Leer y viajar son una combinación deliciosa, que llena la vida con sabores coloridos y hermosas aventuras difíciles de encontrar de otra manera, y no somos los primeros en notarlo: no por nada fue Miguel de Cervantes quien sabiamente dijo: “quien lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”.
Desde guías turísticas hasta rebuscadas intrigas de la corte han acompañado nuestros viajes, escondidos en páginas impresas (o digitales) desde que descubrimos el tesoro que es la lectura, pero esas no son las únicas formas de hacer que la lectura nos acompañe en nuestros viajes: haciendo honor a la hermosa relación que resulta de estos dos grandes placeres de la vida, preparamos esta publicación dedicada a los lectores-viajeros.
La importancia de la lectura en la sociedad es vital, sin embargo la falta de recursos y el poco interés hacia la literatura que se percibe en México, resultan un bajo nivel de lectura (promedio de cuatro libros al año por persona).
Aunque exista este enorme problema dentro de la sociedad mexicana, las mismas instituciones gubernamentales implementaron –o mejor dicho re implementaron- el programa “Para leer de boleto en el Metro”: un programa que impulsa a la lectura.
Corredor Cultural Balderas: una forma diferente de vivir la experiencia literaria.
Para nosotros los lectores, comprar un libro puede ser todo un acontecimiento. La experiencia va mucho más allá de una simple transacción económica, se convierte en toda una aventura emocional que evoluciona en cada parte del proceso. Es por eso que a muchos de nosotros nos gusta experimentar con diferentes tipos de experiencias de adquisiciones literarias. A veces conviene comprar por internet (y para eso te recomendamos que cheques nuestra sección de recomendaciones), pero a veces preferimos la experiencia presencial que permite hojear, oler y enamorarnos de libros que, a veces, ni sabíamos que existían. Es justo a este tipo de prácticas a la que dedicamos nuestra publicación de hoy, en particular a la que se vive en el Corredor Cultural Balderas, en la Ciudad de México.
Cómo cuidar tus libros para mantener tu biblioteca en perfecto estado
Cuidar tus libros es importantísmo, pues para nosotros los lectores un libro es un tesoro: es una puerta mágica a mundos paralelos y fuente infinita de sabiduría. Hay muchas maneras diferentes de disfrutarlos y cada una es completamente personal. Algunos disfrutan de hacer anotaciones con lápiz en los márgenes, o de subrayar; de pegar notitas y post-its, doblar las esquinas de las páginas, etcétera. Pero hay otros a quienes les gusta mantener sus libros como nuevos, y para estos últimos es que escribimos esta publicación (aunque si eres de los primeros a lo mejor también disfrutas esta lectura y te sirve de algo), pues hay muchos factores externos que pueden dañar nuestros preciados tesoros literarios. A continuación dejaremos una lista de consejos que pueden seguir para que sus bibliotecas parezcan salidas de un museo de conservación y lleguen intactos a las futuras generaciones de lectores.
Algunos de estos consejos podrán parecer un poco estrictos, pero recuerda: la lectura es algo completamente personal y la manera de disfrutarla puede variar radicalmente de una persona a otra.
Estás leyendo con tu sobrina y pasas de largo una página casi sin palabras. Ella te pide volver: alguien escondió una llave en el dibujo. Regresas a mirar qué pasó mientras tú seguías los diálogos.
Una novela gráfica cuenta una historia extensa con el lenguaje del cómic, generalmente en forma de libro. Las imágenes, las palabras y la manera de repartirlas en la página hacen avanzar el relato. En librerías y catálogos, la etiqueta reúne ficción, memorias y otras narraciones para públicos distintos, incluidos niñas y niños.
Para ubicarla, puedes partir de qué es un cómic: la novela gráfica emplea ese lenguaje de imágenes en secuencia.
¿Cuáles son las características de una novela gráfica?
Al abrir una novela gráfica puedes encontrar un diálogo y, enseguida, una escena muda. Mira lo que hace el personaje en las dos: quizá sus manos desmientan lo que acaba de decir.
La guía de Scholastic sobre novelas gráficas las describe como libros que emplean la forma del cómic y desarrollan una narración de cierta extensión. Cuando abras uno, puedes fijarte en lo siguiente:
Los dibujos cuentan acciones. Un personaje puede guardar la llave mientras el diálogo habla de otra cosa.
La historia tiene espacio para desarrollarse. Podemos seguir una búsqueda, ver cómo se llevan los personajes y volver a una situación que ha cambiado.
La página organiza la lectura. La manera de acomodar las imágenes en la página marca qué vemos al mismo tiempo y qué aparece después.
El público depende de la obra. Hay libros infantiles, juveniles y para personas adultas.
El grosor, la tapa dura o la cantidad de nombres en la portada sirven para conocer esa edición. Conviene mirar también qué historia propone y cómo la cuenta.
¿Qué diferencia hay entre un cómic y una novela gráfica?
La novela gráfica pertenece al cómic. Cómic e historieta son nombres de ese medio; novela gráfica suele nombrar una narración extensa presentada como libro. El uso del nombre «novela gráfica» cambia según quién lo emplee.
Puede ser breve, extensa o continuar en otras entregas.
Novela gráfica
Una narración desarrollada en forma de libro, dentro del cómic.
Puede reunir entregas previas o formar parte de una serie.
Adaptación gráfica
Una obra previa contada de nuevo mediante dibujos.
Quién adaptó, quién dibujó y de qué obra partieron.
¿Cómo se lee una novela gráfica? Un ejemplo con imágenes y palabras
Las imágenes pueden añadir algo que los personajes callan o desconocen. Raymond Malewitz, profesor de Oregon State University, propone leer las palabras junto con las imágenes y fijarse en cuándo cuentan lo mismo y cuándo cuentan algo distinto.
Escribimos este guion breve para probarlo. Puedes leerlo en voz alta y dibujar la escena con quien te acompaña. Es una escena de cómic: muestra un recurso que también puede sostener una historia mucho más larga.
La llave del patio · guion original
Primera viñeta. Bruno se agacha frente a la puerta del patio y revisa los bolsillos de su chamarra. Su tía aparece detrás con una regadera. Por la ventana se ve una maceta inclinada y una planta que necesita agua. Bruno dice: «La dejé donde siempre». El dibujo muestra un gancho vacío junto a la puerta y, en el suelo, un hilo rojo que sale por debajo del sillón.
Segunda viñeta. La tía levanta los cojines mientras Bruno mete una mano debajo del mueble. Saca un calcetín, una canica y el extremo del hilo. «Ya casi», dice. En el otro extremo hay una llave, pero la gata la sujeta entre las patas. Quien mira el dibujo ve a la gata con la llave. Bruno, con la cara pegada al brazo del sillón, todavía busca a tientas.
Tercera viñeta. Bruno jala suavemente el hilo y la gata sale detrás. Él sonríe, con la llave colgando de la mano: «Te dije que estaba donde siempre». Su tía mira el gancho vacío. La gata levanta una pata, lista para alcanzar otra vez el hilo rojo.
Cuarta viñeta. La puerta está abierta. La tía riega la planta y Bruno cuelga la llave en el gancho. Abajo, la gata se estira hasta tocar el hilo que todavía cuelga. Esta viñeta queda sin diálogo.
Bruno asegura que la llave estaba en su lugar. Tú puedes leer su frase como una excusa o como una broma: acabamos de verlo buscando debajo del sillón. En la última viñeta, la gata vuelve a alcanzar el hilo mientras él cuelga la llave.
Si quieren dibujarlo, pueden probar dos finales: uno con el gancho a esa altura y otro con el hilo fuera del alcance de la gata. Después miren qué esperan que suceda en cada versión. Los nombres de los recursos aparecen en las partes y los elementos de un cómic.
¿De dónde viene el nombre novela gráfica?
Según una guía de la Northern Arizona University, Richard Kyle usó el término graphic novel en 1964.
Will Eisner publicó A Contract with God en 1978. En su conferencia de 2002, conservada por la revista ImageTexT, contó que presentó el libro como una novela gráfica para despertar el interés de un editor. También reconoció que otras personas habían utilizado el término antes.
Según contó, llamarlo novela gráfica le consiguió una cita; al verlo, el editor lo reconoció como un cómic y lo remitió a otra editorial.
¿Cómo elegir una novela gráfica para leer con niñas y niños?
Puedes empezar por el interés de quien va a leer y después abrir una muestra. Mira el tamaño de la letra, la cantidad de texto y lo que muestran las imágenes. Una escena silenciosa también puede dar miedo o pedir que alguien se detenga a explicar lo que está pasando.
Para elegir títulos, puedes continuar con novelas gráficas para niños. Si lo que te preocupa es que tu hija vuelva siempre a las viñetas, en cómo acompañar a quien solo lee cómics atendemos esa pregunta.
Al leer juntos, deja el libro donde ambos puedan verlo. Puedes prestar tu voz a los diálogos y esperar antes de pasar la página. Tal vez la otra persona todavía esté siguiendo a la gata.
Raymond Malewitz. «¿Qué es una novela gráfica?». Oregon State University, s. f. Traducción de Raisa Cañete Blazquez; pasajes sobre relación entre palabras e imágenes.
Cline Library, Northern Arizona University. «Graphic Novels and Comics», guía Yuma, Children’s Literature, s. f., apartado «Definition and history». Fuente secundaria para Richard Kyle.
Ediciones Maeva. Ficha de Pack El club de las Canguro, 2022. Adaptación e ilustración de Raina Telgemeier a partir de Ann M. Martin; edición en castellano, traducciones acreditadas a Jofre Homedes Beutnagel y Ana Belén Fletes Valera. ISBN 9788419110664. Se consultó la ficha editorial, no los libros completos.
Fuentes consultadas el 9 de octubre de 2026. La llave del patio es un guion original creado para esta pieza.
Hace diecisiete años un grupo de amantes de la literatura, entre quienes se encontraban la escritora mexicana Carmen Boullosa y el poeta colombiano Álvaro Mutis, se juntaron para crear un santuario para escritores. El proyecto en el que arduamente trabajaron (y aún trabajan) se trata de un espacio en el que se pudiera dar asilo político a escritores extranjeros residentes en la Ciudad de México, perseguidos o amenazados en su país de origen. Así fue que nació la Casa Refugio Citlatépetl.
A finales del siglo XIX el talentoso arquitecto Emilio González del Campo fue reclutado para diseñar el que habría de ser el último palacio particular edificado en el centro histórico de la Ciudad de México. El hermoso edificio fue comisionado por el grupo que conformaba la sociedad del Casino Español para ofrecer a los miembros del grupo un centro de reunión. En 1905 el club social abandonó su sede original en el palacio de los Condes de Santiago de Calimaya (hoy el Museo de la Ciudad de México) para establecerse en Isabel la Católica # 29 hasta el día de hoy.
Desde la fundación de la sociedad, sus miembros se ocuparon activamente en juntar una amplia colección de libros para formar una biblioteca, la cual, gracias a donativos de diferentes miembros de la comunidad española en México junto con diferentes instituciones, ha logrado juntar con el paso de los años un acervo de poco más de 24 mil libros.
Hace aproximadamente 200 años el maestro Manuel Tolsá diseño el que podría ser el edificio civil más importante y representativo de su trabajo, el cual ha mantenido su belleza y esplendor hasta hoy. Ubicado en Tacuba número 5, en el centro histórico de la Ciudad de México, el hermoso Palacio de Minería se construyó para ofrecer educación las personas encargadas de las minas de México.
Transcurrió el tiempo y el Palacio fue sede de distintas instancias gubernamentales, e incluso llegó a estar en manos de ejércitos invasores, hasta que por fin, en 1910 llegó al seno protector de lo que hoy conocemos como la UNAM. Setenta años después se inauguró la famosa Feria del Minería como la conocemos hoy, evento que se ha repetido por treinta y seis años consecutivos convirtiéndose en una de las ferias del libro más importantes del país. Hace dos días el Palacio volvió a abrir sus imponentes puertas para recibir a las más de cien mil personas que anualmente visitan la Feria. (más…)
En una gran metrópolis como en la que vivimos, hay muchas oportunidades para realizar actividades literarias que ofrecen muchas ventajas: nos ayudan a conocer nuevos libros y nuevos autores, a involucrar a nuestros pequeños en el deliciosamente ilimitado mundo de los libros, a conocer gente con intereses similares, o sencillamente a tener una velada agradable y diferente. Además, muchos de estos eventos son de entrada libre, así que nuestros bolsillos no sufrirán por nuestra pasión a la lectura.
Vivimos en tiempos en los que la información viaja, no sólo increíblemente rápido, sino que puede llegar a casi cualquier rincón del mundo. Gracias a las herramientas tecnológicas nos podemos enterar de cosas que están sucediendo en todas partes, y nos dan la oportunidad de conectarnos con personas que, sin la ayuda de la tecnología, probablemente nunca sabríamos ni que existe. Algunas personas utilizan estas herramientas (sobre todo las redes sociales) para seguir las actividades de sus artistas favoritos enamorados secretos, para compartir fotos de sus viajes, compras y hábitos alimenticios y para criticar a políticos; pero hay un pequeño grupo que las utiliza para crear cadenas de cultura(ese no es el nombre oficial, así les pusimos nosotros).
Usamos cookies para que el sitio funcione, para entender cómo se usa y, si lo aceptas, para mostrarte anuncios de Idunn en otras plataformas. Tú eliges cuáles activar; los detalles están en el aviso de privacidad.