Libros personalizados hechos a mano, con nombre propio

Un libro donde quien protagoniza se llama como tu hija, vive en una familia como la suya y anda por el mundo a su manera. La historia la escribe una persona con nombre y firma, y la cara la pone la ilustración. Lo estamos preparando ahora, y puedes pedir que te avisemos cuando esté.

Qué se personaliza, además del nombre

El nombre impreso es donde empieza esto, y donde casi todo el mercado se detiene. Aquí sigue un poco más:

Lo que entra en la historiaCómo
El nombreEn el texto, dicho por los otros personajes
La familia que tieneQuién vive en casa, tal como es, sin plantilla
El cuerpo que tieneRasgos, tono de piel, pelo y ojos, y también los lentes o la silla
La manera de andar por el mundoLo que le cuesta y lo que se le da, que es lo que mueve la trama

Todo eso se elige de un juego de piezas dibujadas de antemano. Después, una persona revisa cómo quedó la historia completa antes de que se imprima nada. Las herramientas proponen; alguien decide, y responde con su firma.

¿Tengo que mandar una foto?

La cara la pone la ilustración. Eliges los rasgos de un juego dibujado a mano y de ahí sale quien protagoniza: la fotografía de tu hija se queda en tu casa.

Es una decisión de producto, y la tomamos por dos razones. La primera es que pedirle a una familia que suba la cara de una criatura a una empresa pequeña y desconocida es una fricción que preferimos ahorrarnos las dos partes. La segunda es que funciona mejor: una ilustración deja espacio para que quien escucha se meta dentro, y una fotografía lo llena.

Por lo mismo, durante la personalización no corre ningún modelo generativo. Lo que cambia son piezas que alguien dibujó, y la elección queda guardada como un registro legible.

¿Quién escribe los libros?

Alejandra Zorrilla, y van con su firma. Cada libro del catálogo lleva el nombre de quien lo escribió y, cuando existe, de quien lo ilustró.

Eso debería ser lo normal y resulta que es raro: de diez casas de libros personalizados que revisamos en septiembre de 2026, ninguna muestra públicamente quién escribe sus historias.

La casa viene de antes que esto. El plan de negocios que arrancó todo está fechado en julio de 2004 y lo firma Alejandra Zorrilla Martínez. Durante esos años los libros personalizados se armaron con diapositiva, impresión, tijeras y engargolado, y se regalaron decenas. Lo que cambia ahora son las herramientas.

¿Cuándo está listo?

Se está haciendo ahora.

Déjanos tu correo y te escribimos un solo correo, cuando el primero esté listo.

Mientras tanto hay dos cosas que sí están aquí: la librería con los libros que ya se pueden comprar, y la guía para escribir un cuento en casa con quien tú quieras de protagonista.

Y si llegaste hasta aquí porque en casa hay alguien que no quiere leer, empieza por ahí: están las diez razones por las que eso pasa, ordenadas de la más barata de descartar a la más lenta de cambiar.