Poemas de Navidad para declamar

Portada del artículo «Poemas de Navidad para declamar» de Idunn Editorial

Un buey que da calor con su aliento. Unas ramas que deben quedarse quietas para que duerma un bebé. Tres reyes que se presentan por su nombre. La poesía de Navidad tiene escenas que caben en un salón y empiezan a cobrar vida apenas alguien las dice.

Aquí tienes diez poemas de Navidad completos, de Amado Nervo, Rubén Darío y autores del Siglo de Oro, para leer con tu peque o preparar una declamación escolar. Cada uno lleva una edad orientativa y una propuesta de voces. Después encontrarás cómo elegirlo, memorizarlo por estrofas y ensayar las pausas.

Para ir directo: Los diez poemas · Elegir por edad · Preparar la declamación · Gabriela Mistral.

¿Qué poemas de Navidad sirven para declamar en la escuela?

Los que mejor funcionan en un festival son los que reparten la voz: «Noche Buena» se dice por estrofas, «Pues andáis en las palmas» tiene un estribillo para el coro y «Los tres Reyes Magos» da un papel a cada rey. Los diez cuentan el nacimiento desde la tradición cristiana, así que sirven igual para la escuela, la parroquia o la sobremesa de Nochebuena.

Elegimos cada uno por lo que permite hacer con la voz: repetir, preguntar o contar. La edad que lleva cada poema es un punto de partida; tú sabes mejor que nadie lo que tu peque entiende y disfruta.

PoemaAutorDesdeEstrofasCómo se dice
«Noche Buena»Amado Nervo7 años7Una estrofa por participante
«Pues andáis en las palmas»Lope de Vega6 años, acompañado4Una voz y el coro en el estribillo
«Mañanicas floridas»Lope de Vega7 años2Sola o a dos voces
«Zagalejo de perlas»Lope de Vega8 años4Pregunta y estribillo en coro
«De una Virgen hermosa»Lope de Vega9 años3Narrador y la voz del Sol
«Los tres Reyes Magos»Rubén Darío9 años4Cuatro voces
«En la festividad de los Santos Reyes»Teresa de Jesús9 años4Una guía y el coro
«Al nacimiento de Cristo Nuestro Señor»Luis de Góngora10 años4Estrofa y estribillo en coro
«Las pajas del pesebre»Lope de Vega10 años12Sola o alternada
«Romance del Nacimiento»Juan de la Cruz12 años6Recital, con sus símbolos explicados

Todos están completos en esta página. Si buscas uno de dos estrofas, «Mañanicas floridas» es el más breve.

1. «Noche Buena», de Amado Nervo

Desde 7 años. Para la escuela: lectura colectiva, una estrofa por participante.

El buey abriga al recién nacido con su aliento y la noticia reúne a los pastores. Explica edén como paraíso y hosanna como aclamación religiosa. La «flor de David» nombra poéticamente a Jesús. El cierre vuelve al niño en su nido de paja.

Pastores y pastoras,
abierto está el edén.
¿No oís voces sonoras?
Jesús nació en Belén.

La luz del cielo baja,
el Cristo nació ya,
y en un nido de paja
como avecilla está.

El niño está friolento;
oh noble buey:
arropa con tu aliento
al niño rey.

Los cantos y los vuelos
invaden la extensión,
y están de fiesta cielos
y tierra… y corazón.

Resuenan voces puras
que cantan en tropel:
¡Hosanna en las alturas
al Justo de Israel!

Pastores, en bandada
venid, venid,
a ver a la anunciada
flor de David.

La luz del cielo baja,
el Cristo nació ya,
y en un nido de paja
como avecilla está.

Nervo lo escribió «para un grupo de voces», y por eso se reparte tan bien en clase.

2. «Pues andáis en las palmas», de Lope de Vega

Desde 6–8 años, acompañado. Para la escuela: una voz lleva las estrofas y el grupo responde con los dos últimos versos.

Las palmas son árboles cuyas ramas hacen ruido. Yelos significa hielos; «corred más paso» pide moverse más despacio. Digan la petición con suavidad y volumen suficiente para llegar a la última fila.

Pues andáis en las palmas,
ángeles santos,
que se duerme mi niño,
tened los ramos.

Palmas de Belén
que mueven airados
los furiosos vientos
que suenan tanto:
no le hagáis ruido,
corred más paso,
que se duerme mi niño,
tened los ramos.

El niño divino
que está cansado
de llorar en la tierra
por su descanso,
sosegar quiere un poco
del tierno llanto.
Que se duerme mi niño,
tened los ramos.

Rigurosos yelos
le están cercando,
ya veis que no tengo
con qué guardarlo.
Ángeles divinos
que vais volando,
que se duerme mi niño,
tened los ramos.

3. «Mañanicas floridas», de Lope de Vega

Desde 7 años. Para la escuela: recitado individual o dos voces alternadas.

El poema junta flores y frío, una mañana hermosa y un niño expuesto al hielo. Hay una palabra que merece detenerse: recordad significa aquí «despertad». Explícala antes de empezar para que el público entienda la invitación.

Mañanicas floridas
de frío invierno,
recordad a mi niño
que duerme al hielo.

Mañanas dichosas
del frío diciembre,
aunque el cielo os siembre
de flores y rosas,
pues sois rigurosas
y Dios es tierno,
recordad a mi niño,
que duerme al hielo.

4. «Zagalejo de perlas», de Lope de Vega

Desde 8 años. Para la escuela: una voz pregunta y un coro repite el estribillo.

Zagalejo y pastorcico nombran a un pastor pequeño; grana es un rojo intenso. Ensayen la pregunta con cariño: alguien ve salir a un pequeño cuando todavía hace frío.

Zagalejo de perlas,
hijo del Alba,
¿dónde vais, que hace frío,
tan de mañana?

Como sois lucero
del alma mía,
a traer el día
nacéis primero.
Pastor y cordero
sin choza y lana,
¿dónde vais, que hace frío,
tan de mañana?

Perlas en los ojos,
risa en la boca,
las almas provoca
a placer y enojos.
Cabellitos rojos,
boca de grana,
¿dónde vais, que hace frío
tan de mañana?

Que tenéis que hacer,
pastorcico santo,
madrugando tanto
lo dais a entender;
aunque vais a ver
disfrazado al alma,
¿dónde vais, que hace frío,
tan de mañana?

5. «De una Virgen hermosa», de Lope de Vega

Desde 9 años. Para la escuela: una persona narra y otra dice las palabras del Sol.

Aquí el Sol siente celos, se quita la corona y habla. El «otro Sol mayor» es Jesús; María aparece como estrella. Quien interpreta al Sol puede bajar la cabeza al reconocer al niño.

De una Virgen hermosa
celos tiene el Sol,
porque vio en sus brazos
otro Sol mayor.

Cuando del Oriente
salió el Sol dorado,
y otro Sol helado
miró tan ardiente,
quitó de la frente
la corona bella,
y a los pies de la estrella
su lumbre adoró,
porque vio en sus brazos
otro Sol mayor.

Hermosa María
(dice el Sol vencido):
de vos ha nacido
el Sol que podía
dar al mundo el día
que ha deseado.
Esto dijo humillado
a María el Sol,
porque vio en sus brazos
otro Sol mayor.

«Zagalejo de perlas» y «De una Virgen hermosa» vienen de Pastores de Belén (1612), la novela pastoril que Lope dedicó a la Navidad y que está llena de canciones como estas.

6. «Los tres Reyes Magos», de Rubén Darío

Desde 9 años. Para la escuela: cuatro lectores, uno por estrofa.

Incluido en Cantos de vida y esperanza (1905), da el incienso a Gaspar, la mirra a Melchor y el oro a Baltasar. La mirra es una resina aromática; la diadema, un adorno que rodea la cabeza. La cuarta voz cierra el poema con imágenes cristianas de muerte y resurrección.

—Yo soy Gaspar. Aquí traigo el incienso.
Vengo a decir: La vida es pura y bella.
Existe Dios. El amor es inmenso.
¡Todo lo sé por la divina Estrella!

—Yo soy Melchor. Mi mirra aroma todo.
Existe Dios. Él es la luz del día.
La blanca flor tiene sus pies en lodo.
¡Y en el placer hay la melancolía!

—Yo soy Baltasar. Traigo el oro. Aseguro
que existe Dios. Él es el grande y fuerte.
Todo lo sé por el lucero puro
que brilla en la diadema de la Muerte.

—Gaspar, Melchor y Baltasar, callaos.
Triunfa el amor, y a su fiesta os convida.
Cristo resurge, hace la luz del caos
y tiene la corona de la Vida.

7. «En la festividad de los Santos Reyes», de Teresa de Jesús

Desde 9 años. Para la escuela: una voz guía y las demás responden con «vaya con los reyes / la mi manada».

También se reconoce por su comienzo, «Pues la estrella». La manada evoca un rebaño de pastoras; garzón significa muchacho. En «No cures, Llorente, / de buscar razón», no cures equivale a «no te ocupes». La invitación final expresa la fe de la voz que habla.

Pues la estrella
es ya llegada,
vaya con los reyes
la mi manada.

Vamos todas juntas
a ver el Mesías,
pues vemos cumplidas
ya las profecías.
Pues en nuestros días
es ya llegada,
vaya con los reyes
la mi manada.

Llevémosle dones
de grande valor,
pues vienen los Reyes
con tan gran hervor.
Alégrese hoy
nuestra gran zagala:
vaya con los Reyes
la mi manada.

No cures, Llorente,
de buscar razón,
para ver que es Dios
aqueste garzón.
Dale el corazón
y yo esté empeñada:
vaya con los reyes
la mi manada.

8. «Al nacimiento de Cristo Nuestro Señor», de Luis de Góngora

Desde 10 años. Para la escuela: una voz dice cada estrofa y el coro responde con el estribillo.

El clavel representa a Jesús y la Aurora a María. Yelo es hielo, dino equivale a digno y rosicler alude al color rosado del amanecer. Expliquen la escena: el bebé sobre el heno se convierte en una flor que cae.

Caído se le ha un Clavel
hoy a la Aurora del seno:
¡qué glorioso que está el heno,
porque ha caído sobre él!

Cuando el silencio tenía
todas las cosas del suelo,
y, coronada del yelo,
reinaba la noche fría,
en medio la monarquía
de tiniebla tan cruel
caído se le ha un Clavel
hoy a la Aurora del seno:
¡qué glorioso que está el heno,
porque ha caído sobre él!

De un solo Clavel ceñida,
la Virgen, Aurora bella,
al mundo se lo dio, y ella
quedó cual antes florida;
a la púrpura caída
sólo fue el heno fiel.
Caído se le ha un Clavel
hoy a la Aurora del seno:
¡qué glorioso que está el heno,
porque ha caído sobre él!

El heno, pues, que fue dino,
a pesar de tantas nieves,
de ver en brazos tan leves
este rosicler divino
para su lecho fue lino,
oro para su dosel.
Caído se le ha un Clavel
hoy a la Aurora del seno:
¡qué glorioso que está el heno,
porque ha caído sobre él!

9. «Las pajas del pesebre», de Lope de Vega

Desde 10 años. Para la escuela: lectura individual o alternada, después de conversar sobre la Pasión.

La voz arrulla al niño mientras anticipa la corona de espinas y su sufrimiento futuro. Hiel significa amargura; previene quiere decir aquí prepara. Al decir «hoy» y «mañana», hagan oír ese cambio de tiempo. Lee el poema entero antes de proponérselo a tu peque.

Las pajas del pesebre,
Niño de Belén,
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.

Lloráis entre las pajas
de frío que tenéis,
hermoso Niño mío,
y de calor también.

Dormid, Cordero santo;
mi vida, no lloréis;
que si os escucha el lobo,
vendrá por Vos, mi bien.

Dormid entre las pajas,
que aunque frías las veis,
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.

Las que para abrigaros
tan blandas hoy se ven,
serán mañana espinas
en corona cruel.

Mas no quiero deciros,
aunque vos lo sabéis,
palabras de pesar
en días de placer;

que aunque tan grandes deudas
en pajas las cobréis,
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.

Dejad el tierno llanto,
divino Enmanuel,
que perlas entre pajas,
se pierden sin por qué.

No piense vuestra Madre
que ya Jerusalén
previene sus dolores
y llore con José;

que aunque pajas no sean
corona para rey,
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.

10. «Romance del Nacimiento», de Juan de la Cruz

Desde 12 años. Para la escuela: recital literario acompañado de una explicación de sus símbolos.

El nacimiento aparece como una boda entre Dios y la humanidad: esa humanidad es la esposa. Tálamo significa lecho nupcial; desposorio, boda; trueque, intercambio. El cierre cruza el llanto de Dios hecho niño con la alegría humana. Conviene decirlo despacio para que se escuche ese encuentro.

Ya que era llegado el tiempo
en que de nacer había,
así como desposado
de su tálamo salía,

abrazado con su esposa,
que en sus brazos la traía,
al cual la graciosa Madre
en su pesebre ponía,

entre unos animales
que a la sazón allí había,
los hombres decían cantares,
los ángeles melodía,

festejando el desposorio
que entre tales dos había,
pero Dios en el pesebre
allí lloraba y gemía,

que eran joyas que la esposa
al desposorio traía,
y la Madre estaba en pasmo
de que tal trueque veía:

el llanto del hombre en Dios,
y en el hombre la alegría,
lo cual del uno y del otro
tan ajeno ser solía.

Si quieres seguir leyendo, la selección de poesía de Navidad del Instituto Cervantes reúne muchos más villancicos y poemas de los Siglos de Oro.

¿Qué poema de Navidad elegir según la edad?

Para preescolar, de 3 a 5 años, prueba una participación acompañada: tú llevas «Pues andáis en las palmas» y tu peque responde con el cierre. También puede escuchar y hacer el gesto de pedir silencio. Para elegir una pieza que pueda decir completa, sigue con poemas navideños cortos.

De 6 a 8 años, empieza por las imágenes que se pueden contar con palabras de casa: el buey de Nervo, las ramas de Lope o la mañana fría. Contar qué pasa en la estrofa ayuda a ensayarla.

De 9 a 11 años, Darío permite trabajar personajes y Teresa de Jesús, un coro. «De una Virgen hermosa» y Góngora piden reconocer las metáforas. Pregunta quién es el Sol o el clavel antes de pasar a la memoria.

Desde 12 años, el romance de Juan de la Cruz abre una conversación sobre el lenguaje místico. «Las pajas del pesebre» permite mirar cómo una misma imagen cambia de sentido.

Si en casa leen en dos idiomas, pueden alternar esta selección con poemas de Navidad en inglés para niños.

¿Cómo preparar un poema para declamar?

Antes de memorizar, lean el poema y elijan una imagen favorita. Aclaren quién habla y a quién se dirige. Preguntar qué pasa en la escena ayuda a aclarar el sentido.

  1. Elijan cómo lo van a presentar. Individual, por estrofas o con coro. Anoten las entradas de cada voz. En Darío son cuatro: Gaspar, Melchor, Baltasar y quien dice el cierre.
  2. Memoricen una estrofa cada vez. Léanla, tapen el texto y prueben a decirla. Únanla con la anterior y aclaren las palabras difíciles.
  3. Marquen las pausas según la frase. Una coma puede pedir una pausa breve y el final de una idea, una más larga. El renglón ayuda a seguir el verso; la oración les dice dónde termina el sentido.
  4. Prueben la voz desde lejos. Tú escucha al fondo del cuarto. Si alguna palabra se pierde, repítanla con claridad. Para una nana, busquen suavidad con voz audible; para una pregunta, hagan oír la curiosidad.
  5. Elijan pocos gestos. Mirar hacia arriba al nombrar la estrella o extender una mano al ofrecer un don puede bastar.
  6. Ensayen la entrada y la salida. Caminar al lugar, mirar al público, decir título y autor, respirar y comenzar. Esperar un momento al terminar.

Si se pierde una línea, puedes dar la primera palabra de la estrofa siguiente. Lleven una tarjeta de apoyo. Acuerden si el texto irá leído o de memoria y prueben el micrófono.

Para un programa con distintas participaciones, alterna la declamación con villancicos. Al volver a casa pueden seguir con cuentos de Navidad o dedicar otro rato a la carta a Santa.

¿Qué poemas navideños de Gabriela Mistral puedes leer?

«Romance del establo de Belén» cuenta cómo los animales se acercan al recién nacido y lo ayudan. «Romance de Nochebuena» lleva la búsqueda por campos, caminos y personas. Ambos aparecen en Ternura: canciones de niños, publicado por Calleja en Madrid en 1924.

Memoria Chilena, de la Biblioteca Nacional de Chile, tiene esa edición de Ternura digitalizada, y ahí puedes leer los dos poemas completos. Son de los más dulces que hay para preescolar.

Fuentes

Los diez poemas son de dominio público. Se reproducen según las ediciones que siguen, con la ortografía actualizada en el de Teresa de Jesús y los estribillos escritos completos donde la fuente los abrevia.

  • Nervo, Amado. «Noche Buena», Obras completas, vol. III: Las voces. Lira heroica y otros poemas. Texto al cuidado de Alfonso Reyes. Madrid: Biblioteca Nueva, 1920, pp. 167–168. Ejemplar de la Universidad de Toronto, Internet Archive. Se reproduce el poema, sin notas, música ni ilustraciones de la edición.
  • Vega, Lope de. «Pues andáis en las palmas», «Mañanicas floridas» y «Las pajas del pesebre». Centro Virtual Cervantes, Poesía de Navidad, edición digital sin fecha: poemas 2, 4 y 1.
  • Vega, Lope de. Pastores de Belén (Madrid: Juan de la Cuesta, 1612). Edición de Enrique Suárez Figaredo, Lemir, 26 (2022), pp. 107–404. Texto. «De una Virgen hermosa», pp. 283–284; «Zagalejo de perlas», pp. 292–293.
  • Darío, Rubén. Cantos de vida y esperanza. Madrid: Tipografía de la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1905, poema IV. Registro de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Texto reproducido según Centro Virtual Cervantes, poema 11.
  • Teresa de Jesús. «En la festividad de los Santos Reyes» («Pues la estrella»). En Tomás Álvarez, «Nuevos autógrafos poéticos de Santa Teresa», Ephemerides Carmeliticae, 24 (1973/2), pp. 414–427, texto en p. 425. El estudio remite también a la edición de Silverio de Santa Teresa, Biblioteca Mística Carmelitana, VI, Burgos, 1919. Ortografía actualizada; versos completos.
  • Góngora, Luis de. «Al nacimiento de Cristo Nuestro Señor». Centro Virtual Cervantes, Poesía de Navidad, poema 15, edición digital sin fecha.
  • Juan de la Cruz. «Romance del Nacimiento». Centro Virtual Cervantes, Poesía de Navidad, poema 7, edición digital sin fecha.
  • Mistral, Gabriela. Ternura: canciones de niños. Madrid: Editorial Saturnino Calleja, 1924. «Romance del establo de Belén», p. 55; «Romance de Nochebuena», p. 58. Biblioteca Nacional de Chile, Memoria Chilena. Se comentan y enlazan.

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