“La inspiración existe, pero tiene que encontrarse trabajando” -Sigmund Freud.
Las ideas geniales a veces llegan solas en momentos inesperados, pero sentarse a esperar que la luz divina nos ilumine y así la inspiración llegue a nosotros es un proceso que toma bastante tiempo, el cual no siempre tenemos. La buena noticia es que hay varias formas de estimular a las musas para agilizar el proceso, y una de las más efectivas para nosotros, los relatores de historias, es acercarnos al trabajo de otros que comparten nuestro oficio. Obviamente hablamos de los libros; la lectura es una GRAN FUENTE DE INSPIRACIÓN, pero no es el único medio a través del cual los narradores nos invitan a sus mundos imaginarios.
