El dragón de Shanghai de Qiu Xiaolong te llevará a resolver complejos misterios en el corazón de la China actual.

Qiu Xiaolong es un talentoso novelista oriundo de Shanghai. Durante sus años universitarios se especializó en literatura angloamericana y fue traductor de autores como Joyce, Faulkner y Conrad. En la década de los 60 huyó a los Estados Unidos después de que su padre fuera víctima de los Guardias Rojos de la Revolución Cultural; ahora es profesor en la Universidad de Sanint-Luis y escribe picadoras novelas que muestran la cara oculta de China, sus secretos políticos y el estado de ánimo de un pueblo que vive en un sistema muy diferente al de la mayor parte de los países del mundo. Su serie más famosa está compuesta por novelas policiacas protagonizadas por el Inspector Chen Cao, incorruptible detective y romántico poeta que invita al lector a perderse en los misteriosos callejones de la China actual. flecha recomendaciones

 

Esta ocasión recomendamos El dragón de Shanghai, la última entrega de la serie Inspector Jefe Chen Cao publicada en el 2013. En esta ocasión, Chen nos guía a través de un complejo misterio y nos mantiene con el alma en un hilo mientras el ahora ex-inspector huye de un inmenso peligro. Por razones que el detective ignora, le han alejado de la brigada de casos especiales otorgándole un nuevo puesto en el partido, aparentemente de mayor prestigio, aunque Chen sabe que es el primer paso hacia la desaparición y el olvido.

Después de comprobar que alguien ha puesto precio a su vida, y que desesperadamente intentan hacerlo caer de la gracia del pueblo, Chen decide alejarse de Shanghai. Esto no impide que se inmiscuya en un caso decididamente plagado de minas, mientras investiga a quienes le persiguen. El ahora ex inspector se enfrenta a la investigación más peligrosa de su carrera, precisamente cuando un ambicioso alto cargo y su esposa encarnan una renovación comunista. Y es que mientras los cantos revolucionarios todavía re-suenan en las mentes de todos, y pese a la propaganda que habla de transparencia y modernización, la ambición y la corrupción campan a sus anchas en China.