Santa tiene la chimenea a la vista, pero entre los dos hay un camino que se divide. Una vuelta lleva al destino; otra termina contra una pared. En el papel, basta levantar el dedo y volver al cruce para probar de nuevo.
Descarga 12 laberintos de Navidad para imprimir, con ilustraciones originales de Idunn y tres niveles: fácil, de 3 a 5 años; medio, de 6 a 8; y difícil, de 9 a 12. Cada hoja trae una misión y las soluciones van aparte. Las edades orientan: empieza por el recorrido que tu peque pueda disfrutar. Para ir directo: descargas por nivel · elegir dificultad · trucos para resolver · acompañar · hacer uno en casa · tipos de laberintos · qué se practica
Este juego forma parte de nuestras actividades de Navidad. Puedes imprimir una sola misión y guardar las demás para las vacaciones.
¿Qué laberintos de Navidad puedes imprimir por nivel?
La colección reúne cuatro laberintos fáciles, cuatro medios y cuatro difíciles. El número identifica la hoja y su solución, para que encuentres la respuesta del mismo juego aunque los imprimas por separado.
| Nivel | Edad orientativa | Qué cambia en el recorrido | Primera hoja para probar |
|---|---|---|---|
| Fácil | 3 a 5 años, preescolar | Caminos anchos, pocas vueltas y pocos callejones | F1: Santa y la chimenea |
| Medio | 6 a 8 años, primeros grados de primaria | Más bifurcaciones y un objeto que recoger | M1: la piñata y la posada |
| Difícil | 9 a 12 años | Red de caminos más densa, puentes o dos entradas | D1: el trineo y la casa |
Para imprimir: elige el archivo en carta o A4 según tu papel, a tamaño real y por una sola cara. Usa blanco y negro; imprime una hoja de prueba y comprueba que se vean todas las paredes antes de sacar el resto.
Laberintos fáciles de Navidad: de 3 a 5 años
Los caminos dejan espacio para seguirlos con el dedo antes de usar una crayola o un lápiz. Tú puedes leer la misión y señalar los dos dibujos entre los que viajará tu peque.
| Hoja | Misión | Qué buscar antes de empezar |
|---|---|---|
| F1 | Llevar a Santa hasta la chimenea | Santa marca la entrada; la chimenea, la salida |
| F2 | Acompañar al reno hasta su establo | El recorrido termina junto a la puerta del establo |
| F3 | Llevar la estrella a la punta del árbol | La estrella queda al inicio y el árbol al final |
| F4 | Llevar el regalo al calcetín navideño | Hay que encontrar el paso que llega al calcetín |
Con tres o cuatro años, pueden hacer solo F1 y dejar que coloree los dibujos después. Si el dedo encuentra la ruta y el lápiz se sale del camino, conserva el juego con el dedo o amplía la impresión. Puedes sostener la hoja mientras tu peque decide hacia dónde ir.
Laberintos navideños de nivel medio: de 6 a 8 años
En estas hojas hay una parada obligatoria: recoger el objeto señalado antes de llegar. Léela junto con el destino, porque llegar por otro camino puede dejar la misión incompleta.
| Hoja | Misión | Objeto que recoger |
|---|---|---|
| M1 | Llevar la piñata a la posada | Un adorno de papel picado |
| M2 | Guiar a los Reyes hasta la estrella | Una corona |
| M3 | Llevar la carta hasta Santa | Una estampilla |
| M4 | Llevar la esfera hasta el árbol | El gancho para colgarla |
Tu peque puede rodear el objeto cuando pase por él y continuar hasta la salida. Al terminar, pídele que te muestre ese tramo. Si le cuesta recordar la parada, deja la consigna a la vista y léanla de nuevo antes de trazar.
Laberintos de Navidad difíciles: de 9 a 12 años
La dificultad aumenta por la cantidad de decisiones y por las reglas de cada hoja. Conviene mirar el dibujo completo antes de apoyar el lápiz.
| Hoja | Misión | Reto |
|---|---|---|
| D1 | Conducir el trineo hasta la casa | Un puente cruza sobre otro camino |
| D2 | Llevar los regalos hasta el árbol | Elegir cuál de las dos entradas permite llegar |
| D3 | Llevar una luz hasta la estrella central | Recorrer un laberinto circular con muchas bifurcaciones |
| D4 | Llevar el farol hasta la plaza de la posada | Resolver una cuadrícula densa con un puente |
En un puente, los caminos pasan a distinta altura: sigue por el mismo camino al atravesar el cruce. El dibujo del puente indica dónde uno pasa por encima del otro. En D2, prueben una entrada a la vez y regresen al inicio para cambiarla.
Soluciones de los 12 laberintos
Guarda las respuestas contigo. Si tu peque pide ayuda, busca el mismo código y ofrece una pista del punto donde se quedó. Después pueden comparar el recorrido completo, incluida la parada de los niveles medios y el paso por los puentes.
¿Cómo elegir el nivel de laberinto para tu peque?
Prueba con la primera hoja de cada nivel, empezando por F1. Observa si encuentra la entrada, entiende el destino y elige por dónde continuar. Si resuelve con comodidad y quiere otro reto, ofrécele M1; después, D1.
Cuando duda en un cruce, dale tiempo para explorar. Si necesita que señales cada vuelta, regresen a un recorrido con menos decisiones. Si sabe hacia dónde ir pero le cuesta mover el lápiz entre las paredes, cambia el tamaño o la herramienta antes de cambiar la dificultad.
La edad de la tabla sirve para escoger una primera hoja. Tu hija puede querer una misión fácil a los ocho años o disfrutar una difícil antes de los nueve. El criterio para seguir es que tenga decisiones propias que tomar y ganas de probarlas.
¿Cuál es el truco para resolver un laberinto?
Recorrer con el dedo antes de marcar, volver al último cruce y señalar los callejones permite llevar cuenta de lo que ya probaste. Puedes enseñar una estrategia a la vez:
- Ubica entrada, salida y condiciones. En el nivel medio, localiza también el objeto. En los difíciles, revisa puentes y entradas.
- Explora con el dedo. Sigue un tramo hasta el siguiente cruce y mira qué alternativas se abren allí.
- Marca los callejones. Pon una pequeña cruz dentro del camino cerrado y vuelve a la bifurcación anterior. Conserva visible el paso que aún puedes probar.
- Prueba desde la salida. En las hojas con caminos que se pueden recorrer en ambos sentidos, busca hacia atrás para ver el dibujo desde otro punto. Luego comprueba el trayecto desde la entrada y respeta la parada obligatoria.
- Traza cuando tengas una ruta. Usa lápiz y vuelve sobre el tramo que quieras corregir. Al llegar, revisa que la línea haya pasado entre las paredes.
En un laberinto grande, puedes dejar una marca pequeña en el último cruce explorado. Al volver después de la merienda, esa señal ayuda a encontrar dónde continuar.
¿Cómo acompañar sin resolverle el laberinto?
Pregunta por la decisión que está tomando y deja el lápiz en sus manos. «Muéstrame dónde se cierra este camino» le permite revisar lo que ve; «gira a la derecha» le entrega la respuesta.
NRICH, de la Universidad de Cambridge, propone preguntar cómo se elige el siguiente paso y cómo se registra lo que se ha intentado. Puedes usar esas preguntas al encontrar una bifurcación. Si pide una pista, ofrece una: mirar el tramo siguiente o recordar cuál era el destino.
Para el salón, reparte hojas de distintos niveles y lee las consignas con el grupo. En parejas, una persona sigue el camino y otra explica las opciones; después cambian de tarea. Guarda las soluciones en tu mesa para que las consulten cuando quieran revisar.
Una hoja también cabe en el calendario de Adviento como plan de un día. Al terminar, pueden cambiar de actividad: elegir una sopa de letras navideña o alguno de los dibujos de Navidad para colorear.
¿Cómo hacer un laberinto en casa?
Con papel cuadriculado puedes construir primero la solución y añadir después los caminos falsos. Necesitan una hoja, lápiz, goma y un color para marcar las paredes.
Un laberinto en papel, en cinco pasos
- Dibuja el terreno. Marca un cuadrado de ocho casillas por lado, con una entrada y una salida en bordes distintos. Numera las filas y las columnas si quieren guardar el recorrido.
- Traza la solución suavemente. Une los extremos pasando por casillas vecinas, hacia arriba, abajo o los lados. Deja una casilla de separación entre los tramos que deban permanecer separados.
- Añade ramales que terminen cerrados. Sácalos de algunos puntos de la ruta. Cada ramal debe tocarla solo donde nace; deja casillas de separación respecto de los otros caminos.
- Convierte lo demás en paredes. Colorea todas las casillas que quedaron fuera de los caminos. Borra la línea de solución y dibuja un regalo y un árbol en los extremos.
- Intercambia y prueba. Tu peque resuelve el tuyo y tú el suyo. Si aparece un atajo, coloreen la casilla que lo abre; si una pared corta la solución, borren esa parte.
Para simplificarlo, deja pocas bifurcaciones. Cuando quieran cambiar la misión, el destino puede ser el buzón para la carta a Santa o una estrella dibujada por tu peque.
Un laberinto en el piso con cinta o cojines
Maths Week Ireland propone trasladar laberintos al patio con gis o marcarlos con cinta en el salón. En casa, despeja un espacio y coloca dos líneas de cinta que formen un camino ancho, con un par de bifurcaciones cerradas.
Prueba tú que se puede caminar cómodamente y que la cinta queda pegada al piso. Pon un dibujo de regalo en la entrada y uno de árbol en la salida. Tu peque recorre el camino mientras tú acompañas; al acabar puede mover una bifurcación.
También puedes formar las paredes con cojines bajos y estables, dejando los pasillos libres. Ajusta el ancho a quien vaya a recorrerlos y conserva despejadas las puertas. Retiren el recorrido cuando terminen.
¿Qué tipos de laberintos hay y cuál elegir?
Los laberintos de camino muestran pasillos con curvas libres y permiten empezar con recorridos anchos, como los fáciles de 3 a 5 años; los de cuadrícula organizan las decisiones en casillas y admiten más bifurcaciones, como los medios de 6 a 8; los circulares distribuyen los pasillos en anillos, con entradas hacia el centro. Un circular de pocos anillos puede ser sencillo; el D3, para 9 a 12, combina anillos y muchas decisiones. Mira el ancho y los desvíos además de la forma.
¿Qué se estimula con los laberintos?
Los laberintos dan ocasión de practicar atención y resolución de problemas. El Center on the Developing Child de Harvard, en su guía para los 5 a 7 años, incluye estos pasatiempos entre las actividades que ejercitan esas habilidades, con participación de la memoria de trabajo y la flexibilidad cognitiva.
En la hoja se ve en acciones concretas: recordar qué camino ya probó, detenerse ante una pared y elegir otra opción. La guía propone juegos con un reto manejable; puedes ajustar el recorrido con la prueba de nivel de arriba.
La propuesta de Idunn
En Idunn buscamos nutrir la curiosidad con juegos que dejen espacio para probar. Una ruta puede recorrerse con el dedo, corregirse con goma o convertirse en un juego en el piso. Cuando quieran cambiar de tema, los laberintos para niños reúnen caminos para el resto del año.
Fuentes
- Center on the Developing Child at Harvard University. Enhancing and Practicing Executive Function Skills with Children from Infancy to Adolescence, 2014. Apartado «Executive Function Activities for 5- to 7-year-olds», pp. impresas 8–9; «Quiet activities requiring strategy and reflection», p. 9. Orientación sobre práctica de atención y resolución de problemas.
- NRICH, Universidad de Cambridge. «Maze 100», s. f. Apartados «Teachers’ Resources» y «Key questions». Preguntas para explicar decisiones y registrar intentos; la actividad original incluye sumas.
- Maths Week Ireland, Calmast, South East Technological University. «Maths Maze», s. f. Propuestas de laberintos con gis y cinta, y diseño a partir de una ruta de solución. El ejercicio de papel y las misiones navideñas de esta página son propuestas de Idunn.
Fuentes consultadas el 16 de octubre de 2026. Los niveles, las edades orientativas y las consignas de los imprimibles son criterios editoriales de Idunn.


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