ejemplo. Así, si tu hija propone que el paraguas quiere ir a una fiesta, sigues la fiesta. El día de sol puede quedarse para otra historia.

    Si vuelven una y otra vez a los dinosaurios, cambia el caracol por uno y escucha qué encargo le darían. También puedes buscar lecturas a partir de sus intereses para compartir algo de ese tema antes de inventar.

    ¿Cómo elegir una idea entre varias?

    Elige la que les dé ganas de contar qué pasa después. «Un paraguas» nombra una cosa. «Un paraguas se esconde para salir un día de sol» permite imaginar dónde se mete y quién lo encuentra.

    Guarda las otras ideas en una hoja. Si hoy salen una playa, un pulpo y un paquete, puedes preguntar con cuál quieren quedarse un rato. También pueden combinarlos si les interesa ver qué pasa cuando se encuentran.

    Scottish Book Trust propone dados de lugares, personajes y objetos para inventar historias. Puedes probar una variación con papelitos dibujados: junten dos, por ejemplo «paraguas» y «heladería», e imaginen qué haría el paraguas en la heladería. También pueden cambiar un papel y probar con otro lugar.

    ¿Cómo convertir una respuesta en el comienzo de un cuento?

    Toma una palabra de su respuesta y vuelve a ella. Si responde «quiere ir al parque», puedes continuar con «¿qué quiere hacer ahí?». Puedes esperar, añadir una idea tuya o dejar que dibuje lo que imagina.

    Veamos una conversación inventada entre una tía y su sobrina. La tía eligió la primera pregunta, la del objeto que pide un día libre:

    —El paraguas quiere salir cuando haya sol.

    —¿Qué quiere hacer afuera?

    —Comerse un helado.

    —Yo me lo imagino esperando en la fila. ¿Cómo lo pide?

    —Se abre y cierra. Pero tira todos los conos.

    La tía anota «se abre y cierra» y «tira todos los conos». Le lee esas frases a su sobrina, que añade:

    —Luego le ponen uno en cada punta.

    Con esas respuestas pueden empezar así:

    El paraguas salió de casa una mañana de sol. En la heladería se puso al final de la fila. Cuando le tocó pedir, se abrió de golpe y los conos del mostrador rodaron por el piso.

    Hasta ahí llegó nuestra primera escena. Pueden seguir con los helados en las puntas, cambiar la forma en que pide o dejarlo esperando mientras piensan qué sabor le gustaría.

    En «Construyendo un cuento», la SEP propone elegir un personaje, un lugar y un problema, e invita a contar la historia imaginada a la familia. En nuestro ejemplo aparecieron durante la conversación: el paraguas, la heladería y el desastre de los conos.

    Si la respuesta hubiera sido otra, la historia cambiaría. Puedes comparar estas posibilidades:

    Respuesta sobre el paraguasUna manera de seguirLa idea que empieza a aparecer
    «El paraguas quiere ir al parque».«¿Qué haría al llegar?».Busca una banca donde sentarse sin pinchar a nadie.
    «Quiere quedarse en casa».«¿Qué le gustaría hacer ahí?».Se acomoda a escuchar la lluvia desde adentro.
    «Quiere volverse sombrero».«¿Quién se lo pondría?».Busca una cabeza de su tamaño.

    ¿Cómo acompañar mientras inventan?

    Tú también puedes entrar en la historia: «Yo veo al paraguas con un helado de limón». Tu sobrina quizá lo quiera de fresa, o proponga que cada punta lleve un sabor. Anota su versión y sigan desde ahí.

    Cuando diga «no sé», ofrece algo concreto que pueda mirar o elegir: «¿Probamos con el paraguas o con ese zapato?». También puede dibujar, hacer el sonido del personaje o pedirte que cuentes tú. Si prefiere volver a jugar a otra cosa, guarda la hoja para después.

    ¿Qué hago si aparece algo personal?

    Si entre los conos y los helados tu hija empieza a contarte algo que le pasó en la escuela, puedes cerrar el cuaderno y escucharla. Después pregúntale si quiere guardarlo para sí o llevar alguna parte al cuento. También pueden volver al paraguas cuando ella quiera.

    Si dice que el paraguas está triste, pregunta qué le pasó dentro de la historia. Quizá perdió su helado o se quedó esperando a alguien. Escucha la explicación que quiera darle y sigan desde lo que le ocurrió al personaje.

    ¿Cómo pasar de la idea al papel?

    Anota la frase que quieran guardar y léesela a quien la inventó contigo. Con «se abre y cierra» puedes contar cómo se mueve el paraguas. Si quieres saber más de quien protagoniza, puedes seguir con cómo crear un personaje para un cuento infantil.

    Aprende en Casa propone el dictado con ayuda de un familiar al reescribir un cuento conocido. Puedes hacer lo mismo con la historia que inventaron: tú escribes y quien cuenta te dice qué pasa. Después pueden leer lo anotado y elegir qué quieren añadir.

    Para trabajar las palabras, los diálogos y el ritmo, sigue con cómo escribir y revisar un cuento para niños. Hoy pueden guardar una primera escena y una pregunta pendiente: ¿de qué sabor será el helado que le pondrán al paraguas en cada punta?

    Fuentes

    • Scottish Book Trust. «Make your own story cube», s. f. Actividad con dados de lugares, personajes y objetos. La variante con papelitos y sus combinaciones se propone para esta pieza.
    • Secretaría de Educación Pública. «Construyendo un cuento». Nueva Escuela Mexicana Digital, 6 de febrero de 2025. Pasaje de selección de tarjetas y conversación con familiares.
    • Secretaría de Educación Pública. «Dictas, revisas, lees y…». Aprende en Casa, 20 de junio de 2023; la página muestra también la fecha del 10 de octubre de 2024. Propuesta de dictado y reescritura con apoyo familiar.

    Fuentes consultadas el 9 de octubre de 2026. Las doce preguntas, sus ejemplos y la conversación del paraguas son propuestas originales preparadas para esta pieza.

  • Cómo escribir un cuento con tu hijo como protagonista

    Cómo escribir un cuento con tu hijo como protagonista

    La maleta ocupa medio pasillo. La mueves para pasar y sus ruedas traquetean sobre las juntas del piso: por un momento, parece que estás llevando un vagón.

    Para escribir un cuento con tu hijo como protagonista, elijan un detalle de su vida, algo que quiera hacer y una dificultad inventada. Cuenta qué intenta y cómo termina la aventura. Puedes escribir mientras te dicta, añadir sus dibujos y leerle el resultado para que decida qué conservar o cambiar.

    Si eres su mamá, su tío o su abuela, conoces detalles que pueden entrar en la historia: cómo llama al perro, con quién vuelve de la escuela, qué guarda en los bolsillos. Si les falta una idea, pueden empezar con las preguntas para inventar un cuento en familia.

    ¿Cómo empezar un cuento con tu hijo como protagonista?

    Elijan algo que le guste y conviértanlo en una acción. Si le gustan los trenes, puede querer llevar a alguien de viaje; si dibuja mapas, puede buscar un camino por la casa.

    La NAEYC, en su propuesta para contar historias en familia, invita a partir de sucesos cotidianos que el niño quiera contar y a escribirlos e ilustrarlos después. Para nuestro ejemplo vamos a inventar a Mara, una niña a la que le gusta dibujar recorridos y anunciar las paradas de un tren.

    Escribe el nombre que quiera llevar en el cuento y pregúntale qué detalle suyo le gustaría encontrar al leerlo. Puede aparecer la tía con quien juega, su forma de saludar o los lentes que deja junto a la cama. Si prefiere guardar un detalle para sí, elijan otro. Si quiere convertirse en una ardilla llamada Mara, pueden empezar por ahí.

    Después, dale algo que hacer. «Mara es curiosa» dice poco sobre la aventura. «Mara quiere llevar a su tía de viaje sin salir de la sala» ya permite imaginar una primera escena. Puedes ampliar ese trabajo con cómo crear un personaje para un cuento infantil.

    ¿Cómo puede participar mientras tú escribes?

    Puede contarte una escena, dictarte una frase o dibujar lo que ocurre. Teresa A. Byington y YaeBin Kim, en su artículo sobre las primeras formas de escritura infantil, describen el dictado a una persona adulta al hablar de escritura en preescolar. Aquí te proponemos usarlo para inventar juntos.

    Tú sostienes el lápiz y anotas lo que te dice. Si llama «estación de las pantuflas» al espacio bajo la cama, guarda esas palabras. Luego léeselas para comprobar que escribiste lo que quería contar.

    Cuando haga falta decidir, ofrece una elección pequeña: «¿La maleta sube al tren o se queda en la estación?». Espera su respuesta. También puedes proponer tú la siguiente escena y dejar que la cambie; quizá tú habías imaginado un vagón vacío y él quiere llenarlo de ardillas.

    Si ese día prefiere escuchar, cuéntale tu versión. Puede sumarse después con un dibujo o pedir otra historia. La hoja puede quedarse a medias.

    ¿Cómo usar la plantilla de ocho escenas?

    Te proponemos ocho escenas para pasar de los detalles elegidos a una aventura. Puedes copiar las casillas de la tabla o escribir cada escena en un papelito. Puedes unir, quitar o mover escenas según lo que quieran contar.

    EscenaEn el cuento de MaraPara su cuento
    1. Algo que le gusta hacerMara dibuja un recorrido por la sala.A ___ le gusta ___.
    2. Un planQuiere llevar a su tía de viaje.Esta vez quiere ___.
    3. Algo que complica el planLa maleta de la tía se atora en el túnel.Pero ocurre ___.
    4. Un primer intentoMara propone pasar la maleta de lado.Intenta ___.
    5. Qué pasa al intentarloEl túnel se cae y tapa las vías.Entonces ___.
    6. Una nueva decisiónMara cambia el recorrido para rodear el túnel.Decide ___.
    7. Qué hacen con esa ideaLas dos viajan por la ruta nueva.A partir de esa decisión, ___.
    8. Dónde dejamos la historiaLa tía pregunta por el tren de regreso.Al final ___.

    El primer intento puede salir bien; también pueden encontrar el final antes de llenar las demás casillas. Para mirar cómo se relacionan inicio, nudo y desenlace, puedes volver a las partes de un cuento explicadas con un ejemplo.

    Antes de unir las frases, decide quién contará. Anna Navarro Pascual, en su explicación del narrador para el INTEF, distingue la voz que participa en los sucesos de la que los cuenta desde fuera. Prueba «Dibujé un camino por la sala» si Mara va a contar su aventura, o «Mara dibujó un camino por la sala» si la contarás desde fuera.

    Si tu hija trae la consigna «hacer un cuento donde yo sea el protagonista», pueden empezar con «yo» y una acción que ella elija. La aventura puede ser inventada aunque el personaje lleve su nombre.

    ¿Cómo queda un cuento con esos detalles?

    Este cuento original sigue el recorrido de la plantilla. Mara y su tía son personajes inventados para este ejemplo. Puedes leerlo completo y después elegir con tu hijo qué cambiarían para contar su propia aventura.

    El tren de la sala

    Mara había dibujado un mapa: del sillón a la ventana, de la ventana a la mesa y de la mesa a la puerta. En el piso pegó tiras de papel para marcar las vías.

    Su tía llegó con una maleta amarilla.

    —¿Por aquí pasa el tren de la cocina? —preguntó.

    Mara miró el mapa.

    —Todavía no. Hoy vamos a la ventana.

    La tía se puso detrás de ella y arrastró la maleta. Avanzaron haciendo chu, chu, hasta un túnel que Mara había construido con dos cojines y una caja.

    Mara pasó agachada. La maleta se quedó atorada.

    —Hay que ponerla de lado —dijo.

    La tía la giró. Una esquina empujó un cojín, el cojín tumbó la caja y el túnel cayó encima de las vías.

    Mara se sentó junto al derrumbe. En su mapa, la raya atravesaba el túnel y seguía derechito hasta la ventana.

    La tía esperó con la mano en la agarradera.

    —Puedo dejar la maleta.

    Mara la miró. Le gustaban sus ruedas: sonaban como otro vagón.

    —Que venga. Pero por acá.

    Despegó una tira del piso. La puso junto a la pata de la mesa y añadió otra, haciendo una curva alrededor de los cojines. Después tachó un pedacito del mapa y dibujó la vuelta.

    El tren arrancó despacio. Mara pasó junto a la mesa; la tía la siguió. La maleta dio la curva rozando apenas una tira de papel.

    —Estación Ventana —anunció Mara.

    Se sentaron a mirar la calle. Del otro lado del vidrio, un señor esperaba a que su perro terminara de oler un árbol.

    La tía abrió la maleta y sacó sus pantuflas.

    —¿A qué hora sale el tren de regreso?

    Mara puso el mapa sobre sus rodillas.

    —Cuando se vaya el perro.

    ¿Cómo personalizar el cuento con los gustos de mi hijo?

    Elige algo que le guste a tu hijo e imagina qué hará con ello en el cuento. Mara dibuja un mapa y, cuando se cae el túnel, vuelve al papel para trazar otro camino. Puedes señalar el momento en que tacha la raya.

    Si tu hijo prefiere los animales, quizá quiera llevar un peluche hasta un refugio. La caja puede convertirse en una entrada estrecha y habrá que decidir cómo pasa el animal. Con el peluche en lugar de la maleta, tendrás que pensar qué intenta el personaje y cómo termina su viaje.

    También puede aparecer alguien de la familia con el nombre que tu hijo usa para llamarlo. Si juega con su abuelo, pueden viajar juntos en el cuento. Relee lo que dice y hace el abuelo y añade los gestos y las palabras que reconoces en él. Si alguien usa silla de ruedas, cuenta el recorrido que hace y el lugar por donde pasa, como parte de la escena.

    Cuando termines, lee el cuento y deja que te diga qué cambiaría. «Yo llevaría al perro» puede abrir una versión distinta. Guarda la anterior si quieren volver a leerla.

    ¿Cómo elegimos el final y guardamos la historia?

    Elijan dónde quieren despedirse del personaje. Mara puede llegar a su estación, cambiar el destino o quedarse dibujando el próximo viaje. También pueden cerrar con una enseñanza; en el cuento de Mara elegimos quedarnos junto a la ventana.

    Antes de pasar la historia en limpio, vuelve a leerla con quien la inventó contigo. Deténganse en la frase que te dictó y en la decisión de su personaje: puede pedirte que las cambies. Para trabajar después las palabras, los diálogos y el ritmo, puedes seguir la guía para escribir y revisar un cuento para niños.

    Si quieren darle forma de libro, doblen unas hojas y dejen sitio para los dibujos. Anoten quién inventó la historia, quién la escribió y quién la ilustró; una misma persona puede haber hecho varias cosas. Pongan la fecha y busquen un lugar para guardarla. Quien hizo los dibujos puede elegir cuál va en la portada.

    Fuentes

    • NAEYC. «Everyone Can Be a Storyteller», s. f. Adaptado de Message in a Backpack, Teaching Young Children 8(3), p. 22. Propuestas para contar sucesos cotidianos y escribir e ilustrar la historia.
    • Teresa A. Byington y YaeBin Kim. «Promoting Preschoolers’ Emergent Writing». Young Children 72(5), noviembre de 2017. Apartado «Understanding emergent writing»: dictado a una persona adulta.
    • Anna Navarro Pascual. «Narrador», en El texto narrativo. Conceptos y elementos básicos, INTEF, 2021. Apartados de narrador externo e interno. Autoría y año cotejados en los créditos del recurso.

    Fuentes consultadas el 9 de octubre de 2026. La plantilla y El tren de la sala se prepararon para esta pieza; las propuestas de escritura son orientaciones editoriales.

  • Diferencias entre cuento y novela: tabla y ejemplos

    Diferencias entre cuento y novela: tabla y ejemplos

    En la mesa de noche hay un libro con un separador a la mitad y otro que leyeron completo ayer. Tu hija señala el primero: «¿Este se acaba hoy?». Buscas dónde dejaron a los personajes antes de contestarle.

    La diferencia entre cuento y novela está en la extensión y en cómo se desarrolla la historia. El cuento es breve y suele concentrarse en una situación; la novela dispone de más espacio para seguir personajes, relaciones y conflictos. Muchos cuentos se leen de una sentada; una novela suele acompañarnos durante varios días.

    Las explicaciones de qué es un cuento y qué es una novela permiten conocer cada forma por separado. Para compararlas, conviene mirar qué cuentan y en qué deciden detenerse.

    ¿Qué diferencia existe entre la novela y el cuento?

    Un cuento suele centrarse en una situación; una novela puede seguir lo que pasa después y cómo cambia la vida de sus personajes. Al leer la tabla, piensa en el libro que tienes a mano: puede seguir estas tendencias o hacer algo distinto.

    En qué fijarteCuentoNovela
    ExtensiónCuenta una historia breve.Suele desarrollar una historia más extensa.
    FocoSuele reunir sus detalles alrededor de una situación o conflicto.Puede sostener varias líneas de acción y seguir sus relaciones.
    PersonajesLos presenta mediante acciones y detalles escogidos.Tiene espacio para mostrar distintas etapas de sus vidas y relaciones.
    OrganizaciónPuede contar de corrido o separar escenas.Suele organizarse en capítulos; también admite otras formas.
    Experiencia de lecturaMuchos cuentos permiten llegar al cierre en una sesión.Invita a retomar la historia y recordar lo sucedido.

    El Colegio de Literatura de la ENP, en la UNAM, describe el cuento como una narración breve, generalmente con pocos personajes y un conflicto central. En su explicación de la novela, señala la posibilidad de desarrollar subtramas y organizar el texto en capítulos.

    Puedes contar cuántos personajes aparecen y después mirar qué hacen. En un cuento, una sola decisión puede dejarte pensando mucho tiempo en alguien. En una novela puedes acompañar decisiones que se afectan unas a otras a lo largo de la historia.

    Edgar Allan Poe, al reseñar los cuentos de Nathaniel Hawthorne en 1842, propuso escoger los sucesos a partir del efecto que se quería producir y relacionó esa unidad con leer de una sentada. Es una propuesta sobre cómo construir un efecto al escribir. Al leer en casa, puedes detenerte si alguien pregunta y volver al renglón donde se quedaron.

    ¿Cómo cambia una misma idea al escribir un cuento o una novela?

    Una carta equivocada puede sostener un cuento completo o abrir una historia más larga. Escribimos este relato para que puedas leerlo en voz alta; después veremos qué habría que desarrollar para imaginar una novela.

    El sobre amarillo

    Elisa encontró un sobre amarillo debajo de la puerta. Llevaban dos días en el edificio y todavía cenaban entre cajas.

    En el sobre decía: «Para el monstruo del tercero».

    Elisa miró el número de su departamento. Tres.

    —Mamá, nos llegó una carta.

    Adentro había un dibujo: un monstruo verde sentado solo en un columpio. En la esquina, alguien había escrito: «¿Bajas?».

    Elisa salió al pasillo. Estaba vacío. Bajó con su mamá al patio, donde había un columpio quieto y una maceta rota. Esperaron un rato. Nadie llegó.

    De vuelta en casa, Elisa buscó sus colores. Abrió la caja de los platos, la de las toallas y una que decía «varios». Encontró un lápiz azul.

    Dibujó otro monstruo junto al primero. Le puso seis brazos para que pudiera empujar el columpio y comer una paleta al mismo tiempo.

    Debajo escribió: «Bajé. ¿Dónde estabas?».

    Pero el sobre seguía sin decir quién lo había mandado.

    Elisa lo pegó por fuera de su puerta, con el dibujo a la vista. Después se sentó a cenar.

    A la mitad de la sopa tocaron muy bajito.

    Del otro lado había una niña con un color verde en la mano.

    —La carta era para Nico —dijo—. Vivía aquí.

    Elisa miró a su monstruo azul.

    —Se fue.

    La niña dobló una esquina del papel.

    —Ya sé.

    Se quedaron calladas. Desde la cocina, mamá preguntó si quería un plato.

    Elisa despegó el dibujo y se lo enseñó.

    —Este también sabe columpiar.

    La niña sacó el color verde.

    —Le falta una cosa.

    Apoyó el papel en la pared y dibujó dos paletas.

    ¿En qué se concentra este cuento?

    Elisa recibe una carta equivocada, busca a quien la envió y responde con un dibujo. Cuando tocan a la puerta, conoce a la niña que había escrito para Nico.

    Sabemos poco de la vecina, pero la vemos doblar una esquina del papel. Podemos imaginar que le cuesta aceptar que Nico se fue, aunque tú quizá leas ese gesto de otra manera.

    Las cajas sitúan la mudanza. El lápiz que Elisa encuentra explica por qué su monstruo es azul. La vecina termina dibujando en el mismo papel que Elisa.

    ¿Qué desarrollaríamos para una novela?

    Podríamos seguir a Elisa durante sus primeros meses en el edificio. Este es un proyecto de novela: un recorrido posible a partir del cuento que acabas de leer.

    La vecina podría seguir enviándole cartas a Nico y, al mismo tiempo, empezar a escribirle a Elisa. Daríamos espacio a esa amistad: una invitación que sale mal, algo que se cuentan y una discusión que tarda en arreglarse. Nico podría responder desde su nueva casa y tener sus propios problemas para encontrar con quién jugar.

    También podríamos desarrollar la historia del patio. Los vecinos quieren darle usos distintos; las niñas proponen un lugar para jugar, pero tienen que escuchar a quienes cuidan las plantas o necesitan pasar por allí. Lo que ocurre en el patio cambiaría sus planes y su relación.

    Decisión de escrituraEn el cuento terminadoEn el proyecto de novela
    Qué seguimosLa llegada del sobre y la respuesta.Cómo cambian las relaciones después de esa carta.
    Qué lugar ocupa NicoSu ausencia se descubre al abrir la puerta.Sus cartas podrían mostrar su vida después de la mudanza.
    Qué sabemos del patioTiene un columpio y una maceta rota.Conoceríamos quién lo cuida y cómo se ponen de acuerdo para usarlo.

    Para escribir esa novela habría que construir las escenas y sus consecuencias. Añadir descripciones del sobre o alargar la cena solo aumentaría la cantidad de palabras. Lo que proponemos es seguir a las niñas en decisiones que todavía quedan por contar.

    ¿Los cuentos tienen capítulos?

    Un cuento puede dividirse en secciones que cuenten una misma historia. Podríamos separar El sobre amarillo en «La carta» y «La visita»: las dos partes seguirían contando el encuentro de esa tarde. En una novela, los capítulos permiten repartir un desarrollo más largo.

    Al abrir el libro ves cómo están repartidos los capítulos; al leerlo, sigues lo que les ocurre a los personajes. Anna Navarro Pascual, en su recurso para el INTEF, presenta planteamiento, nudo y desenlace como estructura clásica y explica otras organizaciones posibles.

    Puedes seguir ese recorrido en las partes de un cuento. Si estás mirando cómo se reparten escenas, capítulos y otras divisiones en una obra extensa, continúa con las partes y la estructura de una novela.

    ¿Cuántas páginas separan un cuento de una novela?

    Para orientarte, mira cuánto ocupa el texto y qué cuenta en ese espacio. Una edición con letra grande e ilustraciones ocupa más páginas que el mismo texto impreso en letra pequeña. El grosor del libro, por sí solo, dice poco sobre cómo avanza la historia.

    La novela corta ocupa una zona intermedia. Claire Carly-Miles y Kimberly Clough, en su manual para Texas A&M University, explican que sus límites de extensión varían y que una misma obra puede recibir distintas etiquetas. Puedes mirar la longitud y después fijarte en qué hechos cuenta la historia y cuánto se detiene en ellos.

    Si acompañas una tarea que pide un número de palabras, revisa qué convención usa el libro escolar. Puedes responder dentro de ese criterio y aclarar de dónde sale.

    ¿Qué semejanzas tienen el cuento y la novela?

    Ambos cuentan historias con personajes, una voz narradora, acciones y lugares. También pueden usar diálogos, descripciones y cambios en el orden de los hechos. El misterio, el humor o la fantasía pueden aparecer en cualquiera de las dos formas.

    En el cuento de Elisa conocemos a la vecina por lo que dice y hace. Si desarrolláramos la novela, podríamos usar esos mismos recursos para mostrar cómo cambia la amistad. La diferencia estaría en cuánto seguimos de sus vidas y cómo enlazamos lo que ocurre.

    ¿Cómo elegir entre un cuento y una novela para leer juntos?

    Puedes empezar por una decisión concreta: terminar una historia hoy o volver mañana a los mismos personajes. Un cuento breve cabe en la primera opción; una novela compartida puede acompañar varias noches. Pueden hacer pausas cuando lo necesiten.

    Abre una página y escucha cómo suena. Mira si quien va a leer por su cuenta puede seguir las frases, o si prefieren que tú prestes la voz. Elige también por lo que le da curiosidad: quizá quiera saber quién envió otra carta, aunque hoy solo lean un rato. Si quieres más ayuda para escoger, puedes seguir la guía para elegir un cuento para un niño.

    Si hoy quieren terminar con las dos paletas del dibujo, pueden quedarse ahí. Si tu hija pregunta qué le escribirán a Nico, deja que ella empiece la siguiente carta.

    Fuentes

    • Colegio de Literatura de la Escuela Nacional Preparatoria, UNAM. «Cuento» y «Novela», s. f. Definiciones y características; se presentan como orientaciones, con los matices señalados en el texto.
    • Edgar Allan Poe. Reseña de Twice-Told Tales, de Nathaniel Hawthorne. Graham’s Magazine, mayo de 1842. Texto histórico conservado en ibiblio, párrafos sobre lectura de una sentada y el que comienza «A skilful literary artist». Se parafrasea su propuesta; no se analiza aquí la colección de Hawthorne.
    • Anna Navarro Pascual. «Acción», en El texto narrativo. Conceptos y elementos básicos. INTEF, 2021. Apartados de estructura clásica, variaciones y retroalimentación. Autoría y fecha cotejadas en los créditos del recurso.
    • Claire Carly-Miles y Kimberly Clough. «4.1—Introduction», en Surface and Subtext: Literature, Research, Writing, 3.ª edición, versión Manifold. Texas A&M University, 2025. Sección sobre novella: delimitación, extensión y concentración.

    Fuentes consultadas el 9 de octubre de 2026. El sobre amarillo es un cuento original de esta pieza; el desarrollo novelístico es una propuesta de escritura.

  • Qué es un cuento: características y un ejemplo para leer

    Qué es un cuento: características y un ejemplo para leer

    Doblas una hoja de papel hasta formar un barco y lo dejas junto al vaso. Antes de echarlo al agua, puedes imaginar quién viaja a bordo y adónde quiere llegar.

    Un cuento es una narración breve de ficción: cuenta lo que les sucede a unos personajes en un tiempo y un lugar. Puede contarse de viva voz o por escrito y suele concentrarse en una situación. Sus detalles nos llevan a seguir lo que ocurre hasta el final. Forma parte del género narrativo.

    ¿Qué significa cuento y de dónde viene la palabra?

    El Diccionario de la lengua española de la RAE y la ASALE define el cuento como «narración breve de ficción». También recoge el sentido coloquial de engaño: cuando alguien dice «eso es puro cuento», usa la palabra de otra manera.

    La palabra viene del latín compŭtus, «cuenta». Joan Corominas y José A. Pascual la incluyen entre los derivados de contar, en su diccionario etimológico. La misma palabra nos sirve para contar las mandarinas de la mesa y lo que pasó en la escuela.

    ¿Cuáles son las características del cuento?

    Un cuento sigue de cerca algo que pasa y lo cuenta en poco espacio. El Colegio de Literatura de la Escuela Nacional Preparatoria de la UNAM señala que suelen intervenir pocos personajes.

    • Es breve. Cuenta una historia en poco espacio; su extensión cambia de un cuento a otro.
    • Suele seguir una situación central. En el ejemplo de abajo, acompañamos a Nora mientras intenta llevar su barco hasta una maceta.
    • Construye una ficción. La historia puede parecerse a una tarde de tu casa o traer un animal que habla. Nora y su aventura son inventadas.
    • Escoge sus detalles. Una ventana dibujada en el barco nos permite ver hasta dónde sube el agua.

    Edgar Allan Poe, al reseñar los cuentos de Nathaniel Hawthorne en 1842, propuso elegir los sucesos pensando en la impresión que dejarían juntos. Julio Cortázar, en «Algunos aspectos del cuento», puso el acento en la intensidad y la tensión. Cuando leas un cuento en casa, puedes hacer una pausa para escuchar una pregunta y volver al renglón donde se quedaron.

    ¿Cómo es un cuento? Un ejemplo para leer juntos

    Puedes leer este cuento de corrido y dejar la explicación para después.

    Un puerto en la cocina

    Cuando dejó de llover, Nora salió al patio con un barco de papel. Le había dibujado tres ventanas. En la más pequeña asomaba un pasajero con sombrero rojo.

    Puso el barco en un charco y señaló la maceta de albahaca del otro lado.

    —A la isla, por favor.

    Sopló. El barco avanzó hasta una hoja amarilla y se quedó atorado.

    Nora sopló más fuerte. El pasajero siguió mirando la misma hoja.

    —Con permiso —dijo ella.

    Metió un dedo en el agua para apartarla, pero hizo una ola. El barco se ladeó. Una de las ventanas quedó bajo el agua.

    Su tía se asomó desde la cocina.

    —¿Te traigo algo?

    Nora sostuvo el barco por la punta. El papel mojado se doblaba entre sus dedos.

    —Un plato. El azul, el hondo.

    Su tía volvió con él y se lo puso al lado. Nora deslizó el plato bajo el barco y lo levantó con las dos manos. Se llevó también un pedacito del charco.

    Caminaron hasta la cocina, despacio. En la mesa, Nora sacó con una cucharita el agua que había entrado en el barco.

    La tinta roja del sombrero se había corrido hasta el cuello. Ahora el pasajero llevaba una bufanda.

    —¿Y la isla? —preguntó su tía.

    Nora acercó una silla a la mesa.

    —Hoy el puerto está en la cocina.

    Dejó el plato entre el pan y las mandarinas. Luego sopló, muy suave. El barco dio una vuelta por su mar redondo.

    ¿Cómo se compone un cuento: elementos y partes?

    Personajes, narrador, tiempo, espacio y trama son los elementos del cuento. Nora y su tía son los personajes; el narrador habla de ellas en tercera persona. La historia ocurre después de la lluvia, entre el patio y la cocina. La trama enlaza el viaje hacia la maceta, el peligro de que el barco se hunda y el rescate.

    El inicio presenta a Nora y su viaje; el desarrollo o nudo lo complica con la hoja y el agua; el desenlace lleva el barco a la cocina. Este cuento sigue el orden clásico de sus partes. Hay cuentos que cambian el orden o dejan preguntas abiertas: puedes seguir esas posibilidades en las partes de un cuento explicadas con un ejemplo.

    ¿Un cuento lleva moraleja?

    Un cuento puede incluir una moraleja: una lección que se expresa o se deduce de la historia. También puede dejarnos una imagen o una pregunta. Nora se queda soplando sobre su mar redondo. Podemos leer su historia como un juego que cambia de rumbo.

    Si estás leyendo con una niña o un niño, puedes preguntarle qué le pasó al pasajero del sombrero rojo. Tal vez quiera contar otro viaje, o volver a escuchar el mismo.

    ¿Qué tipos de cuentos hay?

    Podemos agrupar los cuentos según de dónde vienen, qué clase de historia cuentan o a quién se dirigen. Estas preguntas ayudan a distinguir los criterios:

    Si preguntas…Puedes encontrar…
    ¿De dónde viene la historia?Cuentos populares, transmitidos en una comunidad, y cuentos de autor conocido. Una historia que se cuenta de viva voz también puede pasar a un libro.
    ¿Qué sucede en ella?Cuentos realistas, maravillosos, de misterio o de terror.
    ¿Para quién se escribió?Cuentos infantiles, juveniles o para personas adultas.

    El cuento de Nora es de autor, realista y para compartir con niños: podemos describirlo de las tres maneras. En los tipos de cuentos puedes mirar cada criterio con más ejemplos.

    ¿Qué diferencia al cuento de la novela y la fábula?

    La extensión y el propósito ayudan a distinguir estas formas narrativas:

    FormaQué la caracteriza
    CuentoCuenta una historia breve y suele concentrarse en una situación.
    NovelaSuele disponer de más espacio para desarrollar historias y personajes.
    FábulaCuenta con intención didáctica o crítica, a menudo mediante una moraleja.

    Puedes comparar cómo el cuento y la novela desarrollan sus historias y personajes en las diferencias entre cuento y novela. Si lo que buscas es otra historia para esta noche, puedes pasar a cuentos para niños.

    ¿Cómo empezar a escribir un cuento en casa?

    Puedes empezar con alguien que quiere algo. Nora quiere navegar hasta su isla; tú puedes probar con un niño que necesita llevar una flor a casa sin que se le caigan los pétalos. Elige qué encuentra en el camino y qué hace al llegar.

    Cuéntalo en voz alta. Si una frase se te atora, prueba a decirla como la contarías en la sobremesa. Para trabajar el ritmo y los diálogos puedes seguir la guía para escribir un cuento para niños.

    Fuentes

    • Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española. Diccionario de la lengua española, entradas «cuento», «moraleja», «novela» y «fábula». Etimología y acepciones literarias y coloquiales.
    • Corominas, Joan, con la colaboración de José A. Pascual. Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico. Madrid: Gredos, 1980, vol. II (CE–F), entrada «Contar», apartado de derivados, subentrada «Cuento».
    • Colegio de Literatura de la Escuela Nacional Preparatoria, UNAM. «Cuento», s. f., definición y características.
    • Poe, Edgar Allan. Reseña de Twice-Told Tales, de Nathaniel Hawthorne. Graham’s Magazine, mayo de 1842. Texto conservado en ibiblio, párrafo que comienza «A skilful literary artist».
    • Cortázar, Julio. «Algunos aspectos del cuento», en La casilla de los Morelli, edición, prólogo y notas de Julio Ortega. Barcelona: Tusquets Editor, 1973.
    • INTEF. «Textos narrativos: el cuento», apartado «Recuerda qué es un cuento»; «Acción» y «Tiempo», en El texto narrativo. Conceptos y elementos básicos.
    • Victorian Short Fiction Project, Brigham Young University. «Tales and the Oral Tradition», s. f. Referencia sobre la relación entre tradición oral y escritura; la tabla de criterios es una síntesis editorial.

    Consulta y revisión del archivo de fuentes: 9 de octubre de 2026.

  • Qué es un ensayo y cómo se construye

    Qué es un ensayo y cómo se construye

    ensayoEl ensayo: qué es y cómo se construye

    Es muy común que nos pidan ensayos para el desarrollo de proyectos y tareas de opinión en asignaturas universitarias, pero sabes ¿Qué es un ensayo y cómo se construye?

    ¿Qué es un ensayo?

    Para hablar del ensayo tenemos que hablar de las ideas pues se trata precisamente del desarrollo, planteamiento y la construcción de una opinión personal con respecto a una idea, que se plasma de manera escrita.

    Es un subgénero de la prosa que con frecuencia se acerca a las técnicas poéticas, a los elementos de la ficción y, más raramente, a los efectos dramáticos; una prosa discursiva y a la vez artística por su riqueza de anécdotas y descripciones. Su estructura es sumamente flexible, ya que toda sistematización es ajena a su propósito esencial, que es deleitar mediante la exposición de un punto de vista persuasivo que no pretende agotar, sino explorar un tema.

    ¿Cómo se construye un ensayo?

    Para saber cómo construir o desarrollar un ensayo, es importante conocer las reglas básicas de ortografía, estructura de textos y por supuesto la estructura de esta clasificación

    Cuál es la estructura interna de un ensayo

    La estructura general de un ensayo puede ser de tres maneras principales:

    1. Analizante y deductiva

    Llevará una tesis o tema al principio y desarrollo de las argumentaciones después.

    2. Sintetizante o inductiva 

    Una exploración de los datos y argumentos al principio y tesis o tema como conclusión final.

    3. Encuadrada

    Tendrá una tesis al principio, examen de los datos y argumentaciones en el centro y reformulación de la tesis, corregida por esos datos y argumentaciones, al final.

    ¿Cuál es el objetivo de construir un ensayo?

    De acuerdo con el poeta y ensayista  Luigi Amara, “Lo que busca el ensayista es pensar las cosas por sí mismo y llegar, si es que llega a algún lado, a una conclusión personal.” El ensayo, entonces,  huye de lo prescrito, conquista y defiende su libertad.

    Alfonso Reyes dice que en el ensayo “hay de todo y cabe todo, propio hijo caprichoso de una cultura que no puede ya responder al orbe circular y cerrado de los antiguos, sino la curva abierta, al proceso en marcha, al etcétera.”

    Una vez explicado lo que es un ensayo daremos una breve explicación sobre la manera en que se lleva a cabo la construcción de uno, aunque esa explicación sea un método general pero no único pues, como lo describe Amara, la libertad es pieza fundamental de este género literario.

    Debemos tomar muy en cuenta que la lógica es crucial en un ensayo y lograrla es algo más sencillo de lo que parece: depende principalmente de la organización de las ideas y de la presentación. Para lograr convencer al lector hay que proceder de modo organizado desde las explicaciones formales hasta la evidencia concreta.

    ¿Cuáles son las partes de un ensayo?

    El ensayo se divide en tres partes principales: Introducción, desarrollo y conclusión.

    1. Introducción

    Es la parte en donde se expresa el tema y el objetivo del ensayo; explica el contenido que abarca, así como los criterios que se aplican en el texto. El escritor deberá desarrollar el porqué de su ensayo, elaborará una breve descripción exponiendo sus motivos, sus dudas e incertidumbres y su posible objetivo.

    2. Desarrollo

    Contiene la exposición y análisis del mismo tema, se plantean las ideas propias y se sustentan con información de las fuentes necesarias: libros, revistas, Internet, entrevistas, etc. En él va todo el tema desarrollado, y recomendamos utilizar la siguiente estructura interna: 50 % de síntesis, 15 % de resumen y 10 % de comentario. La idea del ensayo llevará al escritor a crear un marco referencial a partir de la información anterior a éste, para que su idea se sustente en planteamientos de otros teóricos con el fin de llegar a un punto reflexivo que permita buscar una solución hacia la idea original.

    3. Conclusión

    En este apartado el autor expresa sus propias ideas sobre el tema, se permite dar algunas sugerencias de solución, cerrar las ideas que se trabajaron en el desarrollo del tema y proponer líneas de análisis para posteriores escritos.

    La conclusión no siempre llevará hacia lo pronosticado por el autor desde la introducción, ya que un ensayo puede resolver, o no, la idea base del escrito, sin embargo el objetivo principal nunca será tener la razón absoluta sino crear conocimiento y un punto de vista sobre el tema de selección para así ampliar el acervo general del conocimiento humano.

    Conclusiones sobre lo que es un ensayo.

    Un ensayo es magia, cultura, pasión, curiosidad, información, arte… y existe para entender y crear una expresión única que permita al individuo conocer, vivir, experimentar, crear y compartir el pensamiento personal para generar mayor conocimiento cada vez, nuevos puntos de vista y más particularidades sobre temas existentes.

    Por Nicolás Camacho


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  • Edgar Keret comparte diez consejos para escritores

    Edgar Keret comparte diez consejos para escritores

    El autor israelí, Edgar Keret coparte diez consejos para escritores

    Hoy hablaremos parte del aprendizaje que Edgar Keret a adquirido y compartido con el mundo, aunque es bien sabido que cada escritor tiene su manera de crear: Hemingway afilaba varios lápices mientras pensaba y construía las historias que luego pasaría de su mente al papel, nunca dejaba de escribir a medio proceso sino que se detenía cuando todos los lápices perdían su punta; por otro lado Poe, otro famoso escritor estadounidense, creaba sus poemas y cuentos como si fueran ensayos teóricos: Escritora1empezaba por una premisa, que para él era el final del escrito, de ella conectaba ideas que fueran guiando para crear la trama de modo tal que toda la construcción literaria del famoso escritor de Baltimore funcionaba para llegar a concluir su idea original.

    Muchos otros autores dicen dar libertad a sus personajes o creaciones y explican que realmente ellos construyen personas completas que van alterando su toma de decisiones a partir de su pasado y lo que éste les  ha dejado de enseñanza. Ésto es conocido como la “Huella de dolor del personaje”. A pesar de las mil y un formas en las que se puede desarrollar la creación hoy nos gustaría compartir una serie de consejos del escritor contemporáneo Israelí Edgar Keret, conocido por sus cuentos como: “De repente llaman a la puerta”, “El conductor que quería ser Dios” y “El gordito”, entre muchos otros.

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  • Cómo nace un héroe: La fórmula del monomito

    Cómo nace un héroe: La fórmula del monomito

    En la creación literaria, particularmente cuando se trata de una narración de ficción, el diseño de nuestros personajes es una de las partes más importantes del trabajo, pues de su profundidad depende el vínculo que el lector crea con ellos. Y aunque bien es cierto que normalmente nuestros personajes nos rebasan y se salen de nosotros para tomar vida propia, es necesario que tengamos control de los detalles que le dan la personalidad y características que le hacen único, sobre todo al dar vida al protagonista de la historia, al héroe.

    héroePara empezar, definamos: un héroe es una persona que se distingue por haber realizado una hazaña extraordinaria, admirado por sus buenas cualidades, que reflejan un mejor individuo. Alguien que se sacrifica por una idea más grande que él o ella misma. Sin embargo todo héroe o heroína es humano y, de acuerdo con varias culturas, siguen un camino. Los planteamientos a los cuales el héroe se encuentra van definiendo ciertos rasgos del héroe. Joseph Campbell en su libro El héroe de las mil caras describe la idea de héroe como un entendimiento universal y define pautas que se ven siempre dentro del camino de éste.

    La construcción de un héroe, más que una línea general para una historia, es una base técnica que nos servirá para poder interpretar al personaje creado, y saber que haría en las situaciones que transformarán la historia, pues sus decisiones alteran el universo completo de la narrativa. Esta herramienta es una forma de crear vínculos con nuestro personaje, y a lo que esta “formula” nos lleva es a entender la importancia de cada una de las etapas que transforman al personaje en un verdadero héroe.

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  • La sintaxis de la descripción para atrapar a tu lector.

    La sintaxis de la descripción para atrapar a tu lector.

    Aprende a jugar con la sintaxis de la descripción para atrapar a tu lector

    la sintaxisEl arte y oficio de la escritura, además de ser intensamente bello y gratificante, es amplio, es complejo. Con las mismas herramientas (palabras, gramática, etc) podemos lograr obras infinitamente diferentes unas de otras, dependiendo del objetivo del texto, del estilo narrativo, de su género literario y de mil y un otros detalles que forman la esencia y personalidad de un texto. Los escritores, guardianes y perpetuadores del oficio, somos los que debemos marcar la pauta y ritmo de éstos para que lo que escribimos sea la mejor versión de sí mismo, y contamos con cientos de formas para hacerlo. Una de ellas (principalmente para textos literarios) es jugar con la sintaxis en las descripciones, lo cual crea un fuerte impacto y ayuda a definir la voz del narrador.

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  • Poesía, la manifestación de la belleza

    Poesía, la manifestación de la belleza

    Poesía, la manifestación de la belleza

    La literatura, el noble oficio que nos apasiona y al que en este blog tratamos de honrar, es una forma de arte y un medio de comunicación extremadamente versátil. Podemos escribir desde millones de puntos de vista y podemos inventar voces y perspectivas nuevas e independientes. Podemos hacer llegar a nuestros lectores nuestras ideas, sentimientos y posturas, nuestras historias y nuestros universos a través de uno de los miles de géneros que comprenden la literatura, lo que nos permite controlar un poco la dirección, contundencia, poder y fuerza de nuestro mensaje. Evidentemente no podemos hablar de todas estas herramientas del lenguaje escrito en una sola publicación, así que para nuestro post de hoy escogimos sólo una: la poesía.

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