Los cuentos clásicos para niños cambiaron al pasar entre quienes los cuentan, escriben, ilustran o llevan al cine. Perrault publicó sus cuentos con moralejas en 1697; Grimm revisó su colección entre 1812 y 1857. Algunas adaptaciones reducen la violencia; otras cambian quién resuelve el peligro. Caperucita, Cenicienta, Blancanieves, Los tres cerditos y La sirenita permiten seguir esas decisiones.
Esta página compara cinco cuentos, los cambios de Grimm y las versiones de cine, con ejemplos de ilustraciones, adaptaciones por edad y una tabla para comparar dos relatos en casa o en el salón. Si buscas primero el recorrido de un solo cuento, las versiones de Caperucita Roja y sus finales reúnen la tradición oral, Perrault, Grimm y reescrituras actuales.
Puedes ir a los originales, la tradición oral, Perrault, los cambios de Grimm, La sirenita, las ilustraciones, el cine, las adaptaciones para pequeños, las reescrituras o la elección y el miedo.
¿Cuál es la versión original de cada cuento clásico?
Al buscar el original, anota quién escribió esa redacción y en qué año se publicó. En un cuento tradicional puedes encontrar varias versiones impresas; en un cuento de autor, como La sirenita, puedes buscar el texto que publicó Andersen.
| Cuento | Una versión para leer | Qué cambia al buscar otra versión |
|---|---|---|
| Caperucita Roja | Perrault, 1697; Grimm, 1812 y 1857 | El final pasa de devoración a rescate; hay variantes con escape de la niña |
| Cenicienta | Perrault, 1697; Grimm, en la traducción de Viedma de 1879 | Cambian ayudas, calzado y destino de las hermanas |
| Blancanieves | Grimm, 1812 y 1857 | La reina pasa de madre a madrastra; cambia cómo sale la manzana |
| Los tres cerditos | Joseph Jacobs, English Fairy Tales, 1890 | Dos cerditos son devorados; otras versiones los dejan a salvo |
| La sirenita | Hans Christian Andersen, 1837 | El desenlace incluye una transformación en hija del aire; el cine añade personajes con nombre |
Las fechas son las de la versión escrita: estas historias se contaban desde mucho antes. Para leer dos redacciones completas en español, puedes abrir Caperucita Roja original de Perrault y Grimm. Las ediciones y muestras legales de los otros cuentos están en Fuentes.
¿Qué significa que una versión sea la correcta?
Una versión puede ser fiel a la edición de la que parte. Una adaptación puede cambiarla y declarar sus decisiones. Para una tarea sobre Perrault, busca su redacción; para leer en casa, puedes elegir una que conserve el ingenio de la niña y cambie el desenlace.
El beso que recuerdas pertenece a una Blancanieves concreta. En Grimm de 1857, un tropiezo durante el traslado del ataúd hace salir el trozo de manzana; en la película de Disney de 1937, el príncipe la despierta con un beso. Puedes guardar ambas versiones con sus créditos.
¿Los cuentos clásicos se contaban primero a personas adultas?
Muchos cuentos de la tradición europea circularon entre personas adultas y luego se incorporaron a los libros infantiles. La especialista en literatura Maria Tatar, en una conversación recogida por el MIT en 1999, recuerda que también podían estar presentes niñas y niños. Su participación y sus reacciones quedaron mucho menos documentadas.
En un libro que recuerdas desde la infancia puedes encontrar hambre, deseo o una amenaza dentro de la familia. Este panorama sigue una parte de la tradición europea; otras culturas tienen sus propios recorridos.
Dos relatos permiten mirar de cerca la distancia entre contar y publicar:
- La Caperucita recogida por Achille Millien en Francia, hacia 1870. La niña pide salir, se libera del hilo que la sujeta y escapa. La abuela ha muerto. La variante que estudian Christine Shojaei Kawan y D. L. Ashliman incluye escenas crudas, aunque la niña encuentre su propia salida. La fecha corresponde a la recogida del relato.
- Los tres cerditos de Joseph Jacobs, 1890. La guía de Anaya sitúa un antecedente impreso en Halliwell, 1853. Jacobs recoge una historia en la que el lobo devora a dos cerditos y el tercero acaba comiéndoselo. Esa redacción conserva además tres intentos de engañar al superviviente después de los soplidos.
La historia también puede volver del libro a la sobremesa, cuando alguien la cuenta como la recuerda. Ese ir y venir entre la voz y las páginas forma parte de el cuento popular y su transmisión.
¿Qué hizo Perrault con los cuentos en 1697?
Charles Perrault dio forma literaria a relatos y los acompañó con moralejas. En Histoires ou Contes du temps passé, publicado por Claude Barbin en París en 1697, puedes seguir tanto las acciones de los personajes como los versos que comentan esas acciones.
Claire-Lise Malarte-Feldman estudia el cambio de público al traducir a Perrault: de la élite de los salones parisinos del siglo XVII a un público principalmente joven en el siglo XX. Cada cuento dirige una advertencia distinta a quienes lo leen.
En Caperucita, el lobo devora a la niña y la moraleja advierte sobre los lobos de trato dulce que siguen a las jóvenes hasta sus casas. La capa y el bosque permiten reconocer el cuento; esos versos te dicen a quién dirige Perrault su advertencia. Puedes explicarla como una enseñanza histórica y volver a la conducta de quien engaña y ataca.
En Cenicienta, la joven perdona a sus hermanas. El texto francés termina con dos moralejas: una celebra la buena gracia; la otra señala que, para abrirse paso, además del talento hace falta el apoyo de padrinos y madrinas. El hada también puede leerse como alguien que abre una puerta a la corte: esa es nuestra interpretación de los versos.
La traducción española de Teodoro Baró, Cuentos de hadas, Bastinos, 1883, recrea esas moralejas con versos sobre la bondad y la belleza del corazón. Cambiar de idioma también puede cambiar lo que se dice al terminar. Al comparar, guarda el nombre de quien traduce junto al de quien escribe.
¿Qué cambió Grimm entre las ediciones de 1812 y 1857?
Jacob y Wilhelm Grimm revisaron palabras, relaciones familiares y referencias sexuales, y reforzaron indicaciones de conducta. En Blancanieves cambió quién era la reina; en Rapunzel, la frase que delata a la joven. El peligro y los castigos siguieron en las páginas.
| Cuento | Primera edición, 1812 | Redacción final, 1857 |
|---|---|---|
| Blancanieves | La reina que la persigue es su madre; un criado golpea a la joven y hace salir la manzana | Su madre muere y el padre se casa de nuevo; un tropiezo al llevar el ataúd hace salir la manzana |
| Rapunzel | La joven revela que su ropa le queda apretada; aparecen sus hijos gemelos | Delata las visitas del príncipe al preguntar por qué le cuesta más subir a la hechicera que a él; los gemelos siguen al final |
| Caperucita Roja | Ya aparecen el cazador, las piedras y el segundo lobo | La madre amplía sus recomendaciones y la niña saluda sin que nadie le responda |
D. L. Ashliman sitúa los cambios principales de Blancanieves desde la edición de 1819. La comparación de Rapunzel en la Universidad de Pittsburgh permite ver cómo se oculta la referencia al embarazo. Shojaei Kawan señala que las dos Caperucitas siguen siendo esencialmente el mismo cuento.
Suavizar una parte puede dejar intacta otra. En Blancanieves de 1857, la reina conserva el castigo de bailar con zapatos de hierro ardientes hasta morir. En Rapunzel, el príncipe pierde la vista al caer entre espinas; en Caperucita mueren los dos lobos.
En el comienzo de Blancanieves traducido por Isabel Hernández e ilustrado por Iban Barrenetxea, Nórdica, 2012, la madre muere y el rey se casa de nuevo. Ruiponche, la Rapunzel traducida por José S. Viedma, conserva el comentario que delata al príncipe y la lesión de los ojos, pero omite los gemelos. Si quieres reconocer qué cambió al llegar al español, continúa con cómo reconocer la versión de un clásico.
¿Quién escribió La sirenita original y cómo termina?
Hans Christian Andersen publicó La sirenita en danés el 7 de abril de 1837, según el registro del Centro Hans Christian Andersen de la Universidad del Sur de Dinamarca. Es una obra de autor. Los créditos de una traducción te permiten encontrar su redacción en español.
En el fragmento que ofrece el Instituto Cervantes, traducido por Enrique Bernárdez para Cuentos completos, Anaya, 1989, la sirenita sostiene al príncipe para que pueda respirar después del naufragio. Ella actúa desde el comienzo de la historia.
En la traducción de Jean Hersholt conservada por el centro universitario danés, el final sigue así: el príncipe se casa con otra joven; la sirenita renuncia a matarlo, su cuerpo se vuelve espuma y después ella se une a las hijas del aire. Se le abre la posibilidad de obtener un alma inmortal mediante buenas acciones.
El cuento sigue después de la espuma. Si una sinopsis se detiene ahí, todavía falta la última transformación y el comentario sobre los niños buenos y malos. Esa salida espiritual pertenece a Andersen; puedes conversar sobre ella como parte de su cuento.
¿Cómo cambiaron los cuentos con las ilustraciones del siglo XIX?
Con las ilustraciones, el cuento ganó escenas que puedes mirar mientras alguien lee. Si te detienes en una, busca qué eligió mostrar quien dibuja y vuelve al pasaje que la acompaña.
La Biblioteca Nacional de Francia conserva el frontispicio de Gustave Doré sobre la lectura de cuentos en familia, grabado por Adolphe François Pannemaker y fechado en 1862. Su proyecto de investigación sitúa la publicación de Perrault-Doré con Hetzel en 1861 y destaca el gran formato y las láminas fuera del texto. El año del ejemplar y el de salida de una edición pueden diferir.
En Inglaterra, Walter Crane reunió Cenicienta y Los tres osos, entre otras historias, en New toy book. La Biblioteca del Congreso conserva una edición de Routledge que fecha aproximadamente en 1874, con ilustraciones a color. Son otros cuentos convertidos en un libro para mirar además de escuchar.
En español, la edición de Perrault traducida por Baró en 1883 acredita a Vicente Urrabieta y Julián Bastinos como ilustradores. El mismo relato podía llegar a casa con otro vocabulario y otras imágenes. Para comparar dos ejemplares, busca el momento en que aparece el peligro y mira cuánto espacio ocupa el dibujo.
¿Qué cambió el cine de animación en los cuentos clásicos?
En el cine, los personajes hablan, se mueven y cantan. El beso de Blancanieves también ocupa el lugar del trozo de manzana que sale de su garganta. Estos son los cambios de cuatro adaptaciones.
| Adaptación animada | Año | Cambio o recurso que puedes localizar |
|---|---|---|
| Los tres cerditos, dirigida por Burt Gillett | 1933 | El lobo se escalda al bajar por la chimenea y escapa; en Jacobs, el cerdito lo cocina y se lo come |
| Blancanieves y los siete enanos | 1937 | La despierta el beso del príncipe |
| Cenicienta | 1950 | Los ratones y el hada tienen papeles propios en la ayuda a la joven |
| La sirenita | 1989 | Ariel y Eric tienen nombre; Sebastián y Flounder acompañan a la protagonista |
Una versión filmada también decide cómo se ve el miedo. Tatar compara la narración del bosque de Blancanieves con los árboles amenazantes de la película: cambiar el medio puede intensificar una escena aunque se reduzca otra forma de violencia.
Si el grupo conoce la película, puedes empezar por una diferencia visible: ¿qué hizo salir la manzana?, ¿quién ayudó a la sirenita? Anoten el nombre del libro y de la película antes de comparar.
¿Cómo se adaptan los cuentos para los más pequeños?
Quien adapta puede acortar el viaje, dejar una frase para que se repita o hacer que el lobo salga vivo de la casa. Esas decisiones aparecen también en libros dirigidos a quienes empiezan a leer. La edad que marca el libro orienta; lo que cuenta se ve al abrirlo.
La Sirenita de Vicente Muñoz Puelles y Laura Catalán, Anaya, 2017, cambia cosas desde las primeras páginas: el rey tiene cinco hijas, frente a seis en Andersen, y es el padre quien autoriza la subida a la superficie. Es para leer desde los cinco años.
La historia de los tres cerditos, Jacobs traducido por Fernando Santos e ilustrado por Xan López Domínguez, Anaya, 2015, pertenece a una colección para primeros lectores y usa letra ligada. Conserva las muertes del original, empezando por la del primer cerdito. Letra para empezar a leer y final suave son decisiones distintas.
En las versiones de Idunn, la Caperucita de 3–5 años deja a la abuela escondida y permite que la niña haga salir al lobo; la de 6–8 conserva las devoraciones y el rescate, pero los lobos huyen. Estas adaptaciones parten de Grimm y declaran qué conservaron y qué cambiaron. El original y la versión breve pueden convivir, cada uno con su crédito.
¿Qué cambian las reescrituras contemporáneas?
Pescetti mira lo que un niño imagina mientras escucha; Scieszka le da la palabra al lobo; Munari lleva a Caperucita a una ciudad. La guía de Anaya describe la ayuda que recibe Caperucita Amarilla.
Caperucita Roja, tal como se la contaron a Jorge, de Luis María Pescetti, con ilustraciones de O’Kif, Loqueleo México, 2015, pone frente a frente lo que cuenta un papá y lo que imagina su hijo. Es para leer desde los cuatro años, y la pregunta que deja es qué diferencia hay entre lo que se dice y lo que se imagina.
La verdadera historia de los tres cerditos, de Jon Scieszka, ilustrada por Lane Smith y traducida por María Negroni, Puffin, 1996, entrega la voz al lobo. Es para niños de cinco a ocho años. Escuchar al lobo permite preguntar qué afirma y con qué pruebas quiere convencerte; conocer su voz deja abierta la discusión sobre sus actos.
Caperucita Amarilla, en Caperucita Roja, Verde, Amarilla, Azul y Blanca, de Bruno Munari y Enrica Agostinelli, Anaya, edición de 2001, lleva el encuentro a la ciudad. Ahí, los canarios ayudan a la niña ante un lobo conductor. Al cambiar de lugar, Caperucita también encuentra otros ayudantes.
Estas reescrituras cambian la voz, lo que se imagina al escuchar y el lugar del encuentro. Una protagonista también puede decidir pedir o aceptar ayuda.
¿Suavizar los cuentos les quita algo?
Puede quitarles tensión, una repetición, una decisión difícil o parte del humor; también puede abrir la lectura a alguien que hoy prefiere otro grado de peligro. Para reconocer el cambio, busca qué hacía el personaje y qué puede hacer en la adaptación.
La bibliotecaria Pauline Dewan, en Children and Libraries, 2016, defiende que el peligro de ficción forma parte del atractivo de muchos cuentos. Tatar recuerda la interpretación de Bruno Bettelheim sobre su posible función para afrontar conflictos, pero plantea dudas sobre convertir esa lectura en un efecto terapéutico general. Dewan defiende conservar el peligro; Tatar pregunta qué podemos afirmar sobre la reacción de quien escucha.
Israel Orbach, Edith Vinkler y Dov Har-Even estudiaron la reacción de 132 niñas y niños de 6 a 9 años. En su trabajo de 1993, la ansiedad subió solo después del relato aterrador, y la compararon con la de un relato aterrador con final feliz y con otros relatos. Es un dato de un grupo y de un momento: en casa, lo que manda es lo que inquieta a tu peque.
Nuestro criterio al adaptar es conservar una dificultad que se entienda y una acción que cambie lo que sucede. Si el lobo sale de la casa porque Caperucita lo engaña, puedes seguir su decisión. Si desaparecen a la vez amenaza, intento y respuesta, revisa qué sostiene la historia que quedó.
¿Qué versión elegir según la edad?
Estas tres versiones de Caperucita Roja de Idunn ofrecen distintos largos y finales para leer juntos. Las edades orientan la elección; también cuenta lo que tu peque quiera escuchar.
| Edad orientativa | Versión de Idunn | Final |
|---|---|---|
| 3–5 años | Breve, con engaño y amenaza | La abuela se esconde; Caperucita cierra la puerta. Ambas quedan a salvo y el lobo se marcha. |
| 6–8 años | Dos encuentros y rescate con tijeras | Niña y abuela sobreviven; ambos lobos huyen. |
| 9–12 años | Relato largo, con tijeras y piedras | Niña y abuela sobreviven; ambos lobos mueren. |
Si quiere leer por su cuenta, prueba un párrafo y observa si sigue quién habla y qué sucede. Si una escena inquieta, pueden detenerse, adelantar el final o elegir otra lectura. También pueden cerrar el libro y volver mañana.
Para la noche, puedes cambiar de cuento además de cambiar de versión. En la selección de cuentos para dormir puedes elegir otra historia para leer juntos.
¿Cómo comparar dos versiones en casa o en el salón?
Elige una escena que exista en las dos y anota quién firma cada texto. Puedes usar el despertar de Blancanieves: en Grimm sale la manzana; en la película llega un beso. Luego busquen qué acciones preparan cada desenlace.
| Lo que anotamos | Versión A | Versión B |
|---|---|---|
| Autor, traductor o adaptador; editorial y año | ||
| Qué peligro enfrenta el personaje | ||
| Qué hace para salir de él y quién ayuda | ||
| Qué pasa con quien causa el daño | ||
| Una escena que sostiene nuestra respuesta | ||
| Qué final queremos compartir hoy y por qué |
Pilar Perea Insuasty y M.ª Pilar Núñez Delgado investigaron la lectura de versiones con 35 escolares de 6 y 7 años en Cali, en 2024. Al leer en voz alta relatos emparentados, los niños hicieron conexiones entre ellos y argumentaron sus preferencias: comparar versiones da mucho de qué hablar.
Puedes pedir una sola prueba: «¿En qué parte lo viste?». Si prefieren quedarse con el cuento que ya conocen, guarda los otros créditos para cuando quieran volver.
¿Qué podemos preguntar sobre dos versiones?
- ¿Qué cambió en la escena que elegimos?
- ¿Quién ayuda al personaje en cada relato?
- ¿Cómo cambia el final cuando el personaje toma otra decisión?
- ¿Qué añade la imagen o la película a las palabras del cuento?
La propuesta de Idunn
En Idunn buscamos nutrir la curiosidad con lecturas para compartir. Este recorrido reúne historias conocidas y cambios que pueden sorprender a quienes las escucharon desde la infancia. Un mismo cuento deja nuevas preguntas cuando llega con otra voz, otra imagen u otro final.
Fuentes
- Maria Tatar. Fairy Tales Across Media. MIT, 1999. Conversación.
- Claire-Lise Malarte-Feldman. The Challenges of Translating Perrault’s Contes into English. Marvels & Tales 13(2), 1999. Resumen.
- Pauline Dewan. Perennially Popular: The Appeal of Classic Fairy Tales for Children. Children and Libraries 14(2), 2016. DOI 10.5860/cal.14n2.27. Ensayo.
- Charles Perrault; Teodoro Baró (trad.). Caperucita roja, en Cuentos de hadas. Barcelona: Juan y Antonio Bastinos, 1883, pp. 61–64. Ilustraciones del volumen: Vicente Urrabieta y Julián Bastinos. Texto español).
- Christine Shojaei Kawan. Caperucita Roja y el lobo, un lugar de destino y dos caminos. Estudis de Literatura Oral Popular 1, 2012, pp. 167–184. Estudio.
- D. L. Ashliman (trad.). The Grandmother. Universidad de Pittsburgh, 2007. Variante recogida por Achille Millien, Nivernais, hacia 1870. Relato.
- Charles Perrault. Cendrillon, ou la petite pantoufle de verre, en Histoires ou Contes du temps passé. París: Claude Barbin, 1697, pp. 117–148. Texto francés/Original/Cendrillon).
- Charles Perrault; Teodoro Baró (trad.). La Cenicienta, en Cuentos de hadas. Barcelona: Bastinos, 1883. Ilustraciones del volumen: Vicente Urrabieta y Julián Bastinos. Texto español).
- Jacob y Wilhelm Grimm; José S. Viedma (trad.). La Cenicienta, en Cuentos escogidos. Madrid: Gaspar, colección catalogada en 1879. Texto español).
- Jacob y Wilhelm Grimm. Blancanieves, KHM 53. Ediciones de 1812 y 1857; traducciones de D. L. Ashliman, Universidad de Pittsburgh. 1812 · 1857.
- Jacob y Wilhelm Grimm; Isabel Hernández (trad.); Iban Barrenetxea (il.). Blancanieves. Nórdica, primera edición, mayo de 2012. ISBN 9788415564102. Muestra, pp. 9–24 · Ficha editorial.
- D. L. Ashliman. Rapunzel. Comparación de las ediciones de 1812 y 1857, Universidad de Pittsburgh, revisión de 2019. Textos.
- Jacob y Wilhelm Grimm; José S. Viedma (trad.). Ruiponche. Madrid: Gaspar, edición del siglo XIX, s. f. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, portal Letras Mexicanas.
- Centro Hans Christian Andersen, Universidad del Sur de Dinamarca. Registro de cuentos, entrada 16: La sirenita, 7 de abril de 1837. Registro.
- Hans Christian Andersen; Jean Hersholt (trad.). The Little Mermaid. Centro Hans Christian Andersen, Universidad del Sur de Dinamarca. Texto.
- Hans Christian Andersen; Enrique Bernárdez (trad.). La sirenita, en Cuentos completos, tomo I. Anaya, 1989. Fragmento en el Instituto Cervantes.
- Hans Christian Andersen; Vicente Muñoz Puelles (trad. y adapt.); Laura Catalán (il.). La Sirenita. Anaya, primera edición, febrero de 2017. ISBN 9788469808771. Ficha editorial · Muestra, pp. 4–5.
- Joseph Jacobs. The Story of the Three Little Pigs, en English Fairy Tales, 1890. Project Gutenberg.
- Joseph Jacobs; Fernando Santos (trad.); Xan López Domínguez (il.). La historia de los tres cerditos. Anaya, primera edición, mayo de 2015. ISBN 9788467871470. Muestra, pp. 6–7.
- Beatriz Bejarano. La historia de los tres cerditos: proyecto de lectura. Anaya, 2015, pp. 2–4. Guía.
- Gustave Doré y Adolphe François Pannemaker. La lecture des contes en famille, frontispicio, ejemplar de 1862. Bibliothèque nationale de France, RES-Y2-179. Imagen y ficha.
- Bibliothèque nationale de France. Les contes de Perrault illustrés par Gustave Doré: histoire éditoriale, analyse iconographique, enjeux narratifs. Proyecto de investigación.
- Walter Crane. New toy book. Routledge, [1874?], 66 hojas, ilustraciones a color. Biblioteca del Congreso.
- Disney Movies. Blancanieves y los siete enanos, 1937 · Cenicienta, 1950 · La sirenita, 1989.
- D23. Three Little Pigs, dirección de Burt Gillett, estreno del 27 de mayo de 1933. Ficha.
- Luis María Pescetti; O’Kif (il.). Caperucita Roja, tal como se la contaron a Jorge. Loqueleo México, 2015, 32 pp. ISBN 9786070128776. Ficha editorial.
- Jon Scieszka; Lane Smith (il.); María Negroni (trad.). La verdadera historia de los tres cerditos. Puffin, 1996, 32 pp. ISBN 9780140557589. Ficha editorial.
- Bruno Munari y Enrica Agostinelli, texto e ilustración. Caperucita Roja, Verde, Amarilla, Azul y Blanca. Anaya, edición de 2001. ISBN 9788420790459. Ficha editorial.
- Emilia Taladriz e Isabel Morueco. Caperucita Roja, Verde, Amarilla, Azul y Blanca: proyecto de lectura. Anaya, 1998, pp. 1–5. Guía.
- Israel Orbach, Edith Vinkler y Dov Har-Even. The Emotional Impact of Frightening Stories on Children. Journal of Child Psychology and Psychiatry 34(3), 1993, pp. 379–389. DOI 10.1111/j.1469-7610.1993.tb00999.x. Resumen.
- Pilar Perea Insuasty y M.ª Pilar Núñez Delgado. Aportaciones de la intertextualidad a la competencia literaria: los cuentos tradicionales en la educación básica primaria colombiana. Íkala, 2024. Estudio.


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