
Hace diecisiete años un grupo de amantes de la literatura, entre quienes se encontraban la escritora mexicana Carmen Boullosa y el poeta colombiano Álvaro Mutis, se juntaron para crear un santuario para escritores. El proyecto en el que arduamente trabajaron (y aún trabajan) se trata de un espacio en el que se pudiera dar asilo político a escritores extranjeros residentes en la Ciudad de México, perseguidos o amenazados en su país de origen. Así fue que nació la Casa Refugio Citlatépetl.
