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  • Ideas para un cuento: 12 preguntas para hacer en familia

    Ideas para un cuento: 12 preguntas para hacer en familia

    El paraguas sigue abierto junto a la puerta, secándose después del aguacero. Vas a guardarlo y se te ocurre que quizá está cansado de salir siempre cuando llueve.

    Para encontrar ideas para un cuento, elige algo cercano —un objeto, un lugar, un sonido— y haz una pregunta que cambie lo que suele pasar. Escoge una respuesta y pregunta qué haría el personaje después. Estas doce preguntas, con ejemplos inventados, son puntos de partida para conversar y guardar una primera escena.

    Si vas a inventar con tu hija, escoge una pregunta que también te dé curiosidad a ti. Quien protagonice puede ser un paraguas, una señora o un caracol. Si prefieren que la aventura lleve el nombre de tu peque, después pueden seguir con cómo escribir un cuento con tu hijo como protagonista.

    ¿Qué preguntas puedes hacer para inventar un cuento?

    Escoge una y deja que la respuesta te lleve a la siguiente pregunta. Las doce son propuestas para inventar; puedes cambiarlas o saltarte las que hoy les digan poco. Los ejemplos muestran una posibilidad entre muchas.

    1. Si un objeto de la casa pudiera pedir un día libre, ¿qué haría? El paraguas quiere salir cuando haya sol. Puedes preguntar quién lo acompañaría o adónde le gustaría ir.
    1. ¿Qué cambiaría si una cosa amaneciera de otro tamaño? Una cucharita crece tanto que atraviesa la cocina. Tal vez alguien tenga que sacar el desayuno al patio.
    1. ¿Qué lugar conocido podría aparecer donde nunca lo habías visto? En el último piso del edificio abre una playa. Para llegar hay que subir en el elevador con una cubeta.
    1. Si un animal tuviera un trabajo inesperado, ¿qué le encargarían? Un caracol reparte cartas. Quizá una de ellas tenga que llegar antes de que se enfríe un pastel.
    1. ¿Quién podría estar haciendo ese ruido? Debajo de la cama se oye un estornudo diminuto. Puede ser una hormiga que sacude su cobija; quien inventa decide.
    1. ¿Qué pasaría si algo cotidiano funcionara al revés? El espejo muestra la nuca de quien se asoma. Una peluquera lo pide prestado para terminar un corte.
    1. ¿Qué recibiría alguien en un paquete sin nombre? Una caja trae un pedazo de cielo nublado. Pueden decidir quién abre la tapa y dónde empieza a llover.
    1. ¿Qué quiere hacer un personaje por primera vez? Una señora quiere aprender a silbar para llamar a su perro. El perro puede reconocer otro sonido que ella haga.
    1. ¿Qué podría perder alguien que casi nunca pierde nada? Un pulpo pierde uno de sus guantes antes de salir. Puede revisar los bolsillos de quienes van con él.
    1. ¿Quién necesitaría ayuda para algo que tú sabes hacer? Un gigante quiere envolver un regalo muy pequeño. ¿A quién le pediría que sostuviera el papel?
    1. ¿Qué acuerdo tendrían que hacer dos personajes que quieren usar lo mismo? Una liebre quiere dormir en una hamaca y un oso quiere columpiarse. Prueba a imaginar lo que propone cada uno.
    1. ¿Qué detalle cambiarías de una tarde cualquiera? Alguien llega a casa con los zapatos cubiertos de arena, aunque viene de la biblioteca. Puedes seguir sus huellas para averiguar qué ocurrió.

    Puedes leer solo la pregunta y reservarte el ejemplo. Así, si tu hija propone que el paraguas quiere ir a una fiesta, sigues la fiesta. El día de sol puede quedarse para otra historia.

    Si vuelven una y otra vez a los dinosaurios, cambia el caracol por uno y escucha qué encargo le darían. También puedes buscar lecturas a partir de sus intereses para compartir algo de ese tema antes de inventar.

    ¿Cómo elegir una idea entre varias?

    Elige la que les dé ganas de contar qué pasa después. «Un paraguas» nombra una cosa. «Un paraguas se esconde para salir un día de sol» permite imaginar dónde se mete y quién lo encuentra.

    Guarda las otras ideas en una hoja. Si hoy salen una playa, un pulpo y un paquete, puedes preguntar con cuál quieren quedarse un rato. También pueden combinarlos si les interesa ver qué pasa cuando se encuentran.

    Scottish Book Trust propone dados de lugares, personajes y objetos para inventar historias. Puedes probar una variación con papelitos dibujados: junten dos, por ejemplo «paraguas» y «heladería», e imaginen qué haría el paraguas en la heladería. También pueden cambiar un papel y probar con otro lugar.

    ¿Cómo convertir una respuesta en el comienzo de un cuento?

    Toma una palabra de su respuesta y vuelve a ella. Si responde «quiere ir al parque», puedes continuar con «¿qué quiere hacer ahí?». Puedes esperar, añadir una idea tuya o dejar que dibuje lo que imagina.

    Veamos una conversación inventada entre una tía y su sobrina. La tía eligió la primera pregunta, la del objeto que pide un día libre:

    —El paraguas quiere salir cuando haya sol.

    —¿Qué quiere hacer afuera?

    —Comerse un helado.

    —Yo me lo imagino esperando en la fila. ¿Cómo lo pide?

    —Se abre y cierra. Pero tira todos los conos.

    La tía anota «se abre y cierra» y «tira todos los conos». Le lee esas frases a su sobrina, que añade:

    —Luego le ponen uno en cada punta.

    Con esas respuestas pueden empezar así:

    El paraguas salió de casa una mañana de sol. En la heladería se puso al final de la fila. Cuando le tocó pedir, se abrió de golpe y los conos del mostrador rodaron por el piso.

    Hasta ahí llegó nuestra primera escena. Pueden seguir con los helados en las puntas, cambiar la forma en que pide o dejarlo esperando mientras piensan qué sabor le gustaría.

    En «Construyendo un cuento», la SEP propone elegir un personaje, un lugar y un problema, e invita a contar la historia imaginada a la familia. En nuestro ejemplo aparecieron durante la conversación: el paraguas, la heladería y el desastre de los conos.

    Si la respuesta hubiera sido otra, la historia cambiaría. Puedes comparar estas posibilidades:

    Respuesta sobre el paraguasUna manera de seguirLa idea que empieza a aparecer
    «El paraguas quiere ir al parque».«¿Qué haría al llegar?».Busca una banca donde sentarse sin pinchar a nadie.
    «Quiere quedarse en casa».«¿Qué le gustaría hacer ahí?».Se acomoda a escuchar la lluvia desde adentro.
    «Quiere volverse sombrero».«¿Quién se lo pondría?».Busca una cabeza de su tamaño.

    ¿Cómo acompañar mientras inventan?

    Tú también puedes entrar en la historia: «Yo veo al paraguas con un helado de limón». Tu sobrina quizá lo quiera de fresa, o proponga que cada punta lleve un sabor. Anota su versión y sigan desde ahí.

    Cuando diga «no sé», ofrece algo concreto que pueda mirar o elegir: «¿Probamos con el paraguas o con ese zapato?». También puede dibujar, hacer el sonido del personaje o pedirte que cuentes tú. Si prefiere volver a jugar a otra cosa, guarda la hoja para después.

    ¿Qué hago si aparece algo personal?

    Si entre los conos y los helados tu hija empieza a contarte algo que le pasó en la escuela, puedes cerrar el cuaderno y escucharla. Después pregúntale si quiere guardarlo para sí o llevar alguna parte al cuento. También pueden volver al paraguas cuando ella quiera.

    Si dice que el paraguas está triste, pregunta qué le pasó dentro de la historia. Quizá perdió su helado o se quedó esperando a alguien. Escucha la explicación que quiera darle y sigan desde lo que le ocurrió al personaje.

    ¿Cómo pasar de la idea al papel?

    Anota la frase que quieran guardar y léesela a quien la inventó contigo. Con «se abre y cierra» puedes contar cómo se mueve el paraguas. Si quieres saber más de quien protagoniza, puedes seguir con cómo crear un personaje para un cuento infantil.

    Aprende en Casa propone el dictado con ayuda de un familiar al reescribir un cuento conocido. Puedes hacer lo mismo con la historia que inventaron: tú escribes y quien cuenta te dice qué pasa. Después pueden leer lo anotado y elegir qué quieren añadir.

    Para trabajar las palabras, los diálogos y el ritmo, sigue con cómo escribir y revisar un cuento para niños. Hoy pueden guardar una primera escena y una pregunta pendiente: ¿de qué sabor será el helado que le pondrán al paraguas en cada punta?

    Fuentes

    • Scottish Book Trust. «Make your own story cube», s. f. Actividad con dados de lugares, personajes y objetos. La variante con papelitos y sus combinaciones se propone para esta pieza.
    • Secretaría de Educación Pública. «Construyendo un cuento». Nueva Escuela Mexicana Digital, 6 de febrero de 2025. Pasaje de selección de tarjetas y conversación con familiares.
    • Secretaría de Educación Pública. «Dictas, revisas, lees y…». Aprende en Casa, 20 de junio de 2023; la página muestra también la fecha del 10 de octubre de 2024. Propuesta de dictado y reescritura con apoyo familiar.

    Fuentes consultadas el 9 de octubre de 2026. Las doce preguntas, sus ejemplos y la conversación del paraguas son propuestas originales preparadas para esta pieza.

  • Algunos tips para ejercitar la creatividad

    Algunos tips para ejercitar la creatividad

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    Algunos tips para ejercitar la creatividad

    La capacidad creativa, o creatividad, como se le llama normalmente, es como un superpoder, es casi hacer magia. Nos da la habilidad de hacer que haya cosas nuevas en el mundo, nos permite modificar el entorno y la realidad en la que vivimos. Incluso con ella podemos crear mundos nuevos, con habitantes, idiomas, religiones y todo. Y si algo podemos aprender de la fantasía y de la ciencia ficción es que los poderes requieren trabajo para controlarlos y convocarlos para poder usarlos cuando los necesitemos.

    Sabemos que no es fácil, por eso compartimos algunos ejercicios que pueden ayudar a fortalecer el músculo de la creatividad.

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  • En búsqueda de la inspiración divina

    En búsqueda de la inspiración divina

    “La inspiración existe, pero tiene que encontrarse trabajando” -Sigmund Freud.

    escritor inspiradoLas ideas geniales a veces llegan solas en momentos inesperados, pero sentarse a esperar que la luz divina nos ilumine y así la inspiración llegue a nosotros es un proceso que toma bastante tiempo, el cual no siempre tenemos. La buena noticia es que hay varias formas de estimular a las musas para agilizar el proceso, y una de las más efectivas para nosotros, los relatores de historias, es acercarnos al trabajo de otros que comparten nuestro oficio. Obviamente hablamos de los libros; la lectura es una GRAN FUENTE DE INSPIRACIÓN, pero no es el único medio a través del cual los narradores nos invitan a sus mundos imaginarios.

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