Un molde de tilde es la forma del acento, grande y suelta, para recortarla, calcarla o colorearla. En esta página hay diez en una sola hoja carta, de tres tamaños: tres de 55 mm, que lucen en una cartulina, cuatro de 30 mm y tres de 26 mm. La hoja se imprime en blanco y negro y se puede fotocopiar.
¿Para qué se usa un molde de tilde?
Casi siempre se usa en algo que tiene que verse de lejos.
Un cartel o una cartulina de clase. La palabra va escrita a mano y la tilde recortada se pega encima, para que se note.
Un mural de ortografía, donde las palabras con tilde y sin tilde van en columnas.
Calcar. Se pone la hoja debajo del papel bueno y se repasa el contorno. Sirve para quien todavía no controla el trazo.
Colorear, que a los seis años ocupa media clase.
Una portada de cuaderno o una decoración del salón.
En los tres primeros casos lo que más importa es el tamaño, y por eso los moldes grandes van en la parte de arriba de la hoja.
¿Cuál es la inclinación correcta?
De abajo a la izquierda hacia arriba a la derecha: ´
Inclinada al revés —` “— sería el acento grave, que el español no usa. Es el error más común al pegar una tilde recortada, porque basta con darle la vuelta sin querer, y se nota a distancia.
Para no equivocarse, conviene recordar que la tilde apunta hacia donde sigue la lectura, es decir, hacia la derecha.
Los 10 moldes de la hoja
Molde
Tamaño
Para qué
Recta
55 mm
La clásica. Para recortar y pegar
Contorno
55 mm
Para colorear o calcar
Gruesa
55 mm
Se ve desde el fondo del salón
Redondeada
30 mm
Más suave, para material de los pequeños
Caligráfica
30 mm
Con el trazo afinado abajo, como la escrita a mano
Punteada
30 mm
Para repasar encima con lápiz
Doble línea
30 mm
Para colorear por dentro
Zigzag
26 mm
Decorativa
Rayada
26 mm
Para colorear entre las rayas
De bloques
26 mm
Para armar con recortes de colores
Los de contorno, punteada, doble línea y rayada sirven sobre todo para colorear. Los de relleno se recortan directamente.
¿Cómo se recorta sin que se rompa?
Una tilde grande recortada en hoja normal tiende a doblarse. Hay tres formas de evitarlo, ordenadas de menos a más trabajo.
Imprimir en papel más grueso —opalina o cartulina delgada— si la impresora lo acepta.
Pegar la hoja sobre cartón antes de recortar. Un pedazo de caja sirve.
Recortar y plastificar con cinta adhesiva ancha por los dos lados, si va a usarse muchas veces.
Para calcar basta con la hoja normal, que se transparenta si la apoyas contra una ventana.
¿Y si lo que necesito es entender cuándo va la tilde?
Esa es la pregunta que más nos llega, y tiene su propia página. Cuándo lleva tilde una palabra, y sobre todo cuándo la lleva para distinguirse de otra —tú y tu, sí y si—, lo explicamos con una tabla y fichas para imprimir en el acento diacrítico.
La primera hoja es el muestrario con los diez juntos, y cada una de las diez siguientes trae un solo molde a 165 mm, para que imprimas únicamente el que necesites. Puedes imprimirla, fotocopiarla y repartirla sin pedirnos permiso. Solo te pedimos que conserves el pie de página, porque es por donde otras personas pueden volver a encontrarla.
¿Puedo usar el molde sin imprimir la hoja entera?
Los diez moldes también están sueltos, en PNG con fondo transparente, para pegarlos sobre una cartulina, una diapositiva o un documento sin arrastrar ningún recuadro blanco. Son gratis y puedes usarlos en clase; haz clic en cualquiera para abrirlo a tamaño completo.
Molde de tilde recto, para recortar · PNG con fondo transparenteMolde de tilde de contorno, para colorear o calcar · PNG con fondo transparenteMolde de tilde grueso, para carteles · PNG con fondo transparenteMolde de tilde redondeado · PNG con fondo transparenteMolde de tilde caligráfico, afinado abajo · PNG con fondo transparenteMolde de tilde punteado, para calcar con lápiz · PNG con fondo transparenteMolde de tilde de doble línea, para colorear por dentro · PNG con fondo transparenteMolde de tilde en zigzag, decorativo · PNG con fondo transparenteMolde de tilde rayado, para colorear entre las rayas · PNG con fondo transparenteMolde de tilde de bloques, para armar con recortes · PNG con fondo transparente
La C, la S y la Z suenan igual en casi toda Latinoamérica, así que la regla no se puede oír: hay que verla. Lo que funciona es enseñar la familia de la palabra —zapato y zapatería, luz y luces— antes que la lista de reglas. Aquí van tres juegos que caben en una tarde y la tabla por grado, para imprimir.
¿Por qué se confunden, si no es descuido?
Porque en México, Centroamérica, el Caribe y casi toda Sudamérica las tres letras suenan igual. Quien escribe «caza» donde iba «casa» no está distraído: está escribiendo lo que oye. En España, donde la z y la c ante e/i se pronuncian distinto, ese error casi no existe.
Eso cambia por completo cómo se enseña. No sirve «fíjate bien cómo suena», porque no suena de ninguna manera distinta. Sirve mostrar de dónde viene la palabra.
¿Cuál es la regla que de verdad se sostiene?
Una sola, y aguanta casi todo: si la palabra tiene una familia, la familia manda.
zapato → zapatería, zapatero. Toda la familia con z.
luz → luces, lucecita. La z se vuelve c delante de e.
casa → casita, casero. Toda la familia con s.
Cuando alguien duda entre «cazería» y «cacería», la pregunta útil no es cómo suena, sino de qué palabra viene: de cazar. Y cazar con z.
Se escribe una palabra en el centro de una hoja y se le buscan parientes alrededor. Pez → peces, pecera, pescar. Gana quien encuentre más.
Lo que enseña sin decirlo: la z que se vuelve c, y que la ortografía tiene lógica.
2. El detective de finales (desde 3.º)
Se juntan veinte palabras terminadas en -ción, -sión y -zón. Cada quien las agrupa como cree y luego se comprueban.
El hallazgo suele ser el mismo: casi todas las de -ción vienen de verbos en -ar (cantar → canción), y las de -sión de verbos en -der, -dir, -ter (decidir → decisión).
3. El dictado de dos columnas (desde 4.º)
Se dictan pares que suenan igual: casa / caza, cima / sima, abrazar / abrasar. Hay que escribir las dos y poner al lado qué significa cada una.
Es el único juego de los tres que se puede equivocar a propósito, y por eso es el que más se recuerda.
¿Qué toca en cada grado?
Grado
Qué se practica
Qué todavía no
1.º
ca, co, cu y sa, se, si, so, su por sonido
Nada de reglas: solo sílabas
2.º
ce, ci y za, zo, zu. La familia de la palabra
Las excepciones
3.º
Plurales de palabras en -z → -ces
-ción / -sión
4.º
-ción, -sión, -zón. Diminutivos en -cito
Homófonos difíciles
5.º
Homófonos: casa/caza, cima/sima, ciervo/siervo
6.º
Palabras cultas: absceso, exceso, escisión
¿Y si aun así se equivoca?
Se equivoca, y no pasa nada. La ortografía de la c, la s y la z se asienta entre tercero y sexto, no en una tarde, y los errores de esta familia son los últimos en irse incluso en quien lee mucho.
Lo que sí ayuda: corregir una cosa por texto. Si hoy miramos las palabras con z, hoy solo esas. Un texto devuelto con quince marcas rojas no enseña ortografía: enseña que escribir da miedo.
¿Dónde descargo la ficha para imprimir?
La tabla completa por grado, con los tres juegos y espacio para escribir, está en la ficha imprimible de esta página. Es una hoja carta, se imprime en blanco y negro y no necesita nada más.
Con frecuencia, como muchos de nuestros lectores saben, procuramos publicar artículo que brinde herramientas útiles para los escritores que siguen nuestro blog. En esta ocasión creamos una pequeña entrada enfocada en las reglas ortográficas de la C, la S y la Z en el español escrito.
Las reglas están arriba. Abajo está lo que hace falta para que se queden: ejemplos agrupados por la razón que los explica, dictados por grado, juegos para enseñarlo y fichas para imprimir.
En el chat del salón llega un mensaje: «Mañana hay examen». Basta ponerlo entre signos de interrogación —«¿Mañana hay examen?»— para que quien lo recibe tenga otra cosa que contestar. Las palabras siguen en su sitio; cambió lo que hacemos con ellas.
Los signos de puntuación organizan las ideas de un texto: separan enunciados, agrupan palabras, marcan preguntas y exclamaciones, y distinguen citas o aclaraciones. El punto cierra; la coma delimita partes de la oración; los dos puntos anuncian algo. Elegirlos según esas funciones ayuda a que quien lee entienda lo que quieres decir.
Son las marcas que se escriben entre las palabras para mostrar cómo se organiza un texto: dónde termina una idea, qué palabras forman una lista, qué es una pregunta y qué se dice entre paréntesis. La Ortografía de la RAE, §3.1, les da tres funciones principales: indicar los límites de las unidades del texto, indicar la modalidad del enunciado (si pregunta, exclama o afirma) y señalar que se omitió una parte. Cada uno tiene su tarea, y la tabla de abajo dice para qué sirve cada uno.
¿Cuáles son los principales signos de puntuación?
El punto, la coma, el punto y coma, los dos puntos, los puntos suspensivos, la interrogación, la exclamación, las comillas, los paréntesis, los corchetes y la raya organizan lo que escribimos. La Ortografía de la RAE y la ASALE, de 2010 los reúne en el capítulo III. El guion pertenece a los signos auxiliares; también aparece abajo porque suele confundirse con la raya.
Signo
Nombre
Para qué sirve
Ejemplo
.
Punto
Cierra un enunciado, un párrafo o un texto
La mochila está lista.
,
Coma
Separa elementos y delimita vocativos o incisos
Trae lápiz, goma y regla.
;
Punto y coma
Separa partes relacionadas o elementos complejos de una lista
Ana dibuja; Luis recorta.
:
Dos puntos
Anuncian una lista, una explicación o palabras textuales
Falta algo: el pegamento.
…
Puntos suspensivos
Dejan algo pendiente o una enumeración abierta
Había libros, revistas, mapas…
¿ ?
Interrogación
Enmarca una pregunta directa
¿Quién viene?
¡ !
Exclamación o admiración
Enmarca una exclamación
¡Qué alegría!
« » · “ ” · ‘ ’
Comillas
Delimitan citas y otros usos especiales de palabras
El aviso dice: «Pasa».
( )
Paréntesis
Encierran datos o aclaraciones
La función será mañana (viernes).
[ ]
Corchetes
Marcan intervenciones en una cita, entre otros usos
[…] indica un fragmento omitido.
—
Raya
Introduce intervenciones de diálogo o encierra incisos
—Buenos días.
–
Guion —signo auxiliar—
Une ciertos términos o divide una palabra al final del renglón
curso teórico-práctico
¿Cuántos signos de puntuación hay? La lista de arriba reúne once si cuentas la interrogación y la exclamación por separado, sin el guion. Sus formas de apertura y cierre, las variantes de comillas y los signos auxiliares explican que encuentres recuentos distintos en materiales escolares.
¿Cómo se usa la coma?
La coma separa elementos de una enumeración y delimita partes de la oración que cumplen funciones concretas. Su lugar depende de cómo se relacionan las palabras. Puedes necesitar aire al leer un sujeto largo y continuar escribiéndolo unido a su verbo. El DPD explica esta diferencia en «coma», §3.1.
1. Separa los elementos de una enumeración
En una lista sencilla, escribe comas entre los elementos y une el último con y, o o ni, según corresponda.
En la mochila llevo cuadernos, colores y una regla.
Puedes elegir agua, leche o jugo.
Guardamos las tijeras, el papel y el pegamento.
Busca el título, lee la consigna y contesta.
La última y ya enlaza los elementos de esa lista. Hay otros contextos que sí admiten coma delante de y: «Compró lápices, hojas y una carpeta, y salió de la papelería». La segunda parte cuenta una acción posterior a toda la compra. Véase DPD, «coma», §2.4.4.
2. Aísla el nombre de la persona a quien hablas
Ese nombre o expresión se llama vocativo. Coloca la coma según dónde aparezca; si queda en medio, lleva una a cada lado.
Mamá, ¿dónde está mi cuaderno?
Gracias, maestra.
Ven, Pablo, a ver el dibujo.
Buenas tardes, familias.
FundéuRAE, en «Vocativos, con comas», recuerda que esta regla también vale en mensajes breves. El ejemplo que suele causar risa permite verla con claridad:
Vamos a comer, niños. Quien habla llama a los niños para comer.
Vamos a comer niños.Niños pasa a nombrar lo que se va a comer.
Para practicarlo en el salón, basta cambiar niños por abuela o Pablo y preguntar a quién se dirige la frase.
3. Encierra las aclaraciones que interrumpen la oración
Un inciso añade información. Si aparece en medio, se delimita con dos comas: «Elena, la maestra de música, llegó temprano». Al retirar la aclaración queda «Elena llegó temprano».
Otros ejemplos: «El libro, que ya estaba forrado, quedó sobre la mesa»; «Mi abuela, según nos contó, estudió en esa escuela»; «La biblioteca, por cierto, abre mañana».
Compara «Los cuadernos que están forrados van en la mochila» con «Los cuadernos, que están forrados, van en la mochila». La primera selecciona cuáles; la segunda añade un dato sobre todos los cuadernos de los que se habla. Fuente: DPD, «coma», §2.1.2.
4. Escribe coma antes de «pero» cuando une oraciones
«Quería salir, pero empezó a llover» une dos oraciones con una oposición. También: «Traje el cuaderno, pero olvidé el libro» y «Terminamos el cartel, pero faltan las firmas».
Cuando pero une cualidades breves, puede ir sin coma: «un cuento corto pero emocionante». La coma después de pero corresponde a un inciso: «Podemos salir, pero, si llueve, regresamos». FundéuRAE explica estos casos en «Pero con coma, usos apropiados».
5. Delimita conectores y marca un verbo omitido
Expresiones como sin embargo, es decir y por lo tanto se separan del resto: «Sin embargo, faltaba una hoja»; «La tarea, por lo tanto, quedó pendiente».
La coma también puede ocupar el lugar de un verbo que se entiende: «Ana lleva los platos; Luis, los vasos». En la segunda parte se sobreentiende lleva. Fuente: DPD, «coma», §§2.2.4 y 2.6.
6. Mantén unidos el sujeto y su verbo
El sujeto y el verbo se escriben sin una coma que los separe, aunque el sujeto ocupe mucho espacio.
Correcto: Las niñas y los niños que participan en el coro ensayan los jueves.
Incorrecto: Las niñas y los niños que participan en el coro, ensayan los jueves.
Para revisarlo, localiza ensayan y pregunta quiénes ensayan. Todo «Las niñas y los niños que participan en el coro» es el sujeto. Su longitud puede pedirte una pausa al hablar; esa pausa se queda en la voz.
El punto cierra un enunciado. Recibe tres nombres según cierre también un párrafo o un texto. Después del punto de cierre, el siguiente enunciado empieza con mayúscula. Fuente: DPD, «punto», §§2 y 2.1.
7. Punto y seguido: continúa el párrafo
Separa enunciados del mismo párrafo: «La biblioteca abrió temprano. Dejamos los libros en el mostrador».
Las dos acciones caben juntas dentro de lo que cuentas sobre esa visita. Si el renglón se termina justo después del punto, sigues en el siguiente renglón: el párrafo continúa.
8. Punto y aparte: empieza otro párrafo
Cierra un párrafo y permite desarrollar otra parte del tema. En este ejemplo, el primer párrafo cuenta lo ocurrido; el segundo da una indicación:
Ayer llevamos los libros a la biblioteca. La encargada revisó las fechas de devolución.
Para la próxima visita, cada quien elegirá una lectura y anotará su título.
Al escribir en el cuaderno, deja visible el cambio de párrafo. En pantalla puede verse como una línea en blanco entre ambos.
9. Punto final: termina el texto
Cierra el escrito o una división mayor, como un capítulo. «La próxima visita será el viernes». Si esa es la última frase del mensaje, su punto es final.
Los tres puntos tienen la misma forma. Lo que cambia es dónde termina la unidad de texto. Para repasar la letra con que empieza el siguiente enunciado, sigue las reglas del uso de las mayúsculas.
¿Cómo se usa el punto y coma?
El punto y coma separa partes estrechamente relacionadas o los elementos de una enumeración que ya contienen comas. Después se escribe minúscula, salvo que corresponda una mayúscula por otra razón, como un nombre propio.
«Un equipo prepara el cartel; otro ensaya la exposición» mantiene juntas las dos tareas. También podrías separarlas con punto y seguido: «Un equipo prepara el cartel. Otro ensaya la exposición».
En una lista compleja ayuda a distinguir los grupos: «Participan Elena, de cuarto; Tomás, de quinto; Sofía, de sexto». Cada coma une un nombre con su grado; cada punto y coma separa una participación de la siguiente.
Los dos puntos anuncian algo relacionado con lo anterior: una enumeración, palabras textuales, una explicación o una consecuencia. Se escriben pegados a lo que va antes y con un espacio después. Fuente: DPD, «dos puntos», §§1–2.
10. Anuncian una lista o una explicación
Una expresión previa prepara la enumeración: «Necesitamos tres cosas: hojas, colores y pegamento». También puedes escribir «Trae estos materiales: tijeras, papel y cinta».
En una explicación: «El patio está vacío: todos entraron al salón». En una consecuencia: «Se fue la luz: tendremos que cambiar de actividad».
En una enumeración dentro del párrafo, conserva unidos el verbo y su complemento: «Necesitamos hojas, colores y pegamento». Para introducir los dos puntos, añade el anuncio: «Necesitamos estos materiales: hojas, colores y pegamento».
11. Introducen palabras textuales y cierran el saludo de una carta
En un ejemplo de conversación: La maestra dijo: «Mañana traigan su cuaderno». Tras los dos puntos, esas palabras textuales empiezan con mayúscula.
En una carta, el saludo termina con dos puntos y el cuerpo empieza en otro renglón:
Querida abuela:
Te escribo para invitarte a la exposición.
Después de dos puntos suele ir minúscula en listas y explicaciones. Las citas completas y el comienzo del cuerpo de una carta son dos casos de mayúscula. Fuente: DPD, «dos puntos», §§2.4 y 2.9.
¿Cómo se usan los puntos suspensivos?
Los puntos suspensivos son tres. Dejan una frase pendiente, expresan vacilación o cierran una lista incompleta. El DPD, «puntos suspensivos», §§1–2, recoge estas funciones.
«Quería decirte algo…» deja pendiente el mensaje. «En la caja había botones, listones, estampas…» sugiere que había otras cosas. La palabra siguiente empieza con mayúscula si comienza otro enunciado: «Había tantos libros… Elegimos uno».
Cuando el mismo enunciado continúa, se mantiene la minúscula: «Quería preguntarte… si vienes mañana». El cierre se resuelve con los propios suspensivos, sin añadirles un punto final.
Para una lista abierta, elige una de estas formas: «Había hojas, lápices, gomas…» o «Había hojas, lápices, gomas, etcétera». Usar juntas etcétera y los suspensivos repite la indicación de que la lista continúa.
¿Cómo se usan los signos de interrogación y exclamación?
En español, las preguntas y exclamaciones directas llevan apertura y cierre: «¿Terminaste?» y «¡Qué bien!». Los signos se pegan a las palabras que enmarcan: ¿Vienes mañana?
La apertura va justo donde empieza la pregunta: «Sobre la tarea, ¿qué tenemos que llevar?». Si la pregunta ocupa todo el enunciado, empieza con mayúscula: «¿Qué tenemos que llevar?».
Una interrogativa indirecta se escribe así: «Quiero saber qué tenemos que llevar». La duda está integrada en lo que se dice, sin signos de interrogación. Véase DPD, «signos de interrogación y exclamación», §§1–2, y «qué», §1.
Cuando ? o ! cierra el enunciado, el siguiente empieza con mayúscula y se omite un punto añadido: «¿Vienes? Te esperamos». También pueden seguir otros signos si la estructura lo pide: «¡Qué frío!, ¿cerramos la ventana?».
¿Cómo se usan las comillas?
Las comillas enmarcan palabras textuales y señalan ciertos usos especiales. En textos impresos, la RAE recomienda comenzar por las angulares y reservar las otras para un entrecomillado interior:
Angulares: « » → inglesas: “ ” → simples: ‘ ’.
Este ejemplo de escritura muestra los tres niveles: La nota decía: «Ana respondió: “Mi palabra favorita es ‘apapacho’”».
El punto de cierre queda fuera: El letrero dice: «Guarda silencio». Lo mismo ocurre con la coma, el punto y coma y los dos puntos. Las comillas se pegan al texto que encierran.
También se usan para mencionar el título de un capítulo o artículo dentro de una publicación. El título de un libro se escribe en cursiva: Ortografía de la lengua española. Fuente: DPD, «comillas», §§1, 2g y 3.
¿Cómo se usan los paréntesis y los corchetes?
Los paréntesis encierran información complementaria: una fecha, un lugar o una aclaración. Por ejemplo: «El taller será en Puebla (México)»; «Trae tu cuaderno (el de cuadrícula)»; «La reunión será mañana (jueves)».
Separa el paréntesis de apertura de la palabra anterior y pégalo a la primera palabra que encierra. Haz lo mismo al cerrar: «La función (que dura una hora) empieza a las cinco».
El punto del enunciado queda después del cierre. Una coma después del paréntesis necesita su propio motivo: «La función (que dura una hora), empieza a las cinco» separaría indebidamente sujeto y verbo. Fuente: DPD, «paréntesis», §§1–3.
Los corchetes permiten insertar una aclaración dentro de un paréntesis o señalar una intervención en una cita. Los puntos suspensivos entre corchetes, […], indican que se ha suprimido un fragmento del original. Fuente: Ortografía, §3.4.6.
¿Cómo se usan la raya y el guion?
La raya (—) introduce una intervención en un diálogo o delimita un inciso. El guion (-) une ciertos términos y sirve para dividir palabras al final del renglón. Mira su longitud antes de elegirlos.
En estos ejemplos de diálogo, cada intervención comienza en un renglón y la raya va pegada a la primera palabra o signo:
—¿Trajiste el libro?
—Está en mi mochila.
También puede aparecer una indicación de quién habla: «—Está en mi mochila —respondió Ana». El comentario con respondió empieza con minúscula.
En un inciso se escriben dos rayas: «El libro —el que pediste ayer— está en la mesa». Si el inciso queda al final, conserva la raya de cierre: «Encontré el libro —el que pediste ayer—». Fuente: DPD, «raya», §§2–3.
El guion aparece en «teórico-práctico» y «relación escuela-familia». Cuando une términos, se escribe pegado a ambos. Al dividir una palabra al final de un renglón, sigue las reglas de división; una separación posible es car- al final y peta al comienzo del siguiente. Fuente: DPD, «guion», §§1–2. La palabra guion se escribe sin tilde.
¿Qué casos especiales conviene recordar?
Las reglas generales tienen combinaciones que conviene mirar completas:
Inciso entre sujeto y verbo: «Ana, la encargada de los libros, llegó temprano». Las dos comas encierran la aclaración. Al retirarla queda «Ana llegó temprano».
Sujeto terminado en etcétera: «Los lápices, las reglas, las gomas, etcétera, están en la caja». La coma que sigue a etcétera cierra esa enumeración.
Punto de abreviatura: «Compramos papel, lápices, etc.». Un solo punto cumple las dos funciones al final. El punto abreviativo dentro de una frase tampoco obliga a comenzar con mayúscula: «La Sra. López llegó».
Pregunta entre comillas: Ella preguntó: «¿Vienes?». El punto del enunciado queda después de las comillas; el signo ? cierra la pregunta citada.
Fuentes: DPD, «coma», §§2.4.2 y 3.1; «punto», §§2.4 y 3.1; «comillas», §3d.
¿Qué signos suelen confundirse?
Duda
Cómo elegir
Ejemplo
Coma o punto
La coma responde a una relación dentro de la oración; el punto cierra un enunciado
Marta, ven. / Marta vino.
Punto y coma o dos puntos
El primero vincula partes; los segundos anuncian una explicación, lista o consecuencia
Ana lee; Luis dibuja. / Falta algo: el libro.
Raya o guion
La raya introduce diálogo o incisos; el guion une ciertos términos
—Hola. / escuela-familia
Comillas o paréntesis
Las comillas pueden reproducir palabras exactas; los paréntesis añaden un dato
Dijo: «El jueves». / Será mañana (jueves).
Si dudas al revisar un texto, termina primero la frase sin aclaraciones. Después incorpora las listas y los incisos. Así puedes comprobar qué palabras van juntas antes de añadir signos.
Practica los signos de puntuación
Resuelve en tu cuaderno y compara después con las soluciones. En los textos completos puede haber distintas puntuaciones válidas; en las opciones, elige la que cumple la regla.
A. Selecciona la correcta
a) Gracias, abuela. / b) Gracias abuela.
a) Los libros de cuentos, están en el estante. / b) Los libros de cuentos están en el estante.
a) Trae hojas, colores y goma. / b) Trae hojas, colores, y goma.
a) ¿Terminaste?. / b) ¿Terminaste?
a) Necesito tres cosas: lápiz, regla y papel. / b) Necesito: lápiz, regla y papel.
a) Había juguetes, libros y estampas…. / b) Había juguetes, libros y estampas…
a) Quería salir, pero empezó a llover. / b) Quería salir pero empezó a llover.
a) El aviso dice: «Trae agua.» / b) El aviso dice: «Trae agua».
B. Completa con el signo que falta
Cada hueco pide un solo signo.
Buenos días___ maestra.
¿Trajiste el cuaderno___
___Qué alegría verte!
En la caja hay lápices___ gomas y reglas.
La visita será mañana ___viernes).
El recado dice: «Llega temprano___.
Necesitamos dos materiales___ papel y pegamento.
Llevamos todo: libros, cuadernos, hojas___ (Deja abierta la enumeración).
C. Encuentra el error
Cada frase tiene un error de puntuación. Corrígelo.
El cuaderno de mi hermana, tiene pasta azul.
¿Cuándo empieza la clase?.
Paula mi compañera de equipo, trajo los colores.
Guardamos hojas, lápices, gomas, etcétera…
El letrero decía: «Cierra la puerta.»
D. Dictado corto
Si acompañas la práctica, lee primero el texto completo. Después dicta por frases. Al terminar, pide que revisen dónde cierran las ideas y qué palabras forman una lista. Puedes dictar los signos si ese es el ejercicio que buscas.
Lucía, guarda el cuaderno. En la mesa hay lápices, hojas y colores. Necesitamos dos cosas: tijeras y pegamento. ¿Trajiste la regla? ¡Qué bueno! Podemos empezar, pero primero hay que despejar la mesa.
Soluciones
A. Selecciona la correcta
a.Abuela es un vocativo y se separa con coma.
b. El sujeto Los libros de cuentos va unido a están.
a. La enumeración sencilla termina con y goma.
b. El signo ? cierra la pregunta completa.
a.Tres cosas anuncia la lista que sigue.
b. Los suspensivos llevan tres puntos.
a.Pero enlaza dos oraciones y lleva coma antes.
b. El punto queda fuera de las comillas.
B. Completa con el signo que falta
, → Buenos días, maestra.
? → ¿Trajiste el cuaderno?
¡ → ¡Qué alegría verte!
, → En la caja hay lápices, gomas y reglas.
( → La visita será mañana (viernes).
» → El recado dice: «Llega temprano».
: → Necesitamos dos materiales: papel y pegamento.
… → Llevamos todo: libros, cuadernos, hojas…
C. Encuentra el error
El cuaderno de mi hermana tiene pasta azul. Se retira la coma entre sujeto y verbo.
¿Cuándo empieza la clase? Se retira el punto añadido.
Paula, mi compañera de equipo, trajo los colores. Se abre el inciso con otra coma.
Guardamos hojas, lápices, gomas, etcétera. Se conserva una sola manera de indicar que la lista continúa. También vale: «Guardamos hojas, lápices, gomas…».
El letrero decía: «Cierra la puerta». El punto pasa después de las comillas.
D. Revisión del dictado
La coma después de Lucía marca el vocativo. Las otras comas separan la lista y preceden a pero. Los dos puntos anuncian los materiales. Cada pregunta y exclamación lleva sus dos signos; los puntos cierran las demás frases.
¿Cómo enseñarlos en casa o en el salón?
Cambia una cosa por vez. Escribe «Pablo lee» y «Pablo, lee». Pide que expliquen si estás contando algo de Pablo o hablándole. Después prueben con otro nombre.
Recorta una aclaración. Escribe un inciso en una tira de papel y colócalo entre las partes de la frase. Al quitarlo, revisen cómo queda el enunciado; al devolverlo, añadan las dos comas.
Trabaja con un mensaje real. Una invitación escolar permite revisar saludo, hora y preguntas. Elige una frase del mensaje y corríjanla juntos. Para continuar por curso, tienes las fichas de ortografía para imprimir de primero a sexto.
Compara dos soluciones. En un ejercicio abierto, pide que lean su versión y expliquen una decisión. Si alguien usó punto donde tú pusiste punto y coma, comprueben si ambas versiones conservan el sentido.
Las reglas siguen a la RAE y la ASALE. Los ejemplos, ejercicios y propuestas de enseñanza son elaboración editorial para esta página. Consulta de las fuentes en línea: 19 de octubre de 2026.
La gramática es una herramienta vieja pero vigente y extremadamente útil, que forma parte del estudio general del lenguaje denominado lingüística. Establece las reglas y normas para el uso del lenguaje y nos permite mantener una comunicación fluida y legible. Utilizar las reglas de manera correcta evita malentendidos y ambigüedades genera buena impresión en los lectores, y asegura que lo que queremos transmitir sea claro y contundente.
¿Qué es la gramática?
La gramática es el conjunto de reglas y principios que rigen la estructura y el uso correcto de un idioma por lo que es esencial para transmitir ideas, pensamientos y emociones de manera clara y coherente.
Cada lengua tiene su propia gramática, aunque casi todas comparten conceptos, que nos ayudan a estructurar el lenguaje a la hora de hablar o escribir.
En este artículo, exploraremos las características y la importancia de la gramática en nuestro lenguaje cotidiano.
Me acuerdo que hace mucho, mucho tiempo, le dejé a mi papá un recado firmado con un amable TQM. Muy asombrado, me dijo “qué desfiguros son esos” cuando le expliqué lo que significaba, le pareció una cosa de jóvenes. Algunos años después, me enteré de que a mi papá no solo le parecía un desfiguro, sino algo totalmente comprensible que en las invitaciones de boda se solicitara amablemente la confirmación al evento con un simple RSVP.
Hoy los acrónimos se han vuelto bastante comunes al escribir en las redes sociales, así que independientemente de que alguien considere esta modalidad es un desfiguro o una practicidad, desde mi punto de vista, vale la pena saber lo que significan los más usados.
El uso de la retórica y el lenguaje técnicamente correcto
Bien sabemos que el lenguaje es una herramienta, y como sucede con todas las herramientas, su uso depende de la persona que la esté utilizando. Por ejemplo, un martillo está hecho para tomarlo del mango y golpear algo con el otro extremo, pero también se puede colocar sobre un montón de papeles y evitar que se los lleve el viento, o para quitar una corcholata de una botella. De la misma forma, podemos doblar las reglas de uso del idioma para lograr fines específicos. A esto coloquialmente se le llama “darse licencia en el uso del lenguaje”.
Estas miles de reglas existen para unificar los códigos con los que nos comunicamos, lo cual permite que todas las personas que utilizamos un mismo idioma podamos entender lo que quiere decir nuestro interlocutor, y que los demás comprendan lo que queremos transmitir. Algunas de estas reglas no son flexibles, como las que corresponden a la ortografía, pero otras podemos moldearlas y adaptarlas para que nuestro mensaje sea más claro, más poderoso o que corresponda de manera más fiel a la idea o sensación que intentamos compartir, a esto se le llama retórica. Todo depende, obviamente, de la intención de nuestro texto.
El acento o tilde diacrítica: qué es, para qué sirve y cuándo se usa.
El acento diacrítico es una herramienta muy útil y muy importante, aunque puede ser un poco confusa.
La tilde diacrítica es una de las reglas de acentuación; las demás, con las agudas, graves y esdrújulas, están en las reglas ortográficas con ejemplos.
Nuestro lenguaje, como todos los idiomas que se escriben, cuenta con un montón de reglas hechas para que todos los que lo leamos entendamos lo mismo. Una porción de estas reglas corresponden a lo que llamamos ortografía, y dentro de esta clasificación encontramos las reglas de acentuación, que en el español principalmente sirven para definir en qué parte de una palabra se debe de colocar una tilde, con el fin de enfatizar el sonido de una de sus sílabas; pero existe otro uso para los acentos.
¿Para qué sirve el acento o tilde diacrítica?
El acento o tilde diacrítica sirve para diferenciar palabras que se escriben de la misma forma pero tienen significados diferentes. Es decir, es la que permite distinguir palabras con idéntica forma, escritas con las mismas letras, pero que pertenecen a categorías gramaticales diferentes.
¿Cuándo se usa el acento diacrítico?
El acento diacrítico se utiliza cuando es necesario distinguir significados diferentes y evitar ambigüedades en la escritura, como los casos de “Él” (pronombre personal) vs. “El” (artículo definido) o “¿Dónde?” (adverbio interrogativo) vs. “Donde” (adverbio de lugar).
¿En qué idiomas se usa la tilde diacrítica?
Este tipo de acentos se usan en varias lenguas romances, como el español, el gallego, el asturiano y el catalán.
Sabemos que el uso de los acentos diacríticos puede ser confuso, y que a veces los maestros de lenguas de las escuelas primarias no saben cómo explicar de forma clara la estructura del lenguaje escrito. La buena noticia es que las reglas que se aplican para este tema en particular son muy sencillas, y una vez que las entiendas es muy probable que logres dominarlas con rapidez. A continuación exponemos algunas:
¿Cuándo se usa el acento o tilde diacrítica en monosílabos tónicos (palabras de una sola sílaba)?
En el español, las palabras monosilábicas no se acentúan para acentuar el sonido, ya que solo tienen una letra vocal.
Cuando llevan acento, es diacrítico, y solamente sucede en los siguientes casos:
de
Preposición (del latín DĒ) Vengo de Alemania.
Esperó de pie.
dé
Forma del verbo dar (del latín DEM, DET) Espero que mi primo no te dé la espalda.
Dé recuerdos a su mujer de mi parte.
el
Artículo definido singular masculino El perro es marrón.
Es el mejor jamón que he probado nunca.
él
Pronombre personal (ambos del latín ILLE) Él es muy alto.
Me lo dijo él.
mas
Conjunción adversativa, equivale a “pero” Quiso partir, mas no le dejaron.
más
Adverbio comparativo, es tónico (ambos del latín MAGIS) Soy más alto que tú.
Mucho más que eso.
Dos más dos son cuatro.
mi
Adjetivo posesivo, forma átona de mío (del latín MEUS, MI) Mi casa es grande. [=la casa mía] Sonata en mi menor.
mí
Pronombre personal tónico de caso preposicional (del latín MIHI, MĪ) A mí me gusta.
Para mí.
se
Pronombre personal de acusativo o dativo reflexivo yrecíproco (del latín SĒ) El chico se fue. Se ruega no fumar. Se lo di ayer.
sé
Primera persona singular del presente de indicativo de saber o segunda persona singular delimperativo de ser
No lo sé.
Sé bueno.
si
Conjunción (del latín SĪ) y la nota musical. Si mañana hace buen tiempo, me voy a la playa.
Dime si lo hiciste.
sí
Adverbio afirmativo (del latín SĪC), caso preposicional reflexivo y recíproco de tercera persona (del latín SIBI) o sustantivo que indica aprobación ¿Vienes? Sí, voy.
Tú sí que sabes.
No está seguro de sí mismo.
Me costó darle el sí a su proyecto.
te
Pronombre personal átono de casos acusativo, dativo y reflexivo de tú (del latín TĒ) ¿Te vas ya?
Te daré el libro mañana.
té
Sustantivo, es el nombre de un tipo de arbusto que se utiliza para hacer infusiones (voz de origen indostánico) La hora del té.
tu
Adjetivo posesivo, forma átona de tuyo (del latín TUUS) Tu casa es muy grande.
tú
Pronombre personal tónico de caso nominativo y vocativo de la segunda persona del singular (del latín TŪ) ¿Tú qué dices?
Soy más alto que tú.
Fuente: wikipedia
¿Cuándo se usa la tilde diacrítica o acento en preguntas y exclamaciones?
Los pronombre qué, quién, cómo, cuál, cuándo, cuánto, cuán, dónde y adónde llevan tilde diacrítica cuando se utilizan en oraciones interrogativas (que hacen una pregunta) y exclamativas (que denotan emoción fuerte), para diferenciarlos de los pronombres relativos o conjuncionesque, quien, como, cual, cuando, cuanto, cuan, donde y adonde.
Por ejemplo:
¿Qué te regalaron de cumpleaños?
¡Qué grande es tu bebé!
¿Cuál es el camino?
Él sabe cuáles son los papeles que debe traer
¿Dónde están las llaves?
¡Cuánta gente!
La tilde diacrítica en la palabra aún
Cuando puede la palabra sustituirse por todavía sin alterar el sentido de la frase, se escribe con tilde.
Por ejemplo:
¿No has terminado aún?
Aún no está listo el proyecto
En todos los demás casos se escribe sin tilde.
Por ejemplo
Aun así, se quedó hasta el amanecer.
Aun el más tímido del grupo participó en la dinámica.
¿Es obligatorio el uso de acentos o tildes diacráticas? (Los que pierden vigencia)
El lenguaje evoluciona con el tiempo, no es secreto alguno. En los últimos años, la RAE, así como academias locales de países cuya lengua oficial es es español, han hecho reformas ortográficas en las que se han declarado como “no vigentes” o “prescindibles” algunas reglas, entre ellas el uso de algunos acentos diacríticos. Esto no significa que si los usas esté mal escrito, sino que su uso ya no es obligatorio. Los casos más conocidos de estas modificaciones son:
En demostrativos:
Se utiliza para hacer énfasis en el uso de un demostrativo, particularmente en caso de ambigüedad. Por ejemplo, Éste es el edificio más viejo de la calle, mientras que este edificio es nuevo.
En la palabra sólo:
Se utiliza para diferenciar el uso de la palabra. Se escribe sin tilde cuando habla de algo o alguien que se encuentra en soledad. Lleva acento cuando se puede sustituir por solamente.
En la ó:
Esta palabra monosilábica sólo se acentúa cuando se encuentra entre números, y se coloca la tilde para evitar que se confunda con el cero.
Como ya dijimos, el uso del acento diacrítico puede ser confuso, y que a veces los maestros de lenguas no saben cómo explicar de forma clara la estructura del lenguaje escrito.
La buena noticia es que las reglas que se aplican para este tema en particular son muy sencillas, y una vez que las entiendas es muy probable que logres dominarlas con rapidez.
A continuación exponemos algunas:
En palabras de una sola sílaba
En el español, las palabras monosilábicas no se acentúan para acentuar el sonido, ya que solo tienen una letra vocal. Cuando llevan acento, es diacrítico, y solamente sucede en los siguientes casos:
de
Preposición (del latín DĒ) Vengo de Alemania.
Esperó de pie.
el
Artículo definido singular masculino El perro es marrón.
Es el mejor jamón que he probado nunca.
mas
Conjunción adversativa, equivale a “pero” Quiso partir, mas no le dejaron.
mi
Adjetivo posesivo, forma átona de mío (del latín MEUS, MI) Mi casa es grande. [=la casa mía] Sonata en mi menor.
se
Pronombre personal de acusativo o dativo reflexivo y recíproco (del latín SĒ) El chico se fue. Se ruega no fumar. Se lo di ayer.
si
Conjunción (del latín SĪ) y la nota musical. Si mañana hace buen tiempo, me voy a la playa.
Dime si lo hiciste.
te
Pronombre personal átono de casos acusativo, dativo y reflexivo de tú (del latín TĒ) ¿Te vas ya?
Te daré el libro mañana.
tu
Adjetivo posesivo, forma átona de tuyo (del latín TUUS) Tu casa es muy grande.
dé
Forma del verbo dar (del latín DEM, DET) Espero que mi primo no te dé la espalda.
Dé recuerdos a su mujer de mi parte.
él
Pronombre personal (ambos del latín ILLE) Él es muy alto.
Me lo dijo él.
más
Adverbio comparativo, es tónico (ambos del latín MAGIS) Soy más alto que tú.
Mucho más que eso.
Dos más dos son cuatro.
mí
Pronombre personal tónico de caso preposicional (del latín MIHI, MĪ) A mí me gusta.
Para mí.
sé
Primera persona singular del presente de indicativo de saber o segunda persona singular del imperativo de ser
No lo sé.
Sé bueno.
sí
Adverbio afirmativo (del latín SĪC), caso preposicional reflexivo y recíproco de tercera persona (del latín SIBI) o sustantivo que indica aprobación ¿Vienes? Sí, voy.
Tú sí que sabes.
No está seguro de sí mismo.
Me costó darle el sí a su proyecto.
té
Sustantivo, es el nombre de un tipo de arbusto que se utiliza para hacer infusiones (voz de origen indostánico) La hora del té.
tú
Pronombre personal tónico de caso nominativo y vocativo de la segunda persona del singular (del latín TŪ) ¿Tú qué dices?
Soy más alto que tú.
Fuente: wikipedia
En preguntas y exclamaciones
Los pronombre qué, quién, cómo, cuál, cuándo, cuánto, cuán, dónde y adónde llevan tilde diacrítica cuando se utilizan en oraciones interrogativas (que hacen una pregunta) y exclamativas (que denotan emoción fuerte), para diferenciarlos de los pronombres relativos o conjuncionesque, quien, como, cual, cuando, cuanto, cuan, donde y adonde.
Por ejemplo:
¿Qué te regalaron de cumpleaños?
¡Qué grande es tu bebé!
¿Cuál es el camino?
Él sabe cuáles son los papeles que debe traer
¿Dónde están las llaves?
¡Cuánta gente!
En la palabra aún
Cuando puede la palabra sustituirse por todavía sin alterar el sentido de la frase, se escribe con tilde.
Por ejemplo:
¿No has terminado aún?
Aún no está listo el proyecto
En todos los demás casos se escribe sin tilde.
Por ejemplo
Aun así, se quedó hasta el amanecer.
Aun el más tímido del grupo participó en la dinámica.
Los que pierden vigencia
El lenguaje evoluciona con el tiempo, no es secreto alguno. En los últimos años, la RAE, así como academias locales de países cuya lengua oficial es es español, han hecho reformas ortográficas en las que se han declarado como “no vigentes” o “prescindibles” algunas reglas, entre ellas el uso de algunos acentos diacríticos. Esto no significa que si los usas esté mal escrito, sino que su uso ya no es obligatorio. Los casos más conocidos de estas modificaciones son:
En demostrativos: Se utiliza para hacer énfasis en el uso de un demostrativo, particularmente en caso de ambigüedad. Por ejemplo, Éste es el edificio más viejo de la calle, mientras que este edificio es nuevo.
En la palabra sólo: Se utiliza para diferenciar el uso de la palabra. Se escribe sin tilde cuando habla de algo o alguien que se encuentra en soledad. Lleva acento cuando se puede sustituir por solamente.
En la ó: Esta palabra monosilábica sólo se acentúa cuando se encuentra entre números, y se coloca la tilde para evitar que se confunda con el cero.
Las tres caben en una hoja carta, se imprimen en blanco y negro y se pueden fotocopiar y repartir sin pedir permiso.
La tabla del acento diacrítico, en una hoja (PDF) — las ocho palabras de una sílaba y las siete de pregunta, cada una con lo que significa con tilde y sin ella. Es de consulta: se pega en la pared.
¿Dónde va la tilde? Ficha de ejercicio (PDF) — ocho frases donde hay que decidir si la palabra lleva tilde, con una casilla encima de la vocal y renglones para escribirlas. Se usa después de la tabla.
“Los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos.” -Confusio
Al utilizar el lenguaje de manera cotidiana, es imposible evitar que lo viciemos; es parte de su transformación, pero esto no significa que sea bueno o correcto. Creamos modismos que pueden estar aceptados socialmente, pero que en realidad implican un mal uso del lenguaje.
Los paréntesis y corchetes son dos de los miles de signos y símbolos en nuestro idioma que son grandes herramientas para los que vivimos de, para y por el lenguaje. Algunos de estos símbolos son muy populares, pero otros son poco utilizados, e inclusive hay muchas personas que no conocen bien sus funciones. Los paréntesis pertenecen a los primeros, mientras que sus primos los corchetes son utilizados principalmente en lenguajes no literarios, como son el matemático, informático o musical, pero poco aprovechados en la comunicación escrita.
Ambos signos sirven para encerrar elementos incidentales o aclaratorios que estén desligados del sentido de la oración en la que se insertan, pero se utilizan para cosas diferentes.
Usamos cookies para que el sitio funcione, para entender cómo se usa y, si lo aceptas, para mostrarte anuncios de Idunn en otras plataformas. Tú eliges cuáles activar; los detalles están en el aviso de privacidad.