Un triceratops tiene cuernos; un estegosaurio lleva placas en la espalda; un tiranosaurio camina sobre dos patas. Son animales reales con aspecto de criaturas inventadas. Hay mucho que mirar, comparar y preguntar, y se entiende que un peque quiera volver a ellos noche tras noche.
Puedes leer tres cuentos de dinosaurios completos: uno de triceratops para los más pequeños, uno de T. rex para reírse y uno tranquilo para dormir. Después encontrarás datos de los dinosaurios reales, fósiles de México, siete libros para buscar y actividades para seguir la curiosidad en casa. Para ir directo: los tres cuentos · dinosaurios reales · dinosaurios en México · libros por edad · para dormir · inventar uno · actividades · imprimir y escuchar.
Cuentos cortos de dinosaurios para leer ahora
Son tres cuentos que escribimos para esta página. Las aventuras, los diálogos y las costumbres de los personajes son inventados; sus rasgos físicos y lo que comen parten de los dinosaurios reales. Tita y Rex pertenecen al Cretácico tardío; Teo, al Jurásico tardío. Abajo puedes conocer esas épocas y los animales de cada historia.
Las edades son para leer en compañía, y los minutos, los de una lectura en voz alta. Para otro día, los cuentos cortos para niños reúnen historias de otros animales.
1. La hoja de Tita
Para compartir de 2 a 4 años · unos 3 minutos · triceratops, sonidos y repetición.
Tita encontró una hoja grande, verde y doblada por la mitad.
La puso en el suelo y la miró por un lado. La miró por el otro. Parecía un barquito.
Tita era una triceratops. Comía plantas y tenía tres cuernos: uno sobre la nariz y dos encima de los ojos.
—Esta hoja será mi desayuno.
Pero llegó el viento.
Fuuu.
La hoja salió volando.
Tita levantó la cabeza. La hoja dio una vuelta, otra vuelta, y desapareció.
—¿Dónde estás, hojita?
Buscó detrás de una piedra.
Toc, toc. La empujó con el hocico.
Había tierra debajo.
—¿Dónde estás, hojita?
Buscó entre los helechos.
Ras, ras. Las ramas le rozaron los costados.
Había hojas pequeñas, hojas largas, hojas mordidas. Tita quería la suya: la que parecía un barquito.
—¿Dónde estás, hojita?
Buscó junto al tronco caído.
Pasó por un lado. Pasó por el otro. Metió la nariz en un hueco y salió con una telaraña pegada.
Achís.
Se sacudió.
Algo crujió arriba de su cabeza.
Tita se quedó quieta.
Movió una pata. Nada.
Movió la otra. Nada.
Volvió a sacudir la cabeza.
Cras, cras.
—¿Hojita?
Caminó hasta un charco. El agua estaba quieta. Al asomarse, vio una nariz, dos ojos y tres cuernos.
Y en uno de los cuernos, una hoja grande, verde y doblada por la mitad.
¡Su barquito!
Tita bajó la cabeza muy despacio. Rozó el cuerno contra una rama y la hoja cayó delante de sus patas.
La miró por un lado. La miró por el otro.
Después la tomó con el pico.
Ñam.
El viento volvió.
Fuuu.
Esta vez, Tita ya estaba masticando.
Para platicar: ¿dónde estaba la hoja mientras Tita la buscaba? ¿Qué sonido quieres hacer tú cuando lo leamos otra vez?
2. Rex y el que repetía todo
Para compartir de 5 a 7 años · unos 3 minutos · un T. rex y un encuentro disparatado.
Rex llegó al borde del barranco y anunció:
—¡Soy Rex!
Desde el otro lado le contestaron:
—¡Soy Rex!
El tiranosaurio se enderezó sobre sus dos patas.
Qué casualidad. Otro Rex.
Miró las rocas. Miró los árboles. Aquel dinosaurio estaba muy bien escondido.
—¿Dónde estás?
—¿Dónde estás?
Rex frunció el ceño.
—Yo pregunté primero.
—Yo pregunté primero.
Eso era discutible.
Se acercó un poco al borde, con cuidado. Abajo corría un hilo de agua. Arriba, una nube tapaba el sol. Del otro Rex, ni la punta de la cola.
—Tengo dientes enormes —dijo, para que el desconocido supiera con quién hablaba.
—Tengo dientes enormes.
—Y una cabeza grandota.
—Y una cabeza grandota.
Rex abrió la boca, sorprendido. Si también tenía dos patas fuertes y unos brazos pequeños, quizá fuera su primo.
Decidió comprobarlo.
—Soy un mosquito diminuto.
—Soy un mosquito diminuto.
Rex miró su barriga, sus patas, su cola.
Aquello empezaba a sonar raro.
Recogió una piedrita con la boca y la dejó caer sobre otra piedra.
Tac.
Un instante después, al otro lado:
Tac.
Rex dio una patada en el suelo.
Tum.
Tum.
Luego guardó silencio.
Esperó tanto que la nube terminó de pasar. El otro también estaba callado.
Rex recordó lo que ocurría cuando hablaba frente a aquella pared de roca: su voz iba y volvía. ¡Era el eco!
Aun así, quiso hacer una última prueba.
—Rex tiene una hoja pegada en la nariz.
—Rex tiene una hoja pegada en la nariz.
Se miró la nariz. Estaba limpia.
El tiranosaurio soltó una carcajada. El barranco le devolvió otra.
Entonces se le ocurrió algo estupendo: podía contar un chiste y escuchar la risa dos veces.
Durante un buen rato se oyeron golpes de patas, palabras absurdas y carcajadas entre las rocas.
Cuando Rex se fue, el barranco volvió a quedarse callado.
Hasta que el tiranosaurio regresó corriendo.
—¡Se me olvidó despedirme!
—¡Se me olvidó despedirme!
Rex hizo una reverencia. El eco, por esta vez, se guardó el movimiento.
Para platicar: ¿qué prueba le ayudó a descubrir quién contestaba? ¿Qué le dirías tú al eco?
3. Un sitio para la noche
Para compartir de 3 a 6 años · unos 3 minutos · un estegosaurio y un final en calma.
Teo comió la última hoja del día y caminó hasta el claro.
Era un estegosaurio. Llevaba placas en la espalda, púas en la cola y un poco de tierra en las patas.
Le gustaba acostarse junto a una piedra lisa. Desde allí podía mirar los árboles y un pedacito de cielo.
Pero esa noche oyó el arroyo.
Shhh.
Teo levantó la cabeza.
—Voy a buscar un lugar más quieto.
Caminó hasta un árbol grande. Debajo había hojas secas. Se acomodó con cuidado, dejando espacio para la cola.
El viento pasó entre las ramas.
Ssss.
Teo volvió a levantarse.
—Un poquito más quieto.
Al otro lado del claro encontró un rincón protegido por unas rocas. Dio una vuelta despacio y dobló las patas.
Entonces oyó algo muy cerca.
Fuuu.
Esperó.
Fuuu.
Era su propia respiración.
Teo soltó una risita tan pequeña que apenas movió la cabeza.
Allí tampoco alcanzaba a ver su pedacito de cielo. Las rocas lo tapaban.
Se levantó una vez más y regresó por el camino conocido. Pasó junto al árbol grande. Sus patas hicieron cras, cras sobre las hojas. Siguió hasta la piedra lisa.
La piedra conservaba un poco del calor de la tarde.
Teo se acostó a su lado.
El arroyo seguía corriendo.
Shhh.
El viento seguía entre las ramas.
Ssss.
Teo miró el cielo. La primera estrella brillaba en el espacio que dejaban los árboles.
—Ahí estás —susurró.
Apoyó la cabeza en el suelo y acomodó la cola.
El arroyo podía seguir su camino. El viento podía mover las ramas.
Él se quedaría allí.
Cerró los ojos.
Tomó aire despacio. Lo dejó salir.
La siguiente estrella apareció cuando Teo ya dormía.
Para platicar otro día: ¿por qué Teo volvió al primer lugar? Si tu peque ya está cerrando los ojos, deja que el cuento termine ahí.
¿Cómo eran los dinosaurios de verdad?
Los dinosaurios fueron animales de formas y tamaños muy distintos. Unos comían plantas; otros, carne. Algunos caminaban sobre cuatro patas y otros sobre dos. Los que aparecen en estos cuentos existieron, y sus fósiles permiten investigar cómo eran.
¿Cuándo vivieron y qué nos cuentan los fósiles?
Los primeros dinosaurios aparecieron en el Triásico. Después vinieron el Jurásico y el Cretácico, los tres periodos de la era Mesozoica. El Museo de Historia Natural de Londres explica cómo cambiaron los continentes y la vegetación a lo largo de esa era. Los dinosaurios de estos cuentos vivieron millones de años antes de que existieran las personas.
Para tu peque, puedes decirlo así: «Vivieron hace muchísimo tiempo. Dejaron huesos, dientes y huellas que podemos encontrar en las rocas».
El paleontólogo René Hernández Rivera explica en UNAM Global que también se han encontrado huevos, nidos, impresiones de piel y plumas. Un diente ayuda a investigar qué comía un animal; una huella conserva un paso; los huesos permiten reconstruir su cuerpo.
T. rex, triceratops y otros dinosaurios que puedes reconocer
Estos datos vienen de las fichas del Museo de Historia Natural de Londres, reunidas en Fuentes. Las fechas son aproximadas y dicen hace cuántos millones de años vivieron.
| Dinosaurio | Cuándo vivió | Qué comía | Un detalle para mirar |
|---|---|---|---|
| **Tiranosaurio (Tyrannosaurus rex)** | Cretácico tardío, hace 68–66 millones de años | Carne | Caminaba sobre dos patas y tenía dientes capaces de triturar huesos. El museo estima unos 12 metros de largo. |
| Triceratops | Cretácico tardío, hace 68–66 millones de años | Plantas | Tenía tres cuernos, una gran gola detrás de la cabeza y un pico con el que cortaba vegetación. |
| Velociraptor | Cretácico tardío, hace 74–70 millones de años | Carne | Tenía plumas. Sus fósiles se han encontrado en Mongolia. |
| **Braquiosaurio (Brachiosaurus)** | Jurásico tardío, hace 152–145 millones de años | Plantas | Sus patas delanteras eran más largas que las traseras; su cuello le ayudaba a alcanzar hojas altas. |
| **Estegosaurio (Stegosaurus)** | Jurásico tardío, hace 152–145 millones de años | Plantas | Llevaba placas óseas en la espalda y púas en la cola. La función de las placas sigue en estudio. |
Fíjate en las fechas: al estegosaurio y al T. rex los separan muchos millones de años. Para un cuento donde se encuentran puedes inventar un viaje en el tiempo; para hablar de animales reales, cada uno ocupa su época.
Las aves descienden de dinosaurios y forman parte de ese grupo. El museo lo explica en su introducción a los dinosaurios. Una paloma o una gallina son dinosaurios actuales.
Los pterosaurios eran otro grupo de reptiles voladores; los plesiosaurios y mosasaurios eran reptiles marinos. Para seguir con animales del océano, tienes los cuentos del mar y sus animales.
¿Qué sonidos hacían los dinosaurios?
Podemos investigar sus posibles sonidos, pero el sonido exacto de un T. rex sigue siendo una pregunta abierta. El Museo de Historia Natural de Londres distingue las reconstrucciones de sonidos de lo que conocemos directamente, como el canto de las aves actuales.
Cuando leas un cuento puedes inventar una voz grave, suave o chistosa. El «fuuu» del viento y las palabras de Rex ayudan a narrarlo; los sonidos de una película también los crea alguien. Con tu peque puedes jugar a ponerles voz y después escuchar un pájaro de verdad.
¿Hubo dinosaurios en México?
En México se han encontrado huesos, dientes, huellas y huevos de dinosaurios. Coahuila es uno de los lugares donde podemos seguir sus rastros. Dos nombres para añadir a la conversación son Coahuilaceratops magnacuerna y Velafrons coahuilensis.
Dos dinosaurios de Coahuila
Los paleontólogos Ángel Alejandro Ramírez Velasco y René Hernández Rivera describen ambos en Los dinosaurios de México: su historia contada por huesos y dientes, publicado por la UNAM en 2015.
Coahuilaceratops magnacuerna era un dinosaurio con cuernos, del grupo de los ceratópsidos al que también pertenece el triceratops. Su nombre lleva el de Coahuila, donde se encontraron sus restos. Puedes mostrar una reconstrucción y pedirle a tu peque que busque lo que le recuerda a Tita.
Velafrons coahuilensis era un hadrosaurio, uno de los dinosaurios llamados «pico de pato». El ejemplar descrito era joven y tenía una cresta ósea hueca en la cabeza. Su nombre de especie también remite a Coahuila. Pueden dibujar su cabeza y compararla con la del dinosaurio de cuernos.
Los dos vivieron en el Cretácico tardío. Hoy podemos buscarlos en fotografías, reconstrucciones y mapas de los hallazgos mexicanos.
¿Dónde ver dinosaurios en Saltillo?
El Museo del Desierto, en Saltillo, Coahuila, tiene un pabellón con fósiles, representaciones de dinosaurios y un laboratorio de paleontología, como registra la Secretaría de Cultura. Antes de organizar la visita, consulta horarios y entradas en el sitio del museo.
Lleven una pregunta del cuento: ¿cómo se ve un cuerno por dentro?, ¿dónde estaban las placas del estegosaurio? Miren las cédulas para distinguir fósiles originales y réplicas. Al regresar pueden dibujar la pieza que más les llamó la atención y escribir su nombre.
¿Qué pasó en Chicxulub, Yucatán?
Hace 66 millones de años, un asteroide impactó en lo que hoy es la península de Yucatán y formó el cráter de Chicxulub. Los investigadores de la UNAM Jaime Urrutia Fucugauchi y Ligia Pérez Cruz explican cómo los estudios del cráter permiten relacionar ese impacto con la extinción masiva del final del Cretácico.
El material fino que se dispersó por el planeta bloqueó luz solar y alteró el clima y la fotosíntesis. Los dinosaurios distintos de las aves se extinguieron al final de ese periodo; las aves sobrevivieron, como explica el Museo de Historia Natural de Londres.
Para contarlo en casa: «El golpe cambió mucho el mundo donde vivían. Desaparecieron los triceratops y los tiranosaurios; los antepasados de las aves que conocemos siguieron adelante».
Si esa pregunta lleva a otra —qué es un asteroide o de dónde viene—, los cuentos del espacio permiten seguir el viaje.
¿Qué libros de dinosaurios leer con niños?
Elegimos siete libros recomendados en Canal Lector, el catálogo de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez: cinco historias y dos informativos para las preguntas que dejan los cuentos. Las reseñas y fichas editoriales están en Fuentes.
| Si buscan… | Libro | Edad orientativa |
|---|---|---|
| Bailar y reírse con un dinosaurio | Nunca bailes con un dinosaurio | Desde 4 |
| Piratas y dinosaurios con humor escatológico | El tesoro de los dinosaurios | Desde 4 |
| Una abuela que acompaña a aprender | La supersaurio | Preescolar, leído por ti |
| Un tiranosaurio con hambre y ganas de tener amigos | El amigo del pequeño tiranosaurio | 6–8 |
| Una aventura en cómic para seguir por partes | Nico y los dinos | 6–8 |
| Identificar especies y comparar épocas | Inventario ilustrado de dinosaurios | Desde 6 |
| Explorar escenas prehistóricas y mapas | Atlas de aventuras dinosaurios | 9–11 |
Las edades proceden de las editoriales y de Canal Lector, una selección española. Tú puedes poner la voz mientras tu peque sigue los dibujos. Busca los libros por su ISBN en librería o biblioteca.
Nunca bailes con un dinosaurio, de Pamela Butchart
Ilustraciones de Marc Boutavant; traducción de Alba Pagán. Libros del Zorro Rojo, 2025. Desde 4 años. ISBN 9788412862942.
Peri quiere bailar, pero sus movimientos chocan con lo que espera su profesora de ballet. Un dinosaurio aparece para acompañarla con otros pasos. El humor está en ese cuerpo enorme entrando al baile y llevándolo por toda la ciudad.
En una doble página, el dinosaurio y Peri pasan por una zapatería, una lavandería y unos taxis. Boutavant reparte la acción en escenas pequeñas: puedes leer el texto y después volver a los zapatos que salen volando.
El tesoro de los dinosaurios, de Alicia Acosta
Ilustraciones de Mónica Carretero. NubeOcho, 2024. Desde 4 años. ISBN 9788410074309.
El pirata Serafín y su tripulación llegan a una isla de dinosaurios buscando un tesoro. Serafín sale salpicado de más de un encuentro con los animales, hasta que consigue ayudar a un tiranosaurio. Es una elección para la tarde si en casa disfrutan los chistes escatológicos; las ilustraciones de Carretero llenan la aventura de personajes y detalles.
La historia mezcla seres humanos y animales prehistóricos, y lleva esas combinaciones al disparate. Pueden disfrutarla como fantasía y volver después a la tabla de los dinosaurios reales. NubeOcho reúne muestras y opciones de lectura y escucha en su ficha, enlazada al final.
La supersaurio, de Rachel Bright
Ilustraciones de Chris Chatterton; traducción de Raúl Vacas Polo. Edelvives, 2023. Para preescolar, leído en compañía. ISBN 9788414045947.
Supersaurio quiere participar en una carrera de bicicletas. Las primeras caídas le quitan las ganas, hasta que su abuela la acompaña a practicar. Los dibujos a página completa permiten seguir cómo están juntas mientras aprende.
Vale la pena buscarlo si tu peque está intentando algo parecido: subirse a una bici, patinar o hacer algo que todavía le cuesta. Al terminar puedes preguntar qué hace la abuela cuando Supersaurio pierde confianza.
El amigo del pequeño tiranosaurio, de Florence Seyvos
Ilustraciones de Anaïs Vaugelade; traducción de Rafael Ros Sierra. Corimbo, edición en español de 2004. Orientación de Canal Lector: 6–8 años. ISBN 9788484701750.
El pequeño tiranosaurio está solo porque se come a quienes se acercan. Entonces conoce a Molo, un ratón que asegura tener el poder de volverse incomestible. El encuentro combina hambre, remordimiento y humor; los gestos y miradas de los personajes llevan buena parte de la conversación.
Conoce el comienzo antes de compartirlo: la soledad llega después de haberse comido a otros animales. En México, Alas y Raíces lo incluyó en una narración de 2025 en la Biblioteca de México.
Nico y los dinos, de Òscar Julve
Texto e ilustraciones de Òscar Julve. Beascoa, 2023. 6–8 años. ISBN impreso 9788448865719.
Nico tropieza con lo que parece una roca y ve nacer un animal que se une a su pandilla. Un hombre quiere capturarlo, y los niños emprenden el camino al Valle de los Dinosaurios. La aventura se cuenta en viñetas, con diálogos en mayúsculas.
Sus 64 páginas permiten repartir la lectura en varios ratos. Si buscan cuentos de dinosaurios largos, esta es una manera de seguir una aventura sin terminarla esta noche. Penguin Libros México tiene también una edición digital, con otro ISBN: 9788448865481.
Inventario ilustrado de dinosaurios, de Virginie Aladjidi
Ilustraciones de Emmanuelle Tchoukriel; traducción de Pedro Ángel Almeida de Ocampo. Faktoría K de Libros, 2018. Desde 6 años. ISBN 9788416721184.
Reúne 47 especies organizadas por periodos geológicos. Las ilustraciones recuerdan los cuadernos de campo y las fichas permiten abrirlo por el dinosaurio que hoy les interese. Incluye aportaciones de la paleontóloga Claire Peyre de Fabrègues, del Museo Nacional de Historia Natural de París.
Es el que elegiríamos para acompañar los cuentos con preguntas concretas: cuándo vivió un dinosaurio, cómo era y dónde encontraron sus restos. Kalandraka ofrece una muestra en su ficha, enlazada en Fuentes.
Atlas de aventuras dinosaurios, de Emily Hawkins
Ilustraciones de Lucy Letherland; traducción de Irene Oliva Luque y Marta Morros Serret. Flamboyant, 2017. 9–11 años. ISBN 9788494681530.
El atlas combina mapas con escenas grandes de vida prehistórica: animales escondiéndose, cazando o alimentándose. Hay bastante que buscar en una misma imagen. El recorrido ayuda a unir el dinosaurio favorito con un lugar del mundo y una época.
Elígelo cuando las preguntas hayan pasado de «¿cómo se llama?» a «¿dónde vivía y con quién?». Pueden escoger una escena para la tarde y buscar el lugar en un mapa actual. La editorial tiene una muestra y una guía didáctica.
Cuentos de dinosaurios para dormir
Para esta noche puedes volver a Un sitio para la noche. El problema es pequeño, Teo encuentra dónde quedarse y el final acompaña su respiración hasta el sueño.
Lee las primeras caminatas con tu voz habitual. Cuando vuelva a la piedra lisa, deja más espacio entre frases. El «shhh» del arroyo puede repetirse bajito; las preguntas se quedan para mañana.
Si tu peque pide el mismo cuento otra vez, vuelve al comienzo. También puedes dejarle elegir entre Tita y Teo: tú conoces qué historia le gusta escuchar al acostarse. En cuentos para dormir encontrarás otras lecturas y maneras de contarlas.
¿Cómo inventar un cuento de dinosaurios con tu peque?
Empiecen por su dinosaurio favorito y por algo que quiera conseguir. Tu peque puede llevar la historia con su nombre; tú anotas las decisiones o ayudas a unirlas en voz alta.
- El dinosaurio. Elijan uno de la tabla y un detalle que quieran conservar: los cuernos, las placas, el cuello largo. Tu peque decide cómo se llama.
- El problema. Algo cambia: pierde un objeto, busca un camino o escucha un sonido que le da curiosidad. ¿Qué va a intentar?
- El amigo. ¿Quién lo acompaña y qué puede hacer? Puede ser otro dinosaurio de la misma época o tu peque, que llega en una máquina del tiempo.
- El regreso. ¿Dónde termina la aventura? De noche puede volver al claro, junto a una piedra tibia, o a una casa inventada.
Si aparece primero el final, guárdenlo y busquen cómo llegar hasta allí. El cuento puede llevar su nombre y una decisión suya, como explica cómo escribir un cuento con tu peque como protagonista.
Al terminar, elijan algo para comprobar. Si su triceratops comió una hoja, busquen cómo era su pico; si cenó sopa con una cuchara, tienen una escena de fantasía para dibujar.
¿Qué actividades hacer después del cuento?
Elijan una para la tarde. Con una charola, plastilina o un poco de espacio pueden seguir jugando con lo que leyeron.
Una excavación en la mesa
Esconde objetos grandes de juguete bajo una capa de arena limpia en una charola. Tu peque los descubre con una brocha; tú puedes anotar dónde estaba cada pieza y hacer un dibujo antes de moverla. Para los más pequeños usa piezas grandes y acompaña el juego.
Pongan los dibujos juntos y armen su pequeña exposición. Los objetos de la charola representan fósiles; en una excavación real se estudia también la roca y el lugar donde aparece cada resto.
¿Cabe un T. rex en el patio?
El Museo de Historia Natural de Londres estima unos 12 metros de largo para el T. rex. Midan esa distancia con una cinta métrica o con un cordón y marquen los extremos con gis. Si el patio queda corto, prueben en un espacio abierto donde puedan caminar juntos.
Después recorran la línea contando pasos. Comparen cuántos necesitas tú y cuántos necesita tu peque para cubrir la misma distancia. Los pasos cambian de tamaño; por eso empezaron con una medida en metros.
Una huella que queda
Aplanen un trozo de plastilina y presionen la pata de una figura de dinosaurio. Retírenla: queda la marca. Prueben con otra pata o con una presión distinta y miren qué cambia.
La plastilina permite representar cómo un pie deja su forma en una superficie blanda. Las huellas fósiles son rastros conservados durante muchísimo tiempo. Dibujen las marcas y elijan cuál podría seguir Rex si inventaran otra aventura.
¿Cómo guardar, imprimir o escuchar estos cuentos?
Los tres cuentos de esta página se pueden leer completos y gratis. Para imprimirlos, copia el que elijan a un documento, conserva su título y añade «Idunn Editorial». Deja los párrafos separados y espacio para un dibujo. Para guardarlo en PDF, usa la opción «Guardar como PDF» del cuadro de impresión.
Puedes narrarlos tú y hacer una grabación para escucharlos en familia. Si buscan un audiolibro de la selección, NubeOcho ofrece rutas de escucha para El tesoro de los dinosaurios. En el álbum también hay un QR con la narración de Alicia Acosta.
La propuesta de Idunn
En Idunn buscamos alimentar la curiosidad con historias que den ganas de volver y con datos que permitan seguir preguntando. Después del cuento, el dibujo de tu peque o una pregunta sobre un fósil pueden decidir la siguiente lectura.
Para elegir otro universo, los cuentos para niños por tema reúnen más caminos para leer juntos.
Fuentes
- Butchart, Pamela; Marc Boutavant (il.); Alba Pagán (trad.). Nunca bailes con un dinosaurio. Libros del Zorro Rojo, 2025. Reseña de Canal Lector · catálogo mexicano y páginas del libro.
- Acosta, Alicia; Mónica Carretero (il.). El tesoro de los dinosaurios. NubeOcho, 2024. Reseña de Canal Lector · ficha editorial y formatos.
- Bright, Rachel; Chris Chatterton (il.); Raúl Vacas Polo (trad.). La supersaurio. Edelvives, 2023. Reseña de Canal Lector.
- Seyvos, Florence; Anaïs Vaugelade (il.); Rafael Ros Sierra (trad.). El amigo del pequeño tiranosaurio. Corimbo, 2004. Reseña de Canal Lector · ficha de la edición · programación de Alas y Raíces, 5 de julio de 2025.
- Julve, Òscar. Nico y los dinos. Beascoa, 2023. Reseña de Canal Lector · edición digital en Penguin Libros México.
- Aladjidi, Virginie; Emmanuelle Tchoukriel (il.); Pedro Ángel Almeida de Ocampo (trad.). Inventario ilustrado de dinosaurios. Faktoría K de Libros, 2018. Reseña de Canal Lector · ficha de Kalandraka.
- Hawkins, Emily; Lucy Letherland (il.); Irene Oliva Luque y Marta Morros Serret (trad.). Atlas de aventuras dinosaurios. Flamboyant, 2017. Reseña de Canal Lector · ficha de la edición en español · editorial, muestra y guía.
- Natural History Museum, Londres. Dino Directory, s. f.: Tyrannosaurus, Triceratops, Velociraptor, Brachiosaurus y Stegosaurus. When did dinosaurs live?, s. f.
- Guzmán Aguilar, Fernando. Dinosaurios: las pruebas de su vida en la Tierra. UNAM Global, 1 de junio de 2022; explicaciones de René Hernández Rivera.
- Rae, Sam y Lisa Hendry. What are dinosaurs?. Natural History Museum, Londres, s. f.
- Natural History Museum, Londres. What did Diplodocus sound like?, s. f.
- Ramírez Velasco, Ángel Alejandro y René Hernández Rivera. Los dinosaurios de México: su historia contada por huesos y dientes. Revista Digital Universitaria, 16(11), 1 de noviembre de 2015.
- Secretaría de Cultura. Museo del Desierto. Sistema de Información Cultural, ficha actualizada el 1 de junio de 2026. Sitio del museo.
- Urrutia Fucugauchi, Jaime y Ligia Pérez Cruz. El cráter de impacto Chicxulub y el límite Cretácico/Paleógeno. Revista Digital Universitaria, 16(6), 1 de junio de 2015.
- Rae, Sam y Lisa Hendry. What killed the dinosaurs?. Natural History Museum, Londres, s. f.
Consulta de fuentes: 14 de octubre de 2026.
Registro de enlaces
Registro editorial; se excluye del cuerpo publicado.
| ID | Texto | Motivo |
|---|---|---|
| A71 | cuentos cortos para niños | Ofrecer otras lecturas breves tras presentar los cuentos propios. |
| A65 | cuentos del mar y sus animales | Seguir las preguntas sobre animales marinos. |
| A66 | cuentos del espacio | Continuar la pregunta sobre los asteroides. |
| A78 | cuentos para dormir | Ampliar la lectura tranquila de la noche. |
| N07 | cómo escribir un cuento con tu peque como protagonista | Continuar el ejercicio con su nombre y sus decisiones. |
| A14 | cuentos para niños por tema | Volver al hub y elegir otro universo. |
Registro de CTA
Registro editorial; se excluye del cuerpo publicado.
| Preferencia | Tipo | Tema | Texto | Por qué |
|---|---|---|---|---|
| 1 · propuesta | libro-generico | dinosaurios | Elijan una historia de dinosaurios para leer juntos. Pueden empezar por el que más curiosidad le dé a tu peque. | Continúa la búsqueda de una historia del tema sin anticipar características del producto. |
| 2 · alternativa | descarga-gratis | lectura | Guarden un cuento para leerlo juntos otra tarde. Tu peque puede dibujar su escena favorita. | Atiende la intención de llevarse una lectura y compartirla en papel. |
| 3 · alternativa | audiolibro | dinosaurios | Elijan una historia de dinosaurios para escuchar juntos y volver a su parte favorita. | Continúa la intención de escuchar cuando exista un audio del tema. |

